୨capítulo veintidós୧

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ִֶ࣪  ⸰ֺ⭑˖ ࣪22 (+18) ࣪˖⭑⸰ִֶָֺ ࣪
[una semana después...]
León

Moví inquieto el lápiz sobre la prueba, esperando que pasara rápido la hora. Se suponía que hoy día nos íbamos a ir juntos con la Yuli, pero justo antes de entrar a la sala me escribió diciendo que le había surgido algo importante.

—Se acabó el tiempo.—habló el profe, ganándose quejas de algunos compañeros.—Antes de salir les entregaré la nota de los controles que hicieron la semana pasada. Recuerden que el promedio de tres controles equivale a un 30% de su promedio final.

Me quedé sentado esperando que me nombrara para ir a buscar el control, mientras intentaba comunicarme con la Yuli para saber si estaba bien. Pero, pa' mi mala cuea, se me había descargado el celular.

—Arias, León.—pronunció y me levanté para ir a buscarlo:—Bien, León. Junto al señor López y la señorita García fueron las mejores notas de la generación.

Miré la nota que había sobre el recuadro, y en lo único que pude pensar fue en el beso que me dio la Yuli después de haberlo revisado.

—Gracias.—le dediqué una sonrisa a boca cerrada. Me giré a mirar al Jorge y a la Milla, que me empezaron a tirar besos y hacer corazones con sus manos.—¿Puedo salir...?

—Necesito hablar una cosita con usted, Arias.—el profe me frenó apenas todos empezaron a salir después de recibir la nota del control.—¿Me regala un poquito de su tiempo?

—Sí, ¿pasó algo?

En el peor de los casos, se dio cuenta que el Jorge y la Milla me copiaron el control y nos expulsan de la carrera por código de honor.

—El otro día me llegó un correo de una señorita llamada Yuliana Martínez.—se acomodó los lentes y me miró atento.—Me preguntó qué estábamos pasando en Cálculo III, porque estaba haciéndole tutorías.

Me retracto, este es el peor de los casos.

—Al principio creí que tú eras el que estaba dado las tutorías. Sin embargo, consulté con los encargados de esa área para enviarte material, pero me dijeron que eras tú quien las recibía.

—Es verdad.

—¿Por qué?—entrelazó sus dedos sobre la mesa.—¿Sabes que le puedes estar quitando el cupo a alguien que realmente lo necesita, León?

¿Por qué seguía tomando tutorías con la Yuli? Porque tenía claro que los jueves era seguro que iba a poder verla.

—Me estaba costando un poco y pedí ayuda para orientarme.—mentí descaradamente.

Él asintió con cierta desconfianza, pero, aún así, dejó escapar una sonrisa:—Bueno, espero que vuelvas a orientarte de a poco.

—Gracias, profe.—me colgué la mochila y caminé hasta la salida. Pero, apenas llegué a la puerta me giré en su dirección.—Yo sé que es mucho pedir...pero, ¿me podría hacer el favor de no decirle?

—Tienes las mejores notas de la generación, León.—asintió lento y me levantó el pulgar:—Yo me comprometo a no decir ni pío, siempre y cuando vea que tus notas se mantienen así de bien.

Tutorías pa' enamorar(nos)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora