Con movimientos torpes abrieron la puerta de la habitación y ni siquiera se dieron tiempo de contemplar lo bonita que esta se veía, simplemente ellos no querían perder tiempo.
La primera ropa en desaparecer fue el abrigo y zapatos de Jungkook, todo eso lo hacían sin dejar de tocarse y besarse, ambos eran un desastre pero sobre todo el pelinegro era el que más gemidos emitía, era sin duda una sensación que querría repetir, aunque tal vez su parte sobria no estaría de acuerdo ¿o sí?
Los besos de Jimin fueron bajando hasta su cuello pero la camiseta del pelinegro le impedía lamer esa zona a su gusto así que también se la quitó y de paso los pantalones y la ropa interior, dejando a Jungkook completamente desnudo y expuesto para él.
En condiciones normales el pelinegro estaría totalmente avergonzado pero en el estado en que estaba ahora esto solo le excitaba con demasía, pues ver al rubio recorrerlo con la mirada y morderse el labio era una imagen totalmente sexy.
-¿Te gusta lo que ves? -preguntó sabiendo la respuesta.
-Oh nene, no sabes cuanto.
Jimin volvió a atacar los labios de Jungkook mientras con sus manos le apretaba los glúteos y de rato en rato tanteaba la entrada de este sacándole más gemidos, a pasos rápidos llegaron hasta la cama, pero antes de dejarse caer sobre ella el pelinegro comenzó a desvestir a Jimin, cuando lo tuvo totalmente desnudo se tomó unos segundos para contemplar su cuerpo, se notaba que hacía ejercicios.
Jungkook se sentó en el borde de la cama y con sus manos jaló a Jimin para que quedará más cerca a él, de tal manera que el miembro del rubio quedó a centímetros de su cara.
Una de las manos del pelinegro tomó la virilidad de Jimin y lo comenzó a masturbar con movimientos lentos de arriba a abajo.
-Mmmgh-gimió Jimin- Jungkook , no juegues por favor, más rápido.
El pelinegro sonrió ladino, le gustaba la forma en que Jimin pronunciaba su nombre y eso también lo excitaba, bueno a este punto ya todo podía excitar a Jungkook.
-¿Más rápido? okey.
Jimin se esperaba un movimiento mucho más ágil por parte de la mano de su compañero sexual, pero recibió algo mucho mejor y ante la nueva sensación abrió los ojos que tenía cerrados, la imagen que veía era algo con lo que fácilmente podía correrse, pues Jungkook había reemplazado su mano por su húmeda boca tratando de meter todo el miembro del rubio en su cavidad.
-M-mierda -musitó Jimin- s-sigue así.
Eso solo motivó al pelinegro a continuar con su gran labor de chupar y succionar, el rubio llevó una de sus manos al cabello de Jungkook para ayudar al movimiento y sus caderas también comenzaron a moverse de adelante a atrás.
Jungkook se estaba ahogando pero no quería dejar el miembro del contrario, se había vuelto como su dulce favorito.
Cuando el rubio se sintió cerca del orgasmo alejó a Jungkook y lo empujó contra la cama de tal forma en que quedó echado, ahora era su turno de darle placer al pelinegro, con sus manos abrió lo más que pudo las piernas de Jungkook y tomando su virilidad se la metió a la boca, mandando corrientes eléctricas a todo el cuerpo del pelinegro.
-Ah s-sí -gemía Jungkook curvando su delgada espalda y penetrando aún más la boca del rubio- J-Jimin... f-fóllame p-por favor... quiero s-sentirse... ah.
Jimin se separó y rápidamente tomó los tobillos del pelinegro tirando de ellos abriendo más sus piernas en el proceso. Metió uno de sus dedos en la entrada del pelinegro y comenzó haciendo círculos dentro de él, luego introdujo uno más así hasta llegar a tres dedos, tenía que preparar bien al pelinegro ya que su miembro no era precisamente pequeño.
Jungkook soltaba muchas maldiciones, si solo los dedos del rubio le estaban haciendo ver las estrellas no se quería imaginar cómo sería cuando esté completamente dentro de él.
Cuando el rubio creyó suficiente la preparación retiró sus dedos e inmediatamente los reemplazó por su falo dando estocadas lentas pero profundas haciendo que el pelinegro se retorciera de placer.
-Mierda, eres muy grande -dijo Jungkook con la boca entreabierta.
-¿Y eso te gusta? -susurró muy cerca del oído del contrario.
-Me encanta.
Jimin comenzó a mover cada vez más rápido sus caderas mientras su mano se colocaba en el cuello del pelinegro y lo apretaba ligeramente, Jungkook nunca había experimentado esa clase de acciones en el sexo, pero le fascinaba esa actitud dominante del contrario y era algo que sin duda iba a repetir.
-Jimin... ah... quiero m-montarte - susurro el pelinegro pero el rubio lo oyó perfectamente.
Jimin no respondió, simplemente hizo lo que Jungkook pidió.
De un momento a otro Jungkook se encontraba dando erráticos saltos sobre la entrepierna de Jimin y este ayudaba con estocadas, ambos eran un completo desastre y en la cama se complementaban de una manera única, pues para ambos este era el mejor sexo que habían tenido en sus vidas.
El sonido de las pieles chocando, las respiraciones agitadas y el sudor en sus cuerpos eran un poema, Jimin bajo la mirada para observar como el trasero del pelinegro de comía todo su falo y eso logró ponerlo muchísimo más.
-Voy a correrme Jim.
-Hazlo.
Entre gritos, jadeos y gemidos ambos terminaron a la misma vez y se dejaron caer en la cama agotados quedando dormidos al instante, hoy pudieron disfrutar pero mañana les tocaba la parte difícil y esa era hablar sobre lo ocurrido.
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Esperemos esto termine bien y no mal, tenemos fe
ⓒ LullabyMinn
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Mine - Jikook
Hayran KurguJungkook lleva un año de casado y tras una discusión con su esposo sale de casa en busca de algo de distracción llegando a un club donde conoce a Jimin, un rubio que desde que vio a Jungkook entrar a aquel lugar, quedó hipnotizado con su belleza. O...
