—Necesitamos hablar...
—Sí... lo sé, kookie —respondió Jimin con suavidad, acercándose—. Ven... bañémonos y hablamos, ¿sí?
Jungkook abrió la ducha, pero por un momento se quedó quieto, observándolo. Jimin empezó a quitarse la ropa sin prisa, ajeno a la intensidad de esa mirada. Para Jungkook, todo en él era imposible de ignorar... las lunas marcadas en su espalda, su cabello cambiando según su estado, sus ojos brillantes, y esos labios... que parecían llamarlo sin descanso.
—Entra, kookie...
La voz de Jimin lo sacó de sus pensamientos.
El agua comenzó a caer sobre sus cuerpos, cálida, envolviéndolos en un pequeño espacio donde el mundo exterior dejaba de existir. Solo estaban ellos... respirando el mismo aire.
—¿Qué piensas? —preguntó Jimin, apoyando su frente contra su pecho.
Jungkook lo rodeó con los brazos, acercándolo más.
—No te sales de mi mente, bebé... —susurró—. Desde el primer día... cuando te vi con ese sombrerito de pollito... —sonrió apenas—. Iluminaste mi vida... y desde entonces... te amo. No puedo imaginar nada sin ti.
Jimin levantó la mirada, sus ojos suavizándose.
—Kookie... ¿recuerdas lo que te dije la segunda noche... cuando mi madre luna me estaba preparando?
Jungkook frunció ligeramente el ceño, intentando recordar.
—Me dijiste muchas cosas...
—No... —negó Jimin despacio—. Te dije que debías ser fuerte...
El silencio cayó entre los dos.
—...porque alguien nos iba a necesitar.
Jungkook se quedó inmóvil.
—Oh... mierda... —susurró, buscándolo con la mirada—. Dime que es verdad... Jimin, mírame... dime que no estás jugando...
Jimin sonrió, con una ternura que lo decía todo.
—No estoy jugando, kookie... mi madre me lo confirmó.
Algo en Jungkook se rompió... o tal vez se reconstruyó.
—Gracias... —su voz tembló—. Gracias, nene... yo... —cerró los ojos un segundo—. Te amo...
Se arrodilló lentamente, apoyando su frente contra el vientre de Jimin, como si ya pudiera sentir ese vínculo... como si ya existiera.
Jimin llevó una mano a su cabello, acariciándolo con dulzura.
—Nuestro cachorro... —murmuró.
El momento se volvió cálido, íntimo... casi sagrado.
—Vamos... hay que decirles a los demás —dijo Jungkook, levantándose con una sonrisa que no podía ocultar.
—Kookie... pero tengo hambre... —Jimin hizo un pequeño puchero, acercándose más.
Jungkook soltó una risa suave.
—Primero comemos algo, nene...
Jimin negó lentamente, acercándose aún más, rozando apenas sus labios.
—No... yo lo que quiero...es un poco de eche caliente
Jimin agarra el miembro de jungkook , saca su lengua , delinea sus labios
— humm nene !!
con sus cuerpos mojados , no hacia falta mojar el miembro de jungkook
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TE ENCONTRARE
RandomEn un orfanato fue dejado un pequeño de 5 años , simplemete porque era una omega, su familia lo rechazo madre superiora dejaron un pequeño Dios y no tenemos espacio, pero tiene cinco años , no podemos dejarlo afuera esta bien nos ar...
