Aviso importante: En la parte final del capítulo anterior hubo un cambio respecto a la ubicación en el que sucedia ya que era incorrecta.
Sin más sigan con el capitulo. 🥰
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Christopher
Semana diez.
Polonia.
Decir que estoy cansado es poco.
Estoy harto de absolutamente todo, de la central y de los desastres que se están esparciendo por cada ciudad importante del mundo por los clanes.
He tratado de mantenerme ocupado para no pensar en cierta mujer de ojos azules y coño delicioso.
En estos momentos prácticamente vivo encerrado en mi despacho encargándome desde aquí de todo antes de salir en las madrugadas a pelear después de dormir a los mellizos.
Con Rachel prácticamente ni nos hablamos a menos que sea por los mellizos o el embarazo, su vientre a crecido mucho y es eso lo que tiene a mi cordura en un hilo, y es precisamente eso lo que me tiene como un demente queriendo tocarlo todo el tiempo.
Ayer tuvo un control con una obstetra aquí en Polonia y obviamente tuve que estar ahí para consolarla por las lágrimas que derramó, esta más sensible que nunca con los avances que ha tendido el embarazo.
Tuve que regresar a Londres hace unos días ya que necesitaban de mi presencia, dejé a Alex a cargo en mi ausencia. El defecto fue que tuve que aguantar ver a toda la guardia subiendo cajas con juguetes y hay uno en particular con el que mis hijos no quieren soltar.
Alex les regalo a ambos un auto de carreras tamaño real con control a distancia, como también lo pueden manejar ellos mismos. No hace falta decir que fui arrastrado a tener que ir al parque con ellos escuchando los gritos de Milenka.
Ahora estoy en el gimnasio del departamento, Rachel se fue a la revisión semanal de Owen y demoraran una hora más. Mi paz y tranquilidad se acaba al ver en el espejo a Milenka mirando atentamente lo que hago el perro como siempre la acompaña echándose en el suelo.
No detengo los golpes que lanzo al saco de boxeo frente a mi descargando todo lo que cargo encima en cada golpe.
—¿Me enseñas a hacer eso?—la pregunta hace que me detenga.
Milenka me mira expectante sentada en la lona de la habitación.
—Estás muy enana todavía para hacer esto.—contesto secándome el sudor con mi toalla.
—Ya se, pero quiero aprender además no falta mucho para que empiece la academia.—Dice mientras se acerca a la saco empujándolo con su mano—además estoy aburrida a menos que quieras que haga un desastre me enseñaras.
—¿Me estas amenazando?
Se encoge de hombros mirando todas la maquinas que hay aquí.
—Nani me dijo que mamá se demorará un poco más así que a menos que hagas algo que me entretenga yo misma buscaré mi diversión.—alega cruzando los brazos en su pecho.
—¿Qué soy? ¿Tu mono entrenado?—espeto con sarcasmo.
—Eres mucho más feo que un mono cabezota.—réplica.
Suspiro mirando al suelo en busca de mi hombría al dejarme insultar por una enana de cuatro años de edad.
—Esta bien, pero será bajo mis condiciones y es que harás caso a absolutamente todo lo que te diga.—advierto.
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Fanfic Chrischel
Roman d'amourTodo lo que sucederá en este fanfic es a lo que mi cabeza se imagina que paso unas 2 o 3 semanas después de la última actualización de Deseo. Si ya se soy otra loca que anda con tanta teoría en la cabeza que de creo un fanfic. Por eso les pido que...
