28: "The Antidote"

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Vean su carita en la multimedia. No bebé no llores yo te amo. :( Yo shoro con él. 

—Ha perdido mucha sangre, su ritmo cardiaco está muy bajo— murmuró Caitlin mientras llevaban el cuerpo de Annabelle hacia adentro de la sala de S.T.A.R Labs. Estaba demasiado preocupado, sentía como si alguien estuviese tomando mi estómago y apretándolo con todas sus fuerzas. Acababa de traer a Ann. La imagen traumatizante llegó a mi cabeza de nuevo. Ann estaba en el piso, sus manos sobre una herida cubierta por un pedazo de tela. Su traje estaba abierto dejando ver su camiseta interior rota. Estaba en el piso, sus ojos cerrados y si no fuese por su corazón latiendo muy despacio, a simple vista se vería muerta.

En el momento que la vi de ese modo, la llevé a S.T.A.R Labs de inmediato.

Ahora la estaban moviendo hacia una camilla. Había perdido sangre, tenía mucho veneno demasiado peligroso en sus venas y si no fuese por sus poderes, ahora estaría muerta. Comenzaron a conectar a Ann a diferentes máquinas, intentando de extraer el veneno de diferentes formas pero necesitarían el antídoto.

Las buenas noticias eran que Ann tenía el antídoto. ¿Las malas? Que nadie sabía dónde lo guardaba.

Busqué en cada rincón de su traje. En cada rincón de nuestro departamento. En cada uno de los lugares que Ann tenía para guardar cosas y no encontraba el antídoto, ni siquiera sé cómo es.

— ¡Barry! ¡Tienes que encontrar el antídoto! ¡Ahora!— exclamó Caitlin mientras conectaba otras máquinas al pequeño cuerpo de mi novia. El Doctor Wells estaba ahí, ayudando y pretendiendo como siempre. El Flash Reverso pagará por esto, me dije a mi mismo y me encontraba fulminando a Harrison Wells con la mirada en ese momento. Estábamos tan cerca de saber si él fue quien mató a mi madre pero ahí y en ese momento, nada más me importaba si no era Ann.

Tomé mi teléfono y marqué un número que siempre consultaba en emergencias. Mis ojos empezaron a aguarse con el pensamiento de perderla.

MIENTRAS TANTO EN STAR CITY...

Oliver estaba fuera combatiendo junto con Laurel y John. Todo iba bien, sólo era un pequeño robo en una tienda.

Felicity se disculpó por el auricular, estaban llamando al teléfono de Oliver. Él no se preocupó hasta que Felicity contestó.

— ¿Barry? ¿Estás bien? ... Am... ¿Estás llorando?— ahí es cuando él supo que algo malo había pasado y probablemente incluía su prima.

Salieron de la escena del crimen. John y Laurel estaban preocupados pero no tanto como Oliver, quien manejaba rápida y desesperadamente su motocicleta.

Una vez que llegaron al lugar donde Felicity estaba, ella lo miró con sus ojos verdes intensos.

— ¿Qué pasó?— preguntó Oliver. No se atrevió a mirarla, sólo se recargó en una de las mesas, su cabeza volteada hacia la pared.

— Um... Barry... Acuchillaron a Annabelle con uno de sus propios cuchillos... Al parecer tiene veneno en ellos y no saben de qué tipo ni dónde está el antídoto—dijo Felicity rápidamente jugando con sus dedos. Oliver se percató que Barry seguía en la línea.

— Yo... yo lo sé— dijo Oliver y Barry soltó un pequeño "¿Qué?" por el otro lado de la línea— Pero el antídoto no está en Central City... yo tengo el antídoto

Barry corrió lo más rápido que pudo para ir y regresar en busca del antídoto. Una vez que llegó con Oliver él le explicó que Ann probablemente nunca pensó en ésa posibilidad y que por eso nunca se llevó el antídoto, o que tal vez ella no contaba con uno. También explicó que el veneno se los enseño a fabricar una chica llamada Shado en la isla en la que estuvieron juntos.

Barry corrió de vuelta a Central City junto con Oliver. Por más que Barry le insistió en quedarse, él no lo iba a ser, debía estar al lado de su prima. Los demás venían de vuelta en su auto.

Barry llegó con el antídoto. El frasco transparente en sus manos, brillando con la luz blanca de los laboratorios. Cisco tomó una jeringa y Barry le dio el recipiente a Caitlin. Ella se acercó cautelosamente y se preparó para inyectar el antídoto.

En ése exacto momento, Ann se empezó a convulsionar, activando sus poderes y mandando a Caitlin hasta el otro lado de la habitación. Barry usó su velocidad para atrapar a la doctora y tomar el antídoto. A ella no le había sucedido nada, nadie estaba herido gracias al campo de fuerza que rodeaba el espacio donde se encontraba Ann y toda su camilla. Sus poderes se concentraban dentro del campo y sus poderes parpadeaban a una muy rápida velocidad, como si estuviesen fallando.

—Barry...—dijo Caitlin mientras se recargaba en un escritorio—Yo no puedo hacerlo... si por suerte llego a entrar a su campo de fuerza, sus poderes me harán demasiado daño ya que yo no tengo unos propios... Debes hacerlo tú—ella extendió su mano, en la cual yacía la jeringa con el antídoto—Vamos, salva a tu novia

Barry tomó la jeringa y la inspeccionó, acomodando sus dedos para inyectarla lo más rápido posible. Se hizo hacia atrás para poder ganar más velocidad y corrió lo más rápido que pudo. Cuando su cuerpo se acostumbró a la velocidad, sus ojos siguieron el movimiento de los poderes de ella. Ahora podía ver más claro cómo se apagaban y se activaban de un segundo a otro. Tendría que alcanzar una velocidad increíble para poder pasar hacia el interior de su campo de fuerza.

Puedes hacer esto, se dijo Barry a sí mismo, hazlo por Ann.

Sus ojos se llenaron de relámpagos y corrió más y más rápido. Preparó su mano para poder inyectar el antídoto. Pasó por el campo de fuerza y se acercó a Ann, usando su velocidad aun. Puso la jeringa en su brazo pero cuando lo iba a inyectar, una bola de fuego lo golpeó.

Barry cayó al piso con un dolor fuerte en el torso.

A lo lejos escuchó a Caitlin gritar su nombre. Sentía como si lo hubiesen golpeado con un sartén caliente, pero no había daño permanente.

Barry se levantó, tomó el antídoto y corrió con toda su velocidad hacia Annabelle. Una pequeña luz blanca lo golpeó en su rodilla, mandando cargas eléctricas hacia todo su cuerpo. Cayó de rodillas. Se levantó, arrastrando su pierna ya que no podía poner peso en ella y siguió su camino. Parecía que entre más cerca llegaba de Ann, más ganas de atacarlo tenían sus poderes. Usó su velocidad para llegar a la camilla más rápido, esquivando todo lo que quisiese impedirle salvar a la persona que más amaba.

Esquivó mucho pero también demasiadas veces los poderes de ella lo golpearon. Barry estaba recargado en la camilla, débil y a punto de no poder moverse. Tenía que salvarla, pensó. Así que se estiró lo más que pudo e inyectó el antídoto en su brazo.

Luego, todo se volvió negro.

Betcha didn't expect this cap. 

Hueahueahueahueahueahueah. PUES ESTO ES UN CAPÍTULO CORTITO Y FUE SORPRESAAA ¡EHEEEEEHEHHH! ¡WUWUUWUWUWUWUU! 

LOS AMO ¿OK? AMENME DE REGRESO.

OKay ya entendí que no me quieren. 

Bai

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