Castiel fue el primero en despertar, sus ojos azules estaban fijos en la pared frente a la cama, mientras sus brazos envolvían el cuerpo de Selene con suavidad, inundándolo de su calor.
En silencio, se asombraba y maravillaba por su poder de autocontrol. Jamas habia imaginado ser capaz de aquello, en especial ante el pedido de una mujer como Selene.
La cazadora habia tenido un pedido, una única petición, borrar todo rastro de dolor de su cuerpo. Castiel acepto el desafio, sin tener muy claro el motivo que lo llevaba a eso. Aun asi, el acepto borrar todo rastro de dolor de su ser, pero lo que no le revelo a la cazadora era que no utilizaría sus habilidades.
El beso habia sido un montaje, una actuación para que Selene creyera que realmente el habia realizado lo que le pidió... pero lo que realmente habia conseguido comenzar a sanar su corazón maltrecho fue la inagotable charla que tuvo con ella durante gran parte de la noche.
Selene se desahogo, dejo al descubierto cada fragmento de su ser, de su alma, mientras que se sentía mas ligera con cada palabra que salia de sus labios.
Castiel la escucho con paciencia, abriendo el mismo ciertas partes de su propia alma para asi poder sanar la de ella, sin comprender en el momento que allí estaba ocurriendo algo mas, algo nuevo y terriblemente peligroso.
Algo que ninguno de los dos habia planeado y que ponía en peligro ciertas circunstancias.
Selene se revolvió entre los brazos de Castiel, el la apreto mas fuerte para evitar que despertara, pero fue inútil, el sueño ya la habia abandonado.
Con movimientos suaves, la cazadora se volvió hacia el hibrido, apreciando con una mirada adormilada cada rasgo de sus facciones.
—¿Qué tan temprano es?—pregunto ella con voz aplacada, sumida en la vertiente de los sueños.
—El sol comienza a salir, pero las aves aun no cantan—respondio lentamente Castiel, sin atreverse a soltarla.
El hibrido tenia la vaga y lejana sensación de que si lo hacia, Selene se desarmaría en varios pedazos frente a sus ojos. Castiel no podría permitirse eso, no seria capaz de soportarlo.
Si la veía en pedazos a ella, el mismo se volvería una ruina intentando mantenerse de pie.
—Perfecto... ¿Cuáles son los planes para hoy?—canturreo ella alejándose un poco del lobo para poder sentarse en la cama.
Ambos estaban vestidos, no habia ocurrido nada mas allá de aquel beso.
Sin embargo, esa noche fue mas intima que cualquier otra que el hibrido hubiera tenido jamás... pero para Selene no era de ese modo.
¿O acaso si? Era difícil saberlo, la cazadora tenia sus emociones y sentimientos escondidos en lo mas profundo de su alma, apretado contra toda razón.
—Pensaba darte el dia libre, para que descansaras y...
—No me mimes, no lo necesito—la voz de Selene mas fría que el acero mismo—. Necesito presionarme, es en la forma que puedo organizar mis emociones.
Castiel la observo durante algunos instantes con especial detenimiento, hasta que finalmente asintió con la cabeza. Un único movimiento firme y directo antes de salir de la cama a gran velocidad.
—Esta bien, Selene, en diez minutos te quiero en el campo de entrenamiento.
—¿Entrenaremos defensa o ataque?
Castiel se apresuro a cambiarse de camisa, por lo que Selene tuvo la decencia de apartar la mirada, no sin antes admirar el fuerte panorama.
—Ninguna de las dos... aprenderás a escaparte, en mas de una ocasión ese será tu fuerte y única opción.
Los labios de la cazadora se apretaron con fuerza, mientras sostenia la mirada de Castiel en un brutal desafio.
Pero el hibrido se quedo inmóvil, relajado, aceptando aquella mirada cargada de emociones negativas.
—Soy una cazadora, yo no escapo, no soy la presa—gruño con rabia Selene, sintiendo como su orgullo era dañado.
—Eres una cazadora, si, pero es evidente que estas siendo cazada también—arrastro las palabras el con lentitud—. ¿O crees que soy ciego y sordo?
La cazadora trago duro, sintiendo como su corazón se aceleraba.
—¿Qué tanto escuchaste?—pregunto ella en un murmullo casi sordo.
Castiel se termino de colocar las botas, antes de volverse totalmente hacia ella, con una mirada inplacable. Lejos habia quedado el coqueteo descarado y las burlas complices.
—Lo suficiente como para tomar la decisión de enseñarte a escapar.
—¿De que planeas enseñarme a escapar? Creo saber muy bien como correr y esconderme.
—No, no lo sabes, estas acostumbrada a enfrentarte incluso aunque sabes que perderas... debes aprender a escapar, Selene. Eso salvara tu vida.
—¿De que se supone que debo escapar?—ataco ella con enfado, sintiéndose una tonta por no ser capaz de escapar.
—De mi—las palabras de Castiel fueron directas, generando un suave silencio en la habitacion—... de las criaturas como yo.
—Se como escapar de los lobos, también de los vampiros y estos aprendiendo a hacerlo de los hibridos, no creo que sea necesario...
—No, Selene, no entendiste. No me refiero a criaturas como yo, me refiero a seres como yo.
La cazadora parpadeo, incapaz de comprender a que se referia.
Castiel se aproximo a ella, con pasos lentos y mirada atenta, la actitud de un depredador puesta en escena.
>—De seres crueles y despreciables, que no sientes temor ni remordimiento de nada... que no sienten culpa por robar a la chica de su hermano frente a sus propios ojos. Que sienten gozo por hacerlo, incluso.
Selene trago duro, sintiendo como su cuerpo era recorrido por un ligero impulso de adrenalina.
—¿Sentiste gozo, Castiel?—una línea muy fina y delicada pendia entre ellos, tan sutil que podría ser desdibujada con un simple suspiro.
—Si... ¿acaso no viste la cara que puso? Fue maravilloso verlo retorcerse allí de pie, frente a toda su corte.
La cazadora libero el aire en sus pulmones, sintiendo alivio y cierta frustración al oir aquellas palabras. Sin embargo, no estaba muy segura del motivo de aquel sentimiento nuevo.
—Esta bien, Castiel, enseñame a escapar entonces.
—Ve a desaayunar primero, luego entrenaremos.
—¿No vienes conmigo?—el ceño de la cazadora se arrugo ligeramente, mientras ella sostenia su mirada con firmeza.
—Te alcanzare en la entrada principal... tengo algo que hacer primero.
Decir que tenia algo que hacer primero era aminorar demasiado las cosas, quitarle peso a la gravedad de las situaciones.
Castiel lo habia sentido, sintió el tiron del llamado del alfa. Su hermano lo estaba solicitando y el sabia perfectamente que iba a ocurrir.
Dimitri lo estaba llamando por el vinculo de superioridad, de forma privada, lo que quería decir que seria un asunto en extremo delicado.
Dimitri lo iba a asesinar por pasar la noche con Selene... era eso o, finalmente se habia enterado de...
Castiel aparto aquel pensamiento de su mente.
No, aquello no era posible. Dimitri no sabia nada, nadie sabia nada al respecto.
Aquel secreto moriría con el... y con Selene.
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Esclava del Alfa
WerewolfDimitri es el Alfa mas poderoso de todos. Rodeado de enemigos, desea con desesperación encontrar a su compañera ya que solo estará dispuesto a confiar en ella. Selene es la mejor cazadora y asesina de todos los tiempos, ella fue enviada a cobrarse l...
