El clima auguraba algo extraño ese día, con el cielo nublado y misterioso. Las hojas secas se escuchaban por todas partes y las calles estaban casi vacías, pero dentro de las paredes del Newgate el día era como cualquier otro. Octubre se sentía, halloween se acercaba y el fin de año no tardaba en llegar.
Victor no era de los que llegaban tarde a clases, a diferencia de Dean. Había estado evitando a cierto par de individuos lo mejor que podía, era su segunda clase y todavía no los había visto, pero sabía que eso cambiaría dentro de poco. No podía faltar a Literatura después de todo.
Los remolinos de hojas lo distraían de lo que decía el profesor, no podía evitar ver por la ventana y cuestionarse qué decirle a sus amigos respecto a su ojo morado. Estaba seguro de la conclusión a la que saltarían y en cierta forma no estaban equivocados, pero tampoco podía decirles la verdad. Había prometido no hacerlo.
Sus padres habían comprado su excusa, Victor se aseguró de mencionar el incidente en una parte lejana de su casa, para que sus padres no pensaran mal de los vecinos. James por otro lado sería difícil de convencer, movería mar y tierra para encontrar al responsable. Ya estaba estresado simplemente pensando en el escándalo que armaría el rubio.
Cuando el timbre sonó Victor esperó sentado hasta que todos hubieran salido, su plan era perderse en la multitud una vez en el pasillo. Agachándose para no sobresalir y escondiéndose tras sus compañeros Victor logró llegar hasta su casillero, que para su suerte no estaba siendo vigilado por ninguno de sus amigos.
Se apresuró tanto que falló la combinación de su candado, su vecino de al lado lo veía extraño por su comportamiento y eso que ya estaba acostumbrado a él. Ante eso Victor se tranquilizó, respiró profundo y ya más aliviado empezó a guardar sus cosas cuando sintió a alguien tocarle el hombro, lo cual naturalmente lo sobresaltó.
―¡AH!, ¡no es lo que creen! ―giró espantado, coloreándose de rojo por su no tan varonil grito.
―Perdón por asustarte, ¿estás bien? ―saludó risueña Suzie, con sus grandes ojos y sonrisa amable.
―Oh... hola Suzie. Te prometo que no suelo saludar así. ―se excusó apenado Victor, pues ya iban dos veces que pasaba lo mismo. ―¿Qué puedo hacer por ti? ―preguntó con una sonrisa torcida sin darse cuenta, causando una leve risilla en la menor.
―Olvidaste esto ayer, Theo lo encontró en la entrada de su casa. ―respondió entregándole su brazalete de la amistad, el cual ni siquiera se había dado cuenta de que había perdido.
Avergonzado de sí mismo Victor lo tomó, prometiéndose no volver a guardarlo en su bolsillo y siempre usarlo.
―Vaya, gracias por regresarlo. Me hubiera metido en problemas si lo perdía.
―¿Es un obsequio? ―inquirió curiosa la chica con libros en las manos.
―Sí, Sherwin y James tienen uno igual. Se supone que debo tenerlo puesto todo el tiempo. ―explicó Victor poniéndoselo en la muñeca, sin notar el cambio en la chica.
―Deberías cuidarlo mejor, no sé cuántas pulseras he perdido. Son fáciles de extraviar.
―Heh, sí eso creo.
Un pequeño grupo de chicas comenzó a llamar a la castaña, insistiendo en que regresara con ellas. Victor no pudo evitar sentirse un poco desanimado con la idea, pero hey, al menos le había hablado en la escuela.
―Tengo que irme. Gracias de nuevo por ayudarme con Cookie ayer. ―se despidió Suzie con una sonrisa amigable antes de dejarlo nuevamente solo. ―¡Suerte con tu proyecto de ciencias! ―dijo alejándose más y más con sus amigas.
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𝙰𝚞𝚝𝚑𝚎𝚗𝚝𝚒𝚌 𝙷𝚎𝚊𝚛𝚝𝚜 - 𝙸𝚗 𝚊 𝙷𝚎𝚊𝚛𝚝𝚋𝚎𝚊𝚝
Fanfiction"𝙽𝚊𝚍𝚊 𝚌𝚘𝚖𝚘 𝚜𝚎𝚛 𝚞𝚗 𝚊𝚍𝚘𝚕𝚎𝚜𝚌𝚎𝚗𝚝𝚎 𝚎𝚗𝚊𝚖𝚘𝚛𝚊𝚍𝚘." -𝟷𝟿𝟼𝟸-
