Durante algunos momentos, Selene había pensado en seguir el rastro de Castiel. Ver que asuntos tan importantes lo convocaban a altas horas de la mañana; estaba segura que parte de esos asuntos involucraban a Dimitri, por lo que más pronto que tarde decidió no enredarse en eso.
No tenía intenciones de saber sobre Dimitri a esas horas, era demasiado temprano como para ponerse de mal humor a causa de un idiota. Selene tenía cosas más importantes que ocuparan su mente que Dimitri... asuntos como lo que dijo él come pieles la noche anterior.
Recostada contra una columna del castillo, luego del desayuno, la cazadora le daba vueltas al asunto en su mente. Se habría considerado a sí misma una loca, pero Castiel también lo había escuchado hablar.
Aquello era algo extraño, poco probable, pero de alguna manera dentro de aquella criatura había morado algo más... algo oscuro y muy peligroso.
—Lamento la demora—dijo Castiel llegando hasta ella, con el rostro más tenso de lo normal.
La cazadora le lanzo una mirada curiosa, mientras examinaba con lujo y atención cada una de sus facciones y expresiones, incluso aquellas que se ocultaban debajo de la superficie.
—¿Dimitri estaba insoportable desde temprano? —canturreo ella mientras elevaba ligeramente el mentón para ver su rostro totalmente—No soy tonta, Castiel.
El hibrido la observo durante algunos segundos, antes de sonreír con calma y ligereza. Una mirada cargada de confianza se apodero de sus poderosos ojos azules.
Resultaba increíble admirar cuanto había cambiado la situación para ella y para él, para ambos. Hacia un tiempo atrás, ambos se odiaban, o al menos eso era lo que Selene sentía, pero ahora, la cazadora se sentía extrañamente cómoda y a gusto junto a Castiel.
—Como no te das una idea, cariño... pero no será ni una cuarta parte de lo insoportable que seré yo para ti esta mañana.
—¿Por dónde quieres comenzar? —canturreo ella con una sonrisa forzada en sus labios—. ¡Fuera del castillo esquivando a los come pieles o dentro, esquivando a Dimitri? Si puedo escoger, prefiero ser carnada de los come pieles.
Castiel estallo en una risa profunda, antes de negar con la cabeza.
—Es una pena que Dimitri no vea la audacia que tienes... no le vendría mal tener una reina que le enseñe a reír—hablo con sutileza el hibrido, mientras un lado de sus labios se alzaba ligeramente—. La risa es el mejor alma y consuelo en los momentos difíciles.
—¿Lo dices por experiencia?
—Lo digo, como una persona que se refugió varias veces en el sarcasmo para evitar romperse—respondió Castiel mientras le obsequiaba un guiño de ojo—. Ahora, volviendo a lo importante, te perseguiré por el castillo.
Selene frunció el ceño, mientras su mente astuta migraba por un sinfín de posibilidades. Una oportunidad única comenzaba a brillar en su cerebro a modo de idea, una que Castiel fue capaz de percibir a miles de kilómetros de distancia.
—No iras a la cripta, cariño.
—¿Disculpa? —dijo ella con delicadeza—. Nunca mencione la cripta.
Castiel lanzo una mirada a su alrededor, cuando se aseguró que no había nadie cerca, él se aproximó a la cazadora, inclinándose ligeramente para susurrar en su oído.
Los labios de Castiel rozaron ligeramente el lóbulo de su oreja, un susurro lejano y una promesa de las sensaciones que el lobo sería capaz de arrancar de su interior si tan siquiera le fuera permitida aquella oportunidad.
—No soy tonto, Selene, evita tomarme como tal—el aliento cálido del lobo lograba erizar la piel de su cuello, volviéndola más sensible a los estímulos—. Escuche las palabras del come pieles anoche... puedo ver lo que hay en tus ojos, y te advierto que no iras a la cripta.
>—Al menos, no iras sola y a plena luz del día.
Castiel se apartó, no sin antes deslizar un mechón de su cabello rebelde detrás de su oreja. Ella se había hecho una trenza, pero no todos los mechones lograban cooperar con aquel peinado.
—¿Qué propones entonces, lobito? —dijo ella con palabras lentas y suaves, mientras sostenía la mirada de aquel ser. Una pesadilla o un sueño. Selene aun no lograba definir a cuál de las dos fantasías pertenecía Castiel.
—Si vas de día y sola, tienes muchas probabilidades de meterte en problemas serios.
—¿Qué tan serios? —respondió ella con gran demanda.
Selene necesitaba saber a qué se enfrentaba realmente, que es lo que le deparaba.
El hibrido paso una mano por su cabello, mientras mordía ligeramente el labio inferior, centrando su atención en ella.
—Problemas que ninguna cazadora, por más excepcional que sea, sería capaz de resolver.
No le decía nada, pero al mismo tiempo le decía mucho.
Lentamente, Selene asintió con la cabeza, aceptando aquello, mientras suspiraba ligeramente.
—Está bien, Castiel, esta vez será como tu deseas—respondió ella lentamente, mientras liberaba un ligero suspiro exasperado—. Pero ahora, yo decidiré.
—¿Qué es lo que decidirás? —se burló Castiel con una mirada divertida apoderándose de su rostro, dejando atrás aquella expresión tensa y algo distante de unos minutos atrás.
Selene paso la lengua sobre sus labios, mientras respiraba profundamente. Aquello que le iba a pedir era demasiado, ir un poco más allá de todo, pero lo necesitaba.
—Enséñame a escapar... pero no solo de la bestia, Castiel—comenzó a decir ella ligeramente—. Quiero que me enseñes a escapar del monstruo.
El hibrido se quedó duro, mientras su respiración se detenía. Castiel comprendía perfectamente a lo que la cazadora se estaba refiriendo, lo que ella le estaba pidiendo realmente.
—Selene... si hago eso, sería demasiado peligroso para ti—hablo el con palabras lentas—. ¿Entiendes lo que me estas pidiendo?
—Si, Castiel... quiero que rompas las cadenas y te conviertas en la pesadilla de la que todos en este castillo tanto temen—las palabras de la cazadora eran firmes y cargadas de confianza. Una confianza que bien podría llevarla a la tumba antes de tiempo—. Quiero enfrentarme al monstruo.
>—Si debo aprender a escapar, que sea de algo verdaderamente peligroso... algo que no me deje otra opción posible. Quiero coquetear con la muerte.
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Esclava del Alfa
WerwolfDimitri es el Alfa mas poderoso de todos. Rodeado de enemigos, desea con desesperación encontrar a su compañera ya que solo estará dispuesto a confiar en ella. Selene es la mejor cazadora y asesina de todos los tiempos, ella fue enviada a cobrarse l...
