E8: Recuerdos Reencontrados (actualizado)

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¿Destino o coincidencia?

El destino no es más fácil de describir que el amor. Muchos creen en él y los que no tienen sus razones. Se dice que es similar a un camino invisible por el que todos caminan. Algunos piensan que no importa por donde decidas ir solo estas siguiendo lo que ya fue decidido. Mientras otros, están convencidos de que pueden cambiar su futuro.

Por el otro lado, están las personas que están decididas a crear su propio camino, plantar sus propias flores, y dejarlo como algo natural. Ahí están los fans de las coincidencias.

Esas oportunidades creadas por una razón. Esos encuentros inesperados, aquellos planeados en las sombras. Aquel cristal pintado de colores, fingiendo no ser peligroso. Fingiendo no esconder nada.

Solo tienes una de dos opciones; o dejas que el destino trace tu curso e intentas cambiarlo si empieza a verse sombrío. O crear tus propias coincidencias en el camino.

    Quizás fue obra del destino que Ae-Young se reuniera con Chin-Hae. A quien no imagino que volvería a ver. O tal vez el los guio a una coincidencia. Volviendo al palacio luego de años lejos de la familia real. Luego de más de una década escondido. Volviendo al palacio era imposible no volver a ver a esa pequeña energética que lo ayudo en su infancia. Lo único que no podía saber era que esta chica había perdido todo su color. O puede que no, puede que solo estuviera, escondida. Como él.

    Finalmente llego el día en el que Han Suk-Hyun, la princesa heredera y la reina madre se reunirían para tomar una decisión con respecto al matrimonio.

-Supongo que todos los presentes son conscientes de mi opinión. No creo que deba decir lo conforme que estoy con el joven Han Suk-Hyun como esposo de la princesa heredera.- dijo la reina madre.

Todos se quedaron en silencio, nadie dijo una sola palabra. Hasta que se escuchó un fuerte ruido retumbando desde el fondo de la habitación. Era el eco de las rodillas de la heredera en los tablones del suelo.

-Se lo imploro, Su Majestad. Denos más tiempo, haga más pruebas.- la heredera se había arrodillado, y mientras suplicaba a la reina madre se arrastraba hasta de ella.

Su desesperación por evitar tal matrimonio era un puñal para Suk-Hyun. Quien luego de semanas intentando ganar su corazón solo se vio sumergido en desilusión.

-En serio usted, la princesa heredera, está dispuesta a humillarse a este nivel… para no contraer matrimonio conmigo.- dijo el, intentando drenar su frustración de forma sutil. –Es algo vergonzoso hasta para mí. ¿No alcancé sus estándares, señorita?

Suk-Hyun sabía que esa no era la razón, pero quería oír la respuesta que le daría Ae-Young.

-No es que no esté a la altura, joven Han Suk Hyun. es que mi nieta no fue bien educada. Usted es demasiado para ella, no la criaron con los estándares correctos.- comentó la reina madre antes de que la heredera pudiera decir nada.
Mirándola con deshonra, revelando con sus ojos y su tono que sabía más de lo que ella creía.

Han Suk-Hyun también pudo deducirlo de solo ver la escena. El comportamiento de la heredera y la forma en la que la reina madre reaccionó.

-Considero que no sería correcto casarnos mientras Su Alteza aún está en contra. Tal vez ella tenga la razón y debamos retrasar la decisión. No me importaría hacer más pruebas o esperar más tiempo.- dijo Suk-Hyun.

Tras un momento silencioso, la reina madre había tomado una decisión.

-No entiendo la necesidad de retrasar algo que eventualmente ocurrirá. Ninguno de los dos es lo suficientemente joven como para perder tan valioso tiempo. Pero ya que ambos están de acuerdo. No habrá matrimonio por el momento.

Amor de PalacioDonde viven las historias. Descúbrelo ahora