Desde correr por los pasillos de la antigua escuela,
Hasta llorar en el asiento trasero del taxi.
Desde caminar agarrados de la mano por la ciudad,
Hasta aislarme de todos, sin correos ni fax, y
Todo lo que una vez sucedió, luce como un sueño;
Uno del cual, ahora, solo deseo no volver a soñar.
Desde tu voz haciendo eco en mi mente,
Hasta tus manos tocando partes de mi cuerpo.
Desde el día que nos conocimos, fuiste deferente
A todos los demás que había conocido en el pasado,
Tú cambiaste mi idea de amor idealizado, de repente
Me tenías en tus manos, en cuerpo, alma y mente.
Desde aquel día que llorando me pediste transparencia,
Hasta el día que, llorando, - soy tuyo solamente -, balbuceé.
Desde el día, en tu cuarto, la luz vio tu falacia,
Hasta el día que, en el árbol, - adiós. -, susurraste.
Fueron mis tormentos de noche y mis soles
De desierto por el día, y es verdad; yo te amé,
Desde el día que de rodillas me pedías
Otra oportunidad, según tú, creías merecer
Miradas en mí, el pavor, de miedo asentía,
Cuando en realidad era "no" lo que pensé.
Pues, no lo dije. Pensé, te quería, tal vez, no sé.
Fue un error, no eras más el amor de mi vida, lo sé.
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aprendiendo a amar.
PuisiAquí estamos ahora, 50 poemas que narran mi agridulce travesío por los 23; una montaña rusa de emociones sin más, un caleidoscopio de múltiples colores y gritos ensordecedores; una voz, un lápiz, un papel, un corazón tan sensible y delicado que no c...
