NARRADOR OMNISCIENTE
—No, no, no. No es cierto.— Neteyam nado hacia Nalani, asustado al ver toda la sangre que la rodeaba.—¡Lo'ak ayúdame!
—¡Mierda!
Neteyam tomo a Nalani entre sus brazos y la ayudo a mantenerse a flote, mientras Tsireya se acercaba con su ilu y Lo'ak ayudaba a Neteyam.
—No quiero morir... Neteyam no quiero morir, por favor, por favor...
—Vas a estar bien.— Le aseguró Neteyam y junto con Lo'ak la subieron al animal.
Neteyam se coloco frente a ella y la tomó del brazo, Lo'ak se colocó detrás y la sostenía mientras veía como la bala había atravesado su cuerpo.
—Aguanta Nalani, estamos contigo.— Lo'ak intentó animarla, mientras Neteyam ya le había indicado al ilu que nadara lo más rápido posible.
Tsireya agarrada de una de las aletas del animal miro a Lo'ak con los ojos cristalizados.—Tienen a Kiri y a Tuk.— Informó Tsireya, impotente. Cuando Tuk y Ella saltaron del barco y nadaban a un lugar seguro vieron como uno de los avatares en su ikran se llevaba a Kiri, Tuk nado hacia el barco, decidida a ir por su hermana y Tsireya la acompaño. Cuando llegaron con Kiri, quien estaba atada, Quaritch apareció, tomó a Tuk con su brazo y con el otro empujó a Tsireya, terminó atando a Tuk al lado de Kiri. Tsireya no podía ir a salvarlas pues los avatares regresaron al barco.
Neteyam escucho pero ni si quiera miro hacia atrás, seguía concentrado en ir a un lugar seguro y salvar a Nalani.
—No podemos volver.— Lo'ak preocupado miro hacia al barco, todo tipo de miedo se apoderó de él, que Nalani muriera, que le hicieran daño a sus hermanas.
Los Metkayina se estaban marchando, muchos estaban heridos y los líderes del clan habían encontrado a Rotxo y Ao'nung, por lo que pensaron que Tsireya se encontraba bien. La mayoría de los humanos que aún seguían con vida evacuaron el barco y se marcharon, los demás se quedaron en el barco junto con los avatares que estaban vivos y Quaritch.
—Neteyam...— Las lágrimas de Nalani comenzaban a escaparse de sus ojos, no solo del dolor si no también del miedo.—... mi hermana, mi mamá... no quiero morir, Neteyam no quiero morir.— Los llantos de la chica se convertían en oraciones entrecortadas, su respiración cada vez más fallaba.
—Vas a estar bien, ¿sí? Y verás a tu hermana y a tu madre, sólo resiste.— El miedo de Neteyam creció y su alama se partía en pedazos al escuchar al amor de su vida quejarse del dolor y rogando por vivir.
A lo lejos Jake en una roca los vio, sus ojos se abrieron con sorpresa y miedo pensando que quien se encontraba herida detrás de Neteyam era una de sus hijas.
—¡Papá ayuda!— Gritó Lo'ak cuando lo vio.—¡Es Nalani! ¡Le dieron!
Neteyam le indicó al animal que se dirigiera hacia la roca, cuando llegaron ayudaron a bajar a Nalani del animal y entre todos la subieron a la roca.
—Cuiadado con la cabeza.— Indicó el mayor mientras depositaban a Nalani en el suelo de la roca.
—No quiero morir.— Entre lágrimas, Nalani se aferró al brazo de Neteyam, como si de eso dependiera su vida.
Jake la miro conmocionado, su cabeza solo podía preguntarse como Nalani había llegado hasta ahí y como estaba herida. Miro la herida y tomó las manos de Neteyam.—Presiona, presionen aquí.— Indicó, colocándole las manos encima de la herida de Nalani, la cual no dejaba de sangrar. Jake estaba temblando, sin saber que hacer, conocía a Nalani y le había tomado cariño, también sabía lo importante que era ella para sus hijos, era sólo una niña que apenas iniciaba a vivir.
