Do you wanna touch

91 9 0
                                        

Que bien sabia la vitoria, eso pasaba por la cabeza de las gatas negras después de ganar la copa Poe, todo el equipo estaba eufórico, hasta Yoko que no había participado debido a su reacción alérgica al ajo, estaba más que contenta.

Enid por su parte, no se separaba de Merlina, no solo estaba feliz por la vitoria, sino que sentía que había hecho un gran progreso en acercarse a la chica, por quien, en secreto sentía cierta atracción no la culpen, es solo que Ajax se la había pasado decepcionándola y dejándola plantada y Merlina, bueno, la había ayudado además le había aprendido uno que otro truco sucio, sumándole a que la estaba dejando tocarla, no sabía si Merlina se estaba haciendo la tonta o genuinamente no se estaba dando cuenta de la proximidad a la que estaban. Habían pasado tanto tiempo juntas, intentado llevarse bien y ahora, parecía que todo ese esfuerzo estaba rindiendo frutos.

Después de la pequeña celebración los concursantes se retiraron para limpiarse y si tenían heridas, también curarse, esto también incluían al par de romíes que sin duda estaba exhaustas, para esto, había pequeñas tiendas diseñadas para dos personas que están cerca, eso debido a que a veces los participantes estaban tan mal heridos que era poco práctico llevarlos a la enfermería.

Ya a solas, Merlina no perdió el tiempo y comenzó a tratar de retirarse el ceñido atuendo, no entendía porque había elegido algo tan apretado para una competencia deportiva.

—Y yo que pensé que eras tímida —dijo Enid con una sonrisa coqueta.

—Ni siquiera me que, quitado una sola cosa de esto, y tú ya estás diciendo cosas.

Enid se rio, tenía un leve rubor en sus mejillas, el comentario se la había salido.

—Perdón, pero creo que te ves adorable con eso puesto.

Merlina se enojó al escuchar esas palabras, aunque su estatura era menor que la de Enid, no se sentía intimidada ni nada por el estilo.

—Te dije que no quería comentarios respecto a esto si no querías quedarte sin bigotes.

—¿Así? —Enid tomó una postura desafiante, estaba muy de buen humor y jugar con Merlina le parecía interesante —¿Y qué piensas hacer al respecto para quitármelos?

Enid saco sus coloridas garras en una amenaza, pero a Merlina eso le pareció... ¿coqueto? Al ver esa reacción, Enid quiso arrojarse contra Merlina, pero esta se arrastró por el suelo esquivando el ataque, lográndose poner justo detrás de la loba, aferrándose a su cadera, Merlina quedó con una rodilla en el suelo y la otra pierda flexionada.

—Creo que aun tienes bastante adrenalina de los juegos.

Merlina quiso ver el rostro de Enid, pero esta estaba totalmente sonrojada.

—Tu... tu mano.

Merlina se dio cuenta que, al relajar su postura, su mano quedo justo arriba de la nalga de Enid. Quiso disculparse y quitarse de ahí, pero...

—Está bien... puedes dejarla ahí —la loba comenzaba a sentirse caliente, tal vez si había quedado muy excitada después de ganar la copa.

—¿Enid? —Enid comenzó a acariciar la cabeza de Merlina, se veía tan linda desde ese ángulo y las orejas de gato le daban cierto toque. Tal vez ya no estaba pensando con claridad.

—¿Puedes... puedes tocarme más? —Merlina se quedó un momento, pasmada, tal vez, solo debía dejarse llevar, es decir Enid no era fea, algo irritable sin duda, muy colorida claro, pero tenía algo. Sus manos comenzaron a vagar, desde la posición que estaba tenía mucho acceso a la parte bajar de la chica, primero, bajo por sus piernas, subió de nuevo pasando esta vez por sus muslos interiores y ¡oh vaya! Que, aunque estaba cubierta de ropa, su cuerpo era tan esbelto y perfecto, quería explorarlo todo, aun así, quiso comprobar una vez más la situación.

October Change WenclairHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora