Las fuertes pisadas del enano se hicieron más tenues cuanto más se alejaba, apenas dejé de escucharlas me levanté y quise ir con la niña pulpo.
— ........???!— Al querer dar un paso caí de lleno al suelo.
C-Cierto... Había pasado muchísimo tiempo desde que me paré de mi cama en el hospital que mis piernas no reaccionaron a tiempo.
Me golpeé la cara con contra el suelo de piedra. Un líquido rojo empezaba a salir de mi frente.
Ya no recordaba cómo se sentía una herida, hormigas imaginarias empezaron a bailar sobre mi herida.
Voltee tímidamente y las demás niñas solo estaban mirándome extrañamente.
Como sea, este cuerpo y esta situación, o como llegue aquí no importan.
Olvide el dolor de mi cráneo y gatee como bebé hacia la herida niña pulpo y tome su brazo.
— O-oye...— Trate de hablarle.
— ¡Ahg! ¡Sue..Suéltame DUELE! hic*— La niña de repente había empezado a llorar de nuevo.
¡Ah! ¡Que estúpido! ¡Que idiota soy, ella acaba de ser azotada y la toqué sin consideración!
Que imbécil, ¡Que imbécil!
— P-Perdón no... No era mi intención...— Estaba empezando a desesperarme.
— Hic... Snif.. Hic..— La niña empezó a llorar mientras abrazaba sus piernas acostadas.
Que estúpido... ¡Las demás! Pensé.
Voltee a ver a las niñas que hasta ahora no habían dicho o movido un músculo.
— Alguien... ¿Alguien sabe cómo ayudarla p-por favor?— Dije tímidamente.
— .............— Todas las niñas me miraban de una forma muy asustada.
Daban pequeñas miradas hacia el camino por donde se fue el Enano y luego me miraban a mí, y repetían el proceso.
¿Qué les pasa a estas tipas? Después de unos segundos intente de nuevo.
— Oigan... Su amiga está herid—
— R-Rompió una regla!— Fui interrumpido.
La niña en cuestión tenía una cola como si fueran varios pelos largos, y unas orejas ovaladas sobre su cabeza, estaba desnuda y tenía varias marcas como de latigazos en su cuerpo.
No supe que responderle, no podía digerir toda esta situación.
De repente, otra habló.
— 82, no sé de qué lote vengas, pero aquí en este lado si no guardas silencio y haces lo que ellos te digan eres azotada— La misma niña polilla respondió.
Era la misma que me detuvo cuando quise decirle algo al enano. No la había visto bien, pero ella tenía 4 brazos y esos ojos negros con pupilas amarillas.
— Och.. ¿Ochenta y dos?— Pregunté.
La niña me miró con una cara confusa y continuo.
— Si, ¿Tu eres 82 no? Llegaste esta mañana con esa Bestae del lote 3, ella empezó a llorar y a pedir que la liberarán todo el día y termino así, tú empezaste a susurrar todo este tiempo pidiendo la muerte o algún tipo de Jill'nat raro que conjurabas— Explicó.
¿Q-que? Espera, no tiendo nada, más despacio ¿Bestae? Jill'nat? ¿Estuve haciendo que?...
— Deberías alejarte de esa niña o si es tu amiga del otro lote dile que se calme, ya no sirve de nada resistirse— A sus palabras, las demás niñas asentían.
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Reencarnando en una niña dragona
FantasiaLa histria trata de un joven con cancer que muere envisperas de año nuevo. Despertando en un cuerpo extraño de una niña mestiza, en un mundo extraño donde no existen las leyes y el sistema esta retocido, con un idioma que no entiende. Se encuentra e...
