Mis ojos se abrieron como platos, para encontrarme con alguien que no era Barry. Me encontré con una cabellera rubia y reaccioné rápido. Mi mano se estrelló con la mejilla de Eddie en menos de una milésima de segundo. A lo lejos vi a Barry, se estaba volviendo a meter a el taxi. Había dos cajas de pizza en el piso junto con una flor pisada. Esa era mi flor. Esta iba ser reunión de amigos, ¡Y el estúpido de Eddie la vino a arruinar! La puerta de mi departamento se cerró dejándome parada ahí.
-Ven acá-dijo la voz de Eddie, su voz sonaba rara. Sus manos se posaron en mi cintura y sentí mi espalda presionada contra su abdomen. Rápidamente quité sus manos de mí y lo fulminé con la mirada mientras él sonreía.
-¿Que crees que hiciste?-le grité desesperada por una respuesta-Solo veniste a besarme y ¿Qué? ¿Te irías? Yo iba a tener una noche de películas con una persona especial ¡Y tú veniste y la arruinaste!
-Ay, ya, lo siento, linda-me dijo cerrando sus ojos y sonriendo como estúpido-¿Te acuerdas del curso en el que estábamos juntos? ¿Y la escuela? ¿Y todo?-asentí-Te quiero, me gustas, me encantas, te quiero desde que te conocí...-¿Qué? Cerró sus ojos con fuerza moviendo su cabeza de un lado a otro como si estuviera balanceándose hacia una melodía, solo que había puro silencio. Entonces, me di cuenta; estaba borracho. Tambaleándose se me acercó otra vez poniendo sus manos en mis mejillas y atrayéndome hacia él. Puse mis manos en su pecho y lo empujé, suspiré.
-Siéntate-le dije apuntando al sillón, sonrió-¡Ay, por Dios! ¿No me digas que malpensaste eso?-le grité y el sooltó pequeñas risitas, rodé los ojos y una vez que se sentó fui a traerle café.
-Tómatelo-le dije tendiéndole el café. ¿Por qué de todas las personas en el mundo, Eddie? ¿Por qué no un chico más lindo? ¿Por qué en cuanto Barry llegó? Él me vio con Eddie y seguro pensó que lo iba a dejar plantado para andarme besuqueando con él. Talvez no pensó eso, talvez pensó que le estaba mintiendo de odiar a Eddie solo para ocultar mi relación con él.
-No quiedo tomad café-dijo Eddie en tono de niño pequeño mientras hacía pucheros con la boca. ¡Dios! ¡Que hombre tan más infantil!
-Tómatelo, ahorita, no me hagas enojar-sus ojos empezaron a reflejar miedo y de un momento a otro la taza estaba vacía-Muy bien-le dije y me levanté y puse la taza en el zinc de la cocina para desinfectarla con cloro y con alcohol hasta que se le quiten las babas de Eddie, después. Volví y le indiqué que se durmiera poniendo mis cobertores, que por cierto también desinfectaré, encima de él.
Una vez que vi que se quedó dormido, tomé mi teléfono y me fui a sentar a mi sillón individual. Llamé a Barry ansiosa por hablar con él.
-Hola-me contestó.
-Ay, gracias Barry pensé que no me ibas a contest...
-Soy Barry, si no atiendo ahora es porque realmente estoy ocupado, pero puedes dejar tu mensaje después del tono, ¡Adiós!-terminó de decir la contestadora. Me entristecí, él no estaba ocupado, simplemente no quería hablar conmigo. El tono sonó.
-Hola, Barry, quería... sólo, llámame ¿Sí?-le dije mientras volvía a marcar su número. La contestadora me atendió por segunda vez y volvió a sonar el tono.
-Hola, Barry, sé que no estás ocupado, no como lo dice la contestadora y sé que no me quieres contestar... por favor déjame explicarte, no es lo que parece es que- -dije pero la contestadora me cayó. Se me había acabado el tiempo. Las lágrimas no tardaron en escaparse de mis ojos mientras pensaba en qué haría sin Barry. Por última vez, llamé su número hasta que la contestadora atendió haciendo que mis lágrimas cesaran más.
-Barr, por favor contesta, estás haciendo que se me rompa el corazón, eres lo único que tengo, yo no tengo familia, tú sí, tienes a Iris, tienes a Joe, tienes a tu padre y tu madre, porfavor no me--le dije mientras la contestadora me volvía a cortar ya que se me había acabado el tiempo. Mis ojos se cerraron con cansancio y caí dormida en el sillón con el teléfono en mi oreja, esperando a que Barry me llamara de vuelta.
N A R R A B A R R Y
Oí la contestadora de mi teléfono prenderse y dejar un mensaje de voz de la persona que menos quería saber de en estos momentos. Rodé los ojos con fastidio, si me iba a estar mintiendo sobre que odiaba a Eddie y todavía se atrevía a intentar dejarme plantado, no quería saber de que más era capaz. Probablemente ahorita estén Eddie y ella tragándose entre sí o haciendo cosas indebidas para platicar de.
-Hola, Barry, quería... sólo, llámame ¿Sí?
-No-le respondí con rabia a la contestadora, aunque sabía que ése mensaje no le llegaría a ella.
Después de unos minutos, los cuales yo veía la televisión, volvió a sonar mi teléfono y luego la contestadora.
-Hola, Barry, sé que no estás ocupado, no como lo dice la contestadora y sé que no me quieres contestar... por favor déjame explicarte, no es lo que parece es que- -pero la contestadora la cortó. Por supuesto que no estoy ocupado, ¡Probablemente ella sí! ¡Tragándose a Eddie vivo! Mi teléfono volvió a sonar, la contestadora volvió a atender y se escuchó el mensaje que me rompió le corazón a mí.
-Barr, por favor contesta, estás haciendo que se me rompa el corazón, eres lo único que tengo, yo no tengo familia, tú sí, tienes a Iris, tienes a Joe, tienes a tu padre y tu madre, porfavor no me- -pero la contestadora la volvió a cortar, por última vez en toda la noche hasta que me quedé dormido.
ESTÁS LEYENDO
The Flash ©
FanfictionUna noche en central City, el acelerador de partículas de S.T.A.R Labs tuvo una falla en el sistema y explotó, mandando un campo de materia obscura hacia toda la ciudad. Muchas personas fueron afectadas por esto y el acelerador de partículas les di...
