Por un momento pensé que lo tenía todo,
Por un instante, parpadeé y todo desapareció.
Por mi propio bien, fingí que estabas allí.
Para ser honesto, Dios no es justo.
Rezo de rodillas, en mi cabeza, junto a la cama.
Pedí cosas que creo que realmente merezco.
Egoísta, tal vez, pero después de todo esas son mis ilusiones.
Y una de ellas, priorizándola, es ser tuyo.
Descanso mi mente, apoyo mi cabeza en mis propios arrepentimientos,
Pensé que tal vez esta vez podría ser diferente.
Resultó que no soy una excepción
Ni siquiera si es mi pico en engaños alentadores.
He aprendido que no importa lo lejos que llegues,
Creo que nunca será suficiente, ¡apesta!
Hice lo mejor que pude, arriesgué, pero no gané.
Para ser honesto, renuncio.
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aprendiendo a amar.
PoetryAquí estamos ahora, 50 poemas que narran mi agridulce travesío por los 23; una montaña rusa de emociones sin más, un caleidoscopio de múltiples colores y gritos ensordecedores; una voz, un lápiz, un papel, un corazón tan sensible y delicado que no c...
