Neteyam
No recuerdo qué pasó en la mañana ese día, pero en la tarde era un caos, las personas del cielo habían asesinado a un Tulkun y su bebé, a la hermana espiritual de la Tsahìk. Reunieron al clan y mi padre insistió en que pelear no serviría de nada, que solo causaría más destrucción y que lo mejor sería que los Tulkun se marcharán lejos. Al final los líderes terminaron aceptado y ordenaron avisarles a los Tulkun que se marcharan.
Al ver a Lo'ak irse supe de inmediato con quien quería ir: Payakan. No podía permitírselo, no después de todos los problemas que provocó aquello.
Lo detuve en la orilla justo cuando se estaba por montar a su ilu.
—Ni sueñes que vas a ir, hermanito.
—Payakan necesita saber esto, solo yo puedo avisarle.
—No. Tenemos que dejar tu trasero de skxáwng aquí.
—Es mi mejor amigo, tengo que avisarle.
Me acerqué a él y coloqué mi mano en su cabeza.—¿Por qué siempre tienes que hacer las cosas más difíciles?
—No.—Soltó quitando mi mano de su cabeza.—Quieres decir, ¿Por qué no soy el hijo Perfecto como tú? ¿El soldadito Perfecto?
¿Cómo se atrevía a decirme eso después de todo lo que aguante por él?
—¡Pues no soy tú! ¿Okey? No soy tú.—Su voz se quebró en las últimas palabras.—Si Nalani fuera la que estuviera en peligro irías, ¿sabes por qué? Por que es tú mejor amiga.— Di un paso hacia el frente y lo mire enojado.—Así que no me digas que no puedo salvar a mi mejor amigo. Claro que voy a ir.— Lo'ak se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia el ilu que lo esperaba.
—Claro, ¿y pones tu vida en riesgo? Como siempre.— Camine hacia el y lo detuve.
Atrás de nosotros llegaron Ao'nung, Tsireya y Rotxo.
—¡Lo'ak!
—Suéltame.— Se soltó de mi agarre y se lanzó al agua, montándose en su ilu para irse.
—¡Lo'ak!— Mire a los demás.—Va con Payakan, vamos.
Todos llamamos a un ilu y nos tiramos al agua, comenzando a seguir a Lo'ak. En el camino nos encontramos a Kiri y a Tuk, quienes también comenzaron a seguir a Lo'ak cuando vieron que estaba por salir del arrecife.
Seguimos a Lo'ak hasta las rocas tres hermanos, donde se detuvo junto a un Tulkun; Payakan.
—¡Bro, ayúdame!— Me pidió Lo'ak cuando se subió al Tulkun, entonces entendí que estaba pasando. El barco demonio se aproximaba y a Payakan le habían disparado un localizador.
—¡Pide ayuda!— Le ordene, mientras todos subimos al aniaml.—¡Llama a papá! ¡Hazlo ya!
Lo'ak llamo a papá, mi padre nos ordenó que no atacáramos al bote y que nos mantuviéramos a salvo.
Ate una cuerda a mi Tulkun y la lancé hacia Ao'nung quién inmediatamente ató el otro extremo en el localizador. Todos nos unimos y comenzamos a jalar la cuerda con toda nuestra fuerza y logramos sacar el localizador.
—¡Sí!
Tome el localizador y señale hacia un lado.—¡Escóndanse por allá! ¡Yo los distraigo!
NARRADOR OMNISCIENTE
La desesperación de Nalani creció cuando las personas del cielo en submarinos fueron a capturar a los hijos de Sully, comenzó a patear y golpear la barra una y otra vez, intentando que las esposas mágicamente s ele quitaran, pero todo fue en vano.
