Habían pasado dos semanas desde que Arthit había hablado con Maze. Dos semanas y todavía ese insoportable mayor no se había dignado a hablar con él y Arthit, empezaba a estar un poco molesto.
Empezó a rodar por la cama, pensando si sería buena idea contactar con el mayor. Lo pensó durante diez minutos mientras contemplaba el techo sin apenas pestañear, y no reaccionó hasta que notó sus manos buscando el teléfono.
Estuvo mirando diez minutos más la pantalla del móvil que reflejaba el número de teléfono de ese molesto mayor que le había dado "por si acaso pasaba algo".
Tecleó con rapidez y pulsó enviar. No tardó mucho en llegar una respuesta.
"Mañana temprano tienes clase"
"Duerme y descansa"
"Mañana hablamos"
- ¿Qué? – Arthit miró asombrado la respuesta. Tocó la tecla de grabar audio. – Deja de tratarme como un jodido niño. También voy a la universidad y te recuerdo que hace dos semanas me dijiste que me lo contarías, así que exijo que lo hagas. – Dejó de pulsar la tecla y nervioso la volvió a pulsar. - ¡Ahora!
- Ya era hora que exigieras saberlo. – La voz en la grabación de respuesta sonó seria pero divertida a la vez. – En la entrada principal de la u a las nueve y media.
¿Eso quería decir que lo había puesto a prueba? Arthit pestañeó mirando el teléfono y se sobresaltó al ver la hora.
- Tengo que darme prisa, no tengo mucho tiempo.
Salió de la cama y se vistió con un simple pantalón corto negro y una camiseta blanca. Recogió las llaves, el móvil, la cartera y se calzó las zapatillas.
Llegó al lugar acordado antes de tiempo, (ventajas de vivir en los propios dormitorios) y se apoyó en la pared mientras jugueteaba con el móvil.
- Buenas noches. – Una conocida voz llegó hasta él, por lo que levantó la cabeza y observó al chico que se acercaba.
- Hola. – Saludó con voz seca. Ambos se miraron sin decir nada, pero Arthit no pudo reprimir mirar de arriba abajo al chico frente a él. - ¿Vas a salir? – Concentrando su mirada en los jeans oscuros y camisa azul.
- He quedado. – Simplemente contestó encogiéndose de hombros.
- Pero... yo no voy adecuado para salir... - Arthit se miró los pantalones cortos y sacudió su camiseta para ponerla bien.
- Tranquilo, - sonrió – tú no eres mi cita. - Maze desvió la mirada del menor y empezó a mirar alrededor. – Ven, vamos a otro lugar.
Arthit no protestó, sino que simplemente empezó a seguir al mayor. Caminaban tranquilos y en silencio, mirando alrededor, buscando alguna cafetería.
- ¿Qué te parece allí? – Arthit señaló una pequeña cafetería.
- Me parece perfecta. – Maze le sonrió. – Entremos.
Entraron en el local, que estaba ligeramente vacío, excepto por dos mesas y el propio personal. Una chica se acercó hasta ellos.
- ¿Qué quieres? – Preguntó al menor. – Yo invito.
- Una leche rosa. – Arthit sonrió a la camarera.
- ¿Lo de siempre, Maze? – Él asintió.
- ¿Te conocen? – Preguntó Arthit cuando ella se fue.
- Vengo aquí cuando quiero estudiar sin mis amigos. También vengo cuando quiero estar solo.
- Pero, ¿si conocías este lugar, por qué no me lo has dicho? Hubiéramos venido aquí directamente. – Arthit dijo pensativo.
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Secreto
Fiksi PenggemarArthit y Kongpob se conocen desde hace muchos años. Pasaron juntos su infancia y parte de la adolescencia, hasta que Kongpob, se fue a estudiar al extranjero sin dejar rastro. Años después, Arthit ha dejado de ser un adolescente y por fin va a la un...
