La tarde era mas fria de lo normal, el viento chocaba contra la ventana haciendo saber lo fuerte de la tormenta que subia cada vez con más fuerza, la habitacion estaba completamente vacia, sin ningun sofa, cuadro o accesorio, de pronto el sonido de la puerta al abrirse inundo la habitacion, dejando ver asi a una chica pelirroja entrar con una bebé en brazos, a los segundos entro un hombre con equipajes.
- Puedo ayudarte, sabes?-
Ante el comentario de la chica, el chico no pudo evitar morder su labio inferior antes de acercarse a ella para asi tomar la cara de la contraria entre sus manos y besarla, en un beso casi desesperado, tierno, lleno de pasion y sobre todo anhelo, Samuel nunca habia sido un hombre creyente de Dios pero hace una semana al ver como Lara habia sobrevivido gracias a que la bala no perforo nada grave, no sabia nisiquiera a quien agradecerle, si a el hermano de Lara por haber hecho el curso de medicina en la army, o a Dios por que Xaviel estuviera demaciado debil como para disparar mejor.
-Tranquilo fiera, por favor, despertaras a Eliz- Lara se rio intentando separarse del beso intentando no molestar a la niña en sus brazos, Samuel la escuchaba pero hizo caso omiso, queria seguir besandola, tocandola, sintiendo su calor, sentir que estaba ahi con el, pero tampoco queria lastimarla, ella aun se encontraba vendada tras cocerle el abdomen donde su hermano le habia sacado la bala.
-Si se despierta la dormire de nuevo- El hombre sonrio sin quitar sus manos de las mejillas de la contraria esta vez besando su frente, su corazon latia a mil como si estuviera viendo a su primer amor de toda la vida, y ahi se pregunto, ¿cuando se enamoro de Lara? cuando la vio por primera vez pareciendose a alguien a quien quiso? cuando se dio cuenta que nadie podria hacerlo reir mas que ella con sus tonterias? cuando le tomo gusto a molestarla para ver sus expresiones? cuando se preocupo por el cuando nadie lo habia hecho? o cuando el se preocupo por ella cuando solo Elena y su hermano le habian importado un poco, cuando le habia traido regalos tontos cuando nadie queria ni verlo? que volvio con el apesar de el intentar matarla solo para asustarla y que se largue? habian pasado tantas cosas que solo tenia claro que el verdadero psicopata nunca fue el, si no su hermano.
-Estoy bien Samuel, puedes dejarme cinco minutos, no me ire a ninguna parte- Apesar de la sonrisa calmada de la chica y sus palabras tranquilizantes, lo unico que pasaba por la cabeza de el, era que nunca sabes cuando puedes perder a alguien asi que se limito a dejar de tomas las mejillas de la peliroja y camino hacia la puerta deteniendose en esta para luego mirarla de lado.
-Contigo no es un juego. Contigo... es diferente. Eres la única que logra atravesar mi fachada, la única que puede ver quién soy en realidad. Y me pregunto... ¿qué ves cuando me miras, Lara? ¿Sientes algo? Porque yo sí. Siento miedo a perderte, a hacerte daño, a ser la causa porque te alejes de mi, a que no pueda protegerte otra vez, no me pidas que te deje cinco minutos, mejor pideme que te ame toda la vida-
El fuerte sonrojo de la chica no tardo en salir, luego de poner el corazon de la contraria como una locomotora, el salio por la puerta para seguir buscando las demas cosas, todo habia salido bien, toda la culpa se le distribuyo Xaviel quien logro salvarse pero se encontraba en el hospital y de ahi iria directo a la carcel, Lara y Samuel se mudaron lejos de todos en una casa comoda y reconfortante donde nadie los molestaria.
Mientras tanto en un Hospital remoto se podia ver como un hombre alto, delgado, de cabello negro con el rostro perfectamente marcado entraba al hospital, los lentes de sol no dejaban ver sus ojos y aun asi llamaba miradas con solo su presencia, nisiquiera tuvo que pararse a preguntar, sabia perfectamente donde se encontraba lo que buscaba.
-Xaviel- Ante la voz gruesa y firme del hombre, Xaviel quien aun estaba en cama vendado y con golpes aun miro al que habia entrado sin siquiera tocar, no reconocia a dicho sujeto pero al quitarse los lentes casi se atraganta, habia hecho todo lo posible para parecer mas herido para que lo dejen mas tiempo fuera de prision, pero en ese mismo instante deseo haber entrado directamente. - ¿Que pasa pequeña vibora? no extrañaste a tu hermano mayor?- sonrio con falsa empatia acercandose a su hermano menor y se sento tranquilamente a un lado de la cama cruzando sus piernas.
-Hermano mayor? nunca te habia visto mas que en una foto que nuestra madre desecho-
Al escuchar esto el hombre se rio con calma, sin previo aviso saco una jeringa clavandola con fuerza en el cuello de Xaviel dejando entrar todo el liquido de este, no quitaba su sonrisa mientras ponia su mano en la boca de este para que no gritara, se levanto despacio llevandose consigo la jeringa y le dio un ultimo vistado a Xaviel.
-Hijo de...perra-
Ante el insulto de Xaviel el hombre no hizo mas que sonreir, xaviel estaba rojo, se intento levantar de la cama haciendo que se callera y las sabanas blancas se fueran con el, la maquina que lo tenia conectado empezaba a sonar como loco, el hombre se acerco tomando con fuerza el cabello de el que se encontraba en el piso para asi susurrar en su oido.
- Mataste a la perra de nuestra madre, yo queria matarla, me abandono para irse con el mafioso ese y cuando por fin podia vengarme la mataste por mi, Dile que nos veremos en el infierno y que llevare conmigo a todos sus descendientes-
luego de estas palabras se levanto y se marcho, los medicos parecia valerles mierda que un prisionero estuviera muriendo, aun con los sonidos de la maquina nadie aun se habia acercado, lo cual le convenia mas, salio tal y como entro, tranquilo, confiado, con una nueva meta de a quien matara en su siguiente viaje.
-Giuliano- Susurro su compañero al verlo entrar al auto, se quito los guantes y miro al moreno que lo acompaña.
-Alguna vez visitaste Ohio?- sonrio sadicamente sacando una foto de cierta pelirroja y su hermano mas pequeño.
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Un amor psicópata
Mister / ThrillerUn lugar solo para personas con problemas , 4 areas para cada tipo de depresión o locura, dime que no confias en nadie, espero tampoco nadie confie en ti, siempre han dicho que de la confianza viene la traicion, y del amor que viene? Editando..
