Cap 21

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Nalani

«¿Qué pasó?» Me desperté en medio del bosque, escuchando unas voces que me resultaron familiar pero que no podía diferenciar.

—Eres pésimo.— Escuché entre las plantas a una voz femenina.

—Cállate Kiri.— Siguió otra voz, masculina.

Me levanté y mi cola se movió involuntariamente, me acerqué hasta las plantas de donde venían las voces.

—Podrían dejar de pelear.— Otra voz masculina, ahora estaban más cerca y los pasos se escuchaban. Aquella voz que habló quedó resonando en mi cabeza, la escuchaba triste... sollozando.

—Rápido, tenemos que llegar antes del eclipse.— Otra voz habló, una chillona y dulce al mismo tiempo.

Los pasos se escucharon más cerca hasta que de las plantas una niña salió de ellas. La Niña pasó a mi lado, sin siquiera notar mi presencia, algo en ella se me hacía familiar, pero no la recordaba... no sabía quién era ella.

—Tuk espera.— La primera voz que había escuchado habló, luego las plantas volvieron a moverse y una chica salió de ellas, tampoco la reconocía, pero algo fue diferente, cuando la vi fue como si una ola de pureza y paz me hubieran traspasado.

Detrás de ella salió otro chico, con un lado del cabello rapado, caminaron a mi lado e igual que la pequeña no notaron mi presencia, ni siquiera me miraron.

—Hola...— Susurré volteando hacia donde ellos. No obtuve respuesta.—¡Hola!— Grité esta vez, nada.

Entonces otra persona más salió de las plantas y fue a la única que pude reconocer, mis ojos se humedecieron y sentí como mi respiración se detuvo al tenerlo en frente, sonreí como boba, sintiendo que nuestras miradas cruzaron, cuando se acercó me abalancé a darle un abrazo y cuando su cuerpo completo me traspasó por el cuerpo el miedo me invadió.

Volteé confundía, mordiéndome el labio con desesperación. Ellos aún no me notaban, siguieron caminando.

—¿Neteyam?— Pregunté, no tanto para quien me había traspasado, si no también para mí, ¿era él? Sí, era él quien me me traspasó y ahora caminaba dándome la espalda sin notarme, pero si era mi Neteyam, ¿por qué no me escuchaba?—¡Neteyam!— Grité con desespero.

Y como si un estado de shock se tratase su cuerpo entero se detuvo y volteo a mi dirección, noté como su cola se movía, y no de cualquier forma, se movía justamente como la mía, como si estuviéramos conectados. Miró fijo a mis ojos, los entrecerró y después de unos segundos se volteo y siguió caminando con los demás... no me vio.

Todo a mi alrededor se tono blanco.

La ansiedad crecía cada vez más, recordaba a Neteyam, sabía quien era él... pero no sabía quién era yo.

Recuerdos borrosos se formaron en mi mente, recuerdos en los que las demás personas no me veían, no estaba ahí. Hasta que un recuerdo si pude ver con claridad, un recuerdo donde si estaba y donde si me veían. Era de noche en el bosque, estaba sentada y frente a mi estaba Neteyam quien llevó su mano a su nuca, tomando su cola neuronal, lo imité y después de unos segundos ambos nos unimos.

Y así como de rápido el recuerdo pasó por mi mente así de rápido se fue, como si de un abrir y cerrar de ojos se tratara. Entendía porque recordaba a Neteyam y a los demás no, me había unido con él... sabía que era Neteyam, con tan solo haberlo visto sabía que lo amaba, sabía que era mi Neteyam pero no recordaba la historia, no por completo, ni siquiera sabía quien era yo.

«¿Quién era yo?»

Te voy amar hasta morir Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora