11: "S.T.A.R Labs, passing out and super speed"

7.6K 505 58
                                        

-Aquí está el salón principal-me dijo el Doctor, mientras entrábamos a una sala. Enfrente de mí se econtraba un escritorio blanco un poco curveado. Tenía cuatro computadoras las cuales se veían con softwares demasiado avanzados. Mis ojos adquirieron un brillo especial al ver toda la tecnología, el software de las computadoras, todo. Pasé por el lado izquierdo del escritorio el cual daba a un espacio grande, enfrente de mí había otra computadora, una televisión en la pared y unas puertas. Me acerqué a las puertas e iba a tocar el boton que decí "abrir" cuando una voz me interrumpió.

-Eso... porfavor no lo toques-me dijo el Doctor Wells y yo apenada me alejé de ahí, caminando hacia mi izquierda. Subí por una pequeña rampa a otro cuarto, más pequeño. Había otras cuantas computadoras y algunas mezclas, también algunos apratos que sinceramente no sabía para que servían. Había una chica dentro de esta habitación, estaba concentrada en la computadora que estaba enfrente de ella, tenía unas partículas vibrando rápidamente. En la computadora decía "Células de", iba a leer el nombre pero la chica lo cerró rápidamente dándose cuenta que yo estaba ahí.

-Buen día, Doctor Wells-le dijo la chica al Dr. Wells, sus ojos reflejaban miedo y estaban abiertos un poco más de lo normal. Algo había en esa computadora, algo que no podía ver yo. También en esas puertas, ¿Qué están escondiendo? Me reusé a preguntar algo, ya que era nueva aquí y me sentiría demasiado... ¿Intrusa? No lo sé.

-Ah, Annabelle Collins-me señaló el Dr. y luego a la chica-Caitlin Snow

La chica sonrió simpáticamente.

-Hola, Ann-me dijo estirando su mano en mi dirección, la tomé pero algo se sentía raro. Ella estaba tensa.

-¿Cómo sabes que me dicen Ann?-le dije mientras guardaba mi mano en los bolsillos de mi pantalón. Sus ojos se abrieron un poco más de lo normal pero luego se tranquilizó.

-Am... pues ya sabes, te llamas Annabelle y pensé que talvez te decían Ann y... sí-dijo nerviosa. Ella me recordaba a Barry, siempre nervioso. ¿Todas las personas son así de nerviosas? Nunca entendí eso, bueno, no me quejo porque yo soy igual pero; parecemos perros chihuahueños.

-Me recuerdas a un amigo, siempre está nervioso. Bueno-pausé y empecé a hablar más rápido en un balbuceo, otra vez-No es que me queje de mi amigo porque yo también estoy nerviosa todo el tiempo pero, no vine aquí a que me escuchen balbucear, así que esto terminará en tres... dos... uno, ya-dije y me callé haciendo reír al doctor por mi torpeza.

-Bueno, Ann, si nos permites, queríamos...-dijo pero fue callado por un chico que entró al mismo cuarto que nosotros con una tablet electrónica en sus manos. Tenía cabello un poco largo que le llegaba arriba del hombro, éste era color café oscuro y sus ojos de igual color. Llevaa unos pantalones negros, zapatos normales, una camisa de color verde militar con una brújula. era mitad brújula y el otro lado era una flecha apuntando hacia el este. También llevaba una chamarra de capucha azul.

-Ya se me ocurrió un nombre para él, ¿Qué tal...-dijo apunto de abrir sus brazos dibujando las letras en el aire pero paró al verme. Se quedó boca abierto y empezó a titubear-¿N-no dije na-nada malo, verdad?

-No-respondió el doctor-Ann, él es Cisco Ramon, Cisco, Annabelle Collins

-Mucho gusto-dije sacando mi mano de uno de mis bolsillos para estrecharla con la de él. Él se quedó un poco asustado y luego reaccionó y parpadeó varias veces.

-Hola, Ann-me dijo como si ya hubiesen escuchado de mí anteriormente. Eran tan normales, tan... naturales.

-Como decía, queríamos hacerte algunas pruebas para ver qué tipos de poderes tienes y si todo dentro de tu cuerpo está estable y no ha sido alterado por los poderes-me dijo el doctor, indcándome una pequeña camilla. Caminé hacia ella y me dijeron que me quitara la chamarra para que me puedan hacer las pruebas.




-Listo-dijo Caitlin dándome mi chamarra que me había que me había quitado hace unos minutos antes de hacerme las pruebas.

-Ahora, necesitamos hacerte las preguntas. Todo está estable dentro de tu organismo, no hay alteraciones en ninguna parte de tu cuerpo, temperatura normal. Todo. Ahora te debemos preguntar que has experimentado con tus poderes-me dijo Caitlin caminando por la habitación desconectando algunas cosas que había utilizado hace rato.

-Pues... el día que salí de mi coma, corrí del hospital hasta mi casa y no sentí cansancio, yo no tengo nada de condición física, por eso se me hizo peculiar. Me bañé y el agua cambió de dirección como si algún tipo de fuerza la estuviera mandando hacia otro lugar, también he congelado algunas cosas. He calentado y enfriado agua y creo que puedo correr demasiado rápido-dije tomando una bocanda de aire-Creo que es todo...

-Necesitamos ver, primeramente, qué tan rápido puedes correr. Ven acá-me indicó el doctor Wells, caminé hacia una pequeña habitación donde había una caminadora eléctrica con una pantalla al costado.

-¿Qué es esto?-le pregunté al doctor observando la caminadora.

-Es una caminadora eléctrica que puede soportar super velocidad, como la que tú tienes. Ésa pantalla señala a que velocidad estás corriendo, necesito que te subas y que corras lo más rápido que puedas-me dijo mientras señalaba algunas partes de la caminadora. Me subí y empecé a caminar un poco lento; la cinta de la caminadora se empezó a mover. Empecé a trotar. Luego a correr. Todo estaba normal, más que no me cansaba. Me esforcé más para poder alcanzar m's velocidad, todo lo de alrededor se empezó a poner borroso. Esto era asombroso. Estaba corriendo a súper velocidad, corrí más, ahora entusiasmada. Después de unos momentos me sentí un poco débil y todo se empezó a volver negro. Sólo sentí aire y mi cuerpo impactando contra el piso.



-Ann... Ann despierta-me dijo una voz. Parpadeé varias veces para acostumbrarme a la luz que estaba dando directamente en mi cara. Todo se veía borroso, lo único que veía era dos personas enfrente de mí. Una chica y un chico. La imagen se volvió más clara y ahí estaban Cisco y Caitlin.

-¿Qué pasó?-dije, mi voz ronca. Me apoyé en mis antebrazos. Estaba en una camilla, como si estuviese en un hospital pero estaba en S.T.A.R. Labs.

-Estabas corriendo demasiado rápido y tu velocidad hace que tu cuerpo pierda glucosa a una tasa inhumana-dijo el doctor Wells indicando una gráfica en una de las cinco pantallas en la habitación-Necesitarás llevar una nueva dieta si quieres seguir corriendo a una velocidad inhumana diariamente o continuamente

-De acuerdo...-le dije un poco dudosa. ¿Quién no estaría dudosa en que te dijeran que tienes la hablidad de poder hacer cosas que muchos otros seres humanos no pueden hacer? Porque ahora ya no soy cualquier humano, ni siquiera soy uno, soy un Meta-humano.


The Flash ©Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora