Desperté para irme a trabajar.
Barry ya se estaba cambiando, sorprendentemente sin usar su velocidad. Aventé las cobijas hacia el frente de la cama con mis pies. Barry se percató que estaba despierta y me sonrió mientras se abotonaba la camiseta.
Me levanté soñolienta y caminé lentamente hacia Barry. Me paré de puntitas al lado de él y besé su mejilla pero, como el pequeño tramposo que es, se dio la vuelta y terminé besándolo en los labios.
—Buenos días—me dijo sonriendo. Le sonreí de vuelta y lo besé de nuevo, ahora sí en la mejilla. Él hizo pucheros mientras yo caminaba hacia el clóset diciéndole "Buenos días".
— ¿Por qué no me besas bien? —me preguntó siguiéndome. Mientras yo abría las puertas de mi armario, él puso sus brazos alrededor de mi cintura y su barbilla en mi hombro. Agarré la toalla para poder meterme a bañar pero cuando me intenté zafar de su agarre, me dio la vuelta y se acercó a mí.
—Tengo mal sabor en las mañanas—le dije como excusa y me fui corriendo. Entré al baño y pues... me metí a bañar. Una vez que terminé, salí de la bañera y envolví mi cuerpo con una toalla. Me lavé los dientes, sequé el cabello y me maquillé un poco. Me sequé adentro del baño, porque no iba a salir así con Barry afuera. Aunque fuésemos novios y viviésemos juntos, aun me daba pena. Me coloqué mis pantalones negros y mi sostén. Ahí fue cuando me di cuenta que no llevaba mi camiseta.
— ¡Barry! —abrí un poco la puerta para que pudiese escuchar mi voz y también para poder ver.
— ¿Sí?—contestó mientras caminaba hacia mí.
— ¿Me traes la camiseta roja que está en mi cama? ¿Por favor? —le pregunté rogando. Él sonrió amplia y pícaramente.
—Uy, perdón bebé pero... estoy muy ocupado. Creo que deberías salir tú por ella—me dijo dándose la vuelta.
— Pero- ¡Pero sólo traigo sostén! —le reproché, él sólo se encogió de hombros.
Rodé los ojos y me puse mi toalla alrededor. Caminé hacia mi cuarto, esperando que no viniese Barry y cuando estuve dentro, cerré la puerta con seguro.
— ¡Bú! —me dijo él, saliendo de uno de mis armarios. Lo peor ahí, es que solté la toalla, entonces, ahora Barry me estaba viendo en sólo sostén. Sé que no es como si me estuviese viendo desnuda pero así me sentía.
Caminé hacia mi cama y me puse mi camiseta rápidamente.
—Las pagarás por esto, Barry Allen—anuncié y corrí tras de él, olvidándome por completo que él sigue teniendo su velocidad. De un momento a otro vi una luz naranja y ahora estaba acorralada entre la pared y Barry. Su cara estaba demasiado cerca de la mía. No es como si me incomodara, me encantaba observarlo. Analizar sus facciones, como su nariz es respingada, como los lunares que tiene en toda la cara, sus hermosos ojos verdes, todo.
—Te quiero—me dijo mientras estudiaba mis facciones. Sonreí y me acerqué lentamente para besarlo. Me quedé a centímetros de su cara, mis ojos y los de él estaban cerrados.
—Yo también te quiero—le dije, le di un corto beso en los labios. Me separé y caminé hacia la cama y la empecé a tender. Minutos después Barry llego corriendo y usó su velocidad para tender la cama en menos de diez segundos. Hice pucheros y me fui a la cocina para hacerme mi té. Tomé la tetera y puse un poco de agua adentro, la calenté en la estufa y esperé a que se calentara. Me recargué en la encimera de la cocina que estaba al lado de la estufa y cerca de mí se encontraba la flor que Barry me había regalado hace tiempo. Había una marchitada y otra en perfectas condiciones. Cerré mis ojos y toqué la flor marchitada, sentí un poco de energía recorriendo todo mi brazo hasta llegar a la punta de mi dedo. Emocionada, abrí mis ojos pero la flor no había cambiado, seguía marchitada. En vez de una sonrisa, ahora estaba una mueca triste en mi cara. Debía superarlo, ya no tenía poderes. Cerré mis ojos con fuerza, tenía ganas de romper algo, de golpear a alguien; estaba molesta. Sentía el enojo recorrer mi cuerpo y cuando sentía que ya no podía más, mi teléfono sonó.
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The Flash ©
FanfictionUna noche en central City, el acelerador de partículas de S.T.A.R Labs tuvo una falla en el sistema y explotó, mandando un campo de materia obscura hacia toda la ciudad. Muchas personas fueron afectadas por esto y el acelerador de partículas les di...
