Heartbeat

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Sergio estuvo de regreso un mes después de su accidente.

Los medios de comunicación habían estallado en su momento, buscando a quién señalar cómo culpable. Unos decían que Lewis, otros que Max e incluso culpaban al mismo Checo pero todos estaban de acuerdo con algo: estaban contentos de que el mexicano estuviera sano.

La única secuela que había quedado de su tiempo en el hospital era una cicatriz en su pecho.

Estuvo de vuelta para el Gran Premio de Silverstone.

Papaya 🧡

¿Ya casi llegas? No quiero entrar solito :(

Nalgón 🍑

Perame que tengo que ver a mis padres divorciados y Susie antes, me pidieron hablar con ellos.

Papaya 🧡

Ojalá no te roben por mucho tiempo, hay alguien que te quiere ver ;)

Nalgón 🍑

¿Ah cabrón quién?

Papaya 🧡

Nico

Nalgón 🍑

¿El que parece Draco Malfoy o el que parece Ken?

Papaya 🧡 

Hülkenberg, imbécil

Nalgón 🍑

AHHHH yayaya, no pues que me aguante, dile que voy a ver a mi familia

Papaya 🧡

Los Ferrari y sus perros falderos van para el garage de Mercedes, cuidado con ellos

Nalgón 🍑

No mames Lando, ni que me fueran a morder

Papaya 🧡

Si supieras

Nalgón 🍑

Ya chingado, me están llamando

Sergio guardó su teléfono y caminó hacia donde su jefe, Toto y Susie lo habían llamado. La última vez que vio a Christian fue aquella vez que lo escuchó peleando con el británico y no había podido descansar bien desde ese entonces. Los nervios sobre lo que harían con él y su contrato le daban ganas de regresar el estómago.

Tal y como Lando le había dicho, se cruzó con Max Verstappen, Lewis Hamilton, Carlos Sainz, Charles Leclerc, Lance Stroll, Fernando Alonso y Yuki Tsunoda.

Desde que había despertado del coma, su memoria había estado algo borrosa. No recordaba ciertas cosas como el día en el que vivía, pero no reconocía esos rostros. El doctor le aseguró que con el tiempo sus recuerdos regresarían aunque le parecía extraño que no supiera quiénes eran esos hombres.

Los saludó con una sonrisa y continuó su camino.

-Me odio a mí mismo- dijo Fernando en un susurro mientras veía al pecoso moverse entre el lugar.

-Nos odiamos- contestó Carlos.

A todos les dolía la situación de Checo. Al principio habían pensado que era una broma pesada por parte del mexicano pero cuando vieron que en realidad no sabía quiénes eran, se querían morir. Ya habían pasado por esto, al menos 5 de ellos, pero eso no quitaba el hecho de que extrañaran la cercanía de Sergio.

Lie like you love meHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora