Girls, girls, girls
De día, de noche, cuando despierto, cuando me acuesto, no importa la actividad, no importa el lugar, no importa si estoy sola, no importa si estoy rodeada de gente, parece que mi mente se niega a soltar ese momento, ese recuerdo se ha imprimido como hierro caliente y me acosa en cada momento que puede. Curvas, cabello largo, rostro fino, piel delicada, largas pestañas, cuerpo delgado, ojos penetrantes, uñas largas, perfectas y misterios, labios... esponjosos, deliciosos, tan rojos como una fresa, todo eso dando vueltas por mi mente las veinticuatro horas del día.
Chicas, chicas, chicas... chica... Merlina.
No he podido sacarla de mi mente, mucho menos después de ese beso. En realidad, nunca me había sentido atraída a una mujer, mucho menos había pensado en besarla, todas mis interacciones con personas de mi mismo sexo siempre han sido meramente amistosas, así que mi mente no puede dejar de pensar que bese a una chica y me gusto.
En mi mente, esa noche cuando la vi, esta grabada puedo repetirla tantas veces como quiera, verla entrar por esa puerta, con ropa oscura, su porte tan distintivo, tan contraria a mi y sin embargo me atraía como una abeja a la miel. Incluso recuerdo, que ya estaba por irme, pero cuando se cruzo en mi campo de visión lo reconsideré. La vi irse a una esquina, sé que no era su ambiente y que no estaba ahí por mera diversión adolescente como la mayoría de nosotros, sé que estaba en vuelta en alguna de sus investigaciones y esa peculiaridad, esa distinción de entre los demás solo la hacia lucir como una obra maestra.
Note a Eugene y Agnes a su lado, una fachada perfecta supongo, ellos bailaban como el resto, ella también lo hacía, supongo que, para tratar de no destacar tanto por su nulo interés por la fiesta, pero eso solo hizo que yo me interesará más y más. No es como que yo tuviera prohibido acercarme a mi mejor amiga, solo que ella dijo que no iría y no esperaba que cambiara de opinión.
Con confianza me acerque a ella, una melodía pegajosa sonaba, podría disfrutar de canción junto con ella. Ella no me aparto, ni me hizo ningún gesto cuando me acerque, pero yo que ya estaba acostumbrada a todos sus lenguajes sabia que era más que bienvenida a su espacio. La cercanía me permitió ver su vestimenta, más urbana que en otras ocasiones, pues esta fiesta fue organizada por los propios alumnos para salir de la abrumadora rutina que nos asfixia. Volviendo a su vestuario, una blusa semitransparente y ajustada era lo que llevaba, y a pesar de las luces bajas, me permitió ver su sostén igual de color negro como todo su conjunto.
Su tacto en mi hombro me hizo temblar, algo me decía, pero el ruido me impedía escucharla con claridad, pero lo siguiente me abrumo aun más, paso por los limites de mi espacio personal acercando su boca a mis oídos, sentí sus fríos dedos recorrer el contorno de mi oreja, acomodando mis rebeldes cabellos. Su cercanía me sofoco deliciosamente, haciendo que la sujetara de una de las presillas de sus jeans, como si pudiera lograr equilibrarme desde ahí. Me sentía ebria, con el estómago revuelto y las manos me sudaban, parecía estar atrapada en algún tipo de película, porque de un momento a otro comenzó a llover, para mi mala o buena suerte, la fiesta era al aire libre, así que tuvimos que correr a buscar refugio.
Los pasillos de la escuela se convirtieron en un trafico de adolescentes. Yo apenas me quise apartar, porque, aunque el clima fuera frío y el cuerpo de Merlina helado por naturaleza, yo me sentía más ardiente que nunca. Su mano helada me llevo por pasillos que no reconocía que además estaban vacíos.
En algún rincón vacío al que ella me llevo pude reaccionar y mover mi boca para pronunciar algo decente, pero sentí que su temperatura corporal se elevo de alguna manera, un cambio muy leve pero que para mi era abrumador.
—Tu cuerpo se calienta con el mío —enseguida después de terminar mi frase me sentí avergonzada.
Pero ella, al contrario, me dio un leve indicio de una sonrisa tenue.
Sus manos se engancharon a mi ropa, un agarre firme como yo a este recuerdo que tengo. Sus ojos me miraban profundos e hipnóticos, yo tome sus hombros, acaricie hasta llegar a su cuello, vi como se recargaba en las palmas de mis manos, buscando un contacto más firme, más íntimo, piel contra piel, un contacto delicado que contrasto con el impacto de sus labios con mi boca, ahí justo en ese instante supe que no volvería a ser la misma.
Dentro de ese dramático momento, un trueno atravesó el ambiente, provocando que por el susto clavara mis dientes en sus labios. Ella se separo por la sorpresa tampoco esperaba que yo hiciera ese movimiento, pero al instante me volvió a sonreír.
—Tu cuerpo se entiende con el mío.
Y sin añadir una palabra más, me deje ir desenfrenada a sus labios, como si probara el más delicioso de los placeres en su boca, continuamos besándonos desenfrenadamente, con roces suaves, con mordidas profundas, entre el sabor de su sangre y los chicles de menta que había masticado antes, el adictivo vaivén de nuestras lenguas nos consumía.
Me doy vuelta, inquieta, entre mis sabanas, han pasado 3 semanas desde aquello, el año escolar termino y regresamos a casa, lamentablemente con su caso a punto de terminar no pudimos hablar de lo sucedido. Y entonces, su recuerdo ha estado invadiendo mi mente desde aquella noche.
Realmente me gusto besarla, realmente no he podido sacarla de mi mente, ella da vueltas en mi mente. Creí que solo sería momentáneo, esto no es novedad entre adolescentes, pero, comienzo a creer que esto, no es una etapa.
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October Change Wenclair
Fiksi PenggemarDistintas historias en contextos diferentes al canon o en el mismo canon de la serie de Merlina, todas centradas en el ship de Enid x Merlina. Con el reto de Octubre de subir una pequeña historia cada día del mes. Normalmente este reto se basa en u...
