—¡Sigue así, Jimin!
—¡Sí, perfecto! Ahora probemos por este lado... ¡uff, precioso!
Lo único que veía Jimin eran los flashes de las cámaras iluminando todo a su alrededor.
Click.
Click.
Click.
Los fotógrafos no paraban.
Jimin se había convertido en modelo. Su cuerpo elegante y su rostro angelical habían hecho que varias agencias se fijaran en él casi de inmediato. Nadie dudó en contratarlo para modelaje.
Pero...
¿qué había pasado con Jimin?
¿Cómo llegó hasta ese mundo?
Flashback
—Sí... ¿en qué podemos ayudarles?
—Nos dijeron que en este lugar daban niños en adopción. Mi esposo y yo estamos interesados.
La hermana que atendía la puerta bajó un poco la mirada.
—Oh... lo siento. Todos los niños ya fueron adoptados. Incluso ya cerramos el orfanato... no contamos con recursos suficientes para mantenerlo.
—Hermana, la necesita la madre superiora.
—Voy enseguida.
Cuando la mujer se giró para irse, sus ojos se detuvieron en el pequeño que estaba sentado cerca de la ventana.
—Pero qué chico tan lindo... —murmuró—. ¿Cómo te llamas?
El niño levantó la mirada con timidez.
—Mucho gusto... Jimin.
La pareja intercambió miradas.
—Pero hermana... usted nos dijo que no quedaban más niños.
La mujer dudó unos segundos.
—Él... es una excepción.
—Por favor, hermana.
La religiosa suspiró.
—Está bien. Pasen... hablen con la madre superiora.
—Gracias... muchas gracias.
—Madre superiora, por favor... mire, nosotros tenemos cómo mantenerlo. Ustedes ya no tienen los recursos para cuidar del orfanato.
La mujer mayor los observó con atención.
—No puedo dárselos.
—Por favor... escúchenos.
El hombre dio un paso adelante.
—Si nos permiten adoptarlo... nosotros pagaremos la deuda de esta casa. Así podrán seguir con el orfanato y darle una oportunidad a otros niños.
La madre superiora guardó silencio.
Pensó durante varios segundos.
Finalmente habló.
—Está bien... pero hay una condición.
La pareja se miró.
—En unos años vendrá un chico reclamándolo. Es un alfa de linaje puro. Si ese día llega... ustedes deberán entregarlo.
Los ojos de la mujer se humedecieron ligeramente.
—Si me prometen eso... firmaré la adopción.
—Sí, madre... lo que usted nos pida.
—Hermana... ve por Jimin y tráele sus cosas.
—¡Pero madre!
—Ve, hermana.
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TE ENCONTRARE
AlteleEn un orfanato fue dejado un pequeño de 5 años , simplemete porque era una omega, su familia lo rechazo madre superiora dejaron un pequeño Dios y no tenemos espacio, pero tiene cinco años , no podemos dejarlo afuera esta bien nos ar...
