Cap 13

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Nalani

Las horas se convirtieron en días, los días en semanas y las semanas en meses. Habían pasado tres meses desde que los Sully se habían ido y las cosas en el clan era distintas. Ya no habían ataques y ya no había a quienes hacerles los ataques, fue como si las personas del cielo hubieran desaparecido junto con los Sully. Había pensando dos razones por las que las personas del cielo habían dejado los ataques; o se cansaron de destruir todo lo que les rodea, o simplemente era la calma antes del caos.

Yo, por otro lado seguía mi rutina diaria, pero con un vacío en el pecho. Antes pasaba las tardes con Neteyam haciendo mis deberes y los de él, después hacíamos cualquier tipo de locura, ahora todo simplemente era repetición, tras repetición. Después de lo sucedido en el bosque, cuando los avatares nos atraparon a Lo'ak, Kiri y a mi decidí aprender a controlar mis emociones en situaciones de riesgo, practicaba cada tarde tiro con flecha y defensa personal. No me había vuelto buena, pero había mejorado.

Hoy, había decidido ir hacia el espacio de los científicos, donde se conectaban a sus avatares y donde se encontraba el avatar de la madre de Kiri, había venido con ella y Lo'ak tiempo atrás.

Entre a la sala y me coloqué una máscara de las que habían en la entrada. En ese momento Max llegó y me vio.

—Hey, Nalani. Tenía tiempo que no te veía, ¿Cómo estás?

—Hola, bien...— Tome aire de la máscara, bajando la mirada.

—¿Los extrañas verdad?— Max me miró y sacudió la cabeza. —También los extraño, Jake es un buen amigo. Supongo que no fue fácil para ti que se fueran, vivías pasando el tiempo con ellos.

—Sí... así es.

—¿Y a que viniste? ¿Puedo ayudarte en algo?

—Nada en particular, sólo quise ver a la madre de Kiri.

—Oh, está bien. Pasa, estás en tu casa.

Asentí con una leve sonrisa y caminé hacia donde se encontraba el avatar de Grace, el cual se encontraba metido en una cápsula, flotando, con algún tipo de líquido dentro.

Me resultaba un poco extraño ver a los humanos, eran bastante pequeños, me sentía un poco rara cuando me encontraba frente a uno, por sus diferentes cualidades; no tenían cola, sus tonos de piel eran muy distintos, no tenían puntos bioluminiscentes, sus orejas eran pequeñas y redondas, tenían cinco dedos. Aunque la última mencionada no se me hacía extraño, pues convivir con Jake, Kiri y Lo'ak hizo que se me resultara de lo más normal. Otra cosa que me resultaba extraño era en la forma que vestían, usaban algo llamado zapatos en los pies.

Me senté frente a la cápsula y vi a la madre de Kiri, observarla me daba algún tipo de paz interior, no sabría como explicarlo pero también me pasaba estando cerca de Kiri, cada vez que hablaba con ella sentía una tranquilidad inexplicable. Sabía que Kiri tenía alguna conexión con Eywa, pues estuve en ciertos sucesos en los que entraba en algún tipo de trance mientras se conectaba alguna planta, o las varias veces que semillas del árbol sagrado la rodeaban. Kiri era especial, de eso no tenía duda.

—¿Nalani?

Volteé hacia atrás, saliendo de mis pensamientos. Quien me hablaba era Norm, pero estaba en su forma humana.

—Norm, hola.

—No sabía que estabas aquí, ¿Estás bien? Estabas tan quieta que ni pestañeabas.

—Sí, estoy bien. Solo ya sabes, extrañando a los Sully...— Hice una leve sonrisa, intentando no verme tan afectada.

—Claro... pasabas todo el tiempo con ellos, especialmente con Neteyam.— El hombre se pasó una mano por la cabeza, pensando.

—Sí... en serio lo extraño.

—Hmmm... espérame aquí, ¿Sí?

—¿Está bien?— Lo mire confundida.

Norm se dio la vuelta y entro a una sala dentro del laboratorio, o así le llamaba Neteyam. Había hablado muchas veces con Norm, la mayoría el estando en su avatar, me caía bien.

Me levante y me coloque la máscara unos segundos, tomando aire mientras esperaba a Norm. Unos segundos después el salió con una clase de aparato en la mano. Estando de pie tenía que mirar hacia abajo para poder obsérvalo.

—Mira.— Me mostró el objeto.—Esto es una cámara. Estoy seguro que al igual que tú Neteyam también te extraña.

—¿Y que tiene que ver esa cosa?— Mire el objeto, confundida.

—Este objeto graba videos.— Mire a Norm, sin entender nada.—Al presionar un botón puedes guardar un momento que esté pasando y repetirlo las veces que quieras.

—Sigo sin entender.— Admití, con el ceño fruncido.

—Te muestro.— Norm apretó unos botones y alzó el aparato sonriendo, volvió a apretar el botón y se dirigió hacia mi.—Mira.— Con eso me mostró el objeto, que tenía de reflejo su rostro sonriendo, justo lo que acaba de hacer.—Eso es un video. Puedes grabar todos los videos que quieras, ya sea para decirle algo a Neteyam o lo que quieras y prometo hacérselos llegar.

—¿Puedo hablar con el a través de ese objeto?— Una sonrisa de ilusión apareció en mi rostro.

—Algo así.

Durante toda la tarde Norm me enseño a cómo usar aquel objeto, el problema eran mis manos, pues aquel objeto era de un buen tamaño para un humano, pero para un Na'vi sin duda no, era demasiado pequeño comparado con mi mano y mi dedo no podía topar un sólo botón.

—Es inútil.— Le entregue el objeto a Norm, y me senté, deprimida.—No podré decirle nada hasta volverlo a ver, si es que lo vuelvo a ver...

Escuche el suspiro de Norm.—Oye, tranquila. Encontrare una manera. Y si quieres puedes ayudarme a mover algunas cosas aquí, son algo pesadas.

—Está bien.— Me levante y seguí a Norm.

Lo bueno del laboratorio es que tiene un gran espacio y, tanto como los humanos pueden entrar y salir con facilidad, los Na'vi o avatares también.

Entramos a una sala aparte, habían un montón de cosas en el suelo, desorganizadas.

—Estas cosas son de Jake... tal vez también hallan cosas de los demás, no lo sé. Jake me dijo que se las guardará pero no he tenido tiempo de arreglarlas.

Camine con cuidado entre las cosas y tome un objeto cuadrado en el piso, algo que los humanos llamaban libro. Tome aire de la mascara y abrí el libro, observé las pequeñas letras que habían, las cuales no entendía.

—Sabes Norm, no te preocupes por esto, yo arreglaré todo. Vendré todos los días después de hacer mis deberes.

—No, Nalani no es tu responsabilidad.

—Lo sé, pero quiero hacerlo.

—Bueno, está bien. No tienes que iniciar ahora, ya casi inicia el eclipse, puedes venir mañana.

Asentí sonriendo, quizá arreglando esto pueda distraerme un poco.

Me dirigí hacia mi casa, durante el camino recordé las palabras de Neteyam; "hacia los arrecifes" ¡Eso es! Un pequeño foco se prendió en mi cabeza, podría ir hacia los arrecifes y visitarlo, pero no sabía en qué parte exactamente estaba.

Llegue a mi casa, cansada de sobre pensar y triste al mismo tiempo. Al entrar encontré a mi madre la cual se acercó depositando un beso en mi coronilla.

—¿Te pasa algo?

—No ma, estoy bien.— Hice una leve sonrisa.

—Ay, mi dulce niña.— Mi madre me abrazó y le correspondí el abrazo.—No sé que haría sin ti.— Esas palabras fueron como una apuñalada hacia mi corazón, entonces me di cuenta que tenía que estar siempre para mi madre.

—Y yo sin ti, ma...

Te voy amar hasta morir Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora