En un orfanato fue dejado un pequeño de 5 años , simplemete porque era una omega, su familia lo rechazo
madre superiora dejaron un pequeño
Dios y no tenemos espacio, pero tiene cinco años , no podemos dejarlo afuera
esta bien nos ar...
—Kang, entiéndeme... hace mucho tiempo estoy esperando a mi alfa. Él es del que te conté. Por favor... ayúdame.
—¿Y la bebé?
—Ella va con nosotros. No la voy a dejar.
—Tete, Kang puede venir. Él me ha cuidado hace mucho tiempo, es mi mano derecha.
Taehyung asintió.
—Vamos... yo me las arreglaré con Jeon.
Kang suspiró y asintió lentamente.
—Haré unas cuantas llamadas, arreglaré todo, Mimi... no te preocupes. Estarás nuevamente con tu alfa.
A Kang le dolía en el fondo del alma saber que su pequeño por fin había encontrado a su alfa. Pero lo amaba tanto que jamás intentaría ponerse entre Jimin y el destino que le correspondía.
Jimin lo abrazó con fuerza y Kang le devolvió el abrazo, apretándolo un poco más contra su pecho. Taehyung abrió los ojos al ver la escena y, en sus pensamientos, solo pudo decir:
«Menos mal Jeon no está aquí... ya serías hombre muerto».
Después de casi tres horas, estaban en el aeropuerto, listos para viajar rumbo a Corea. Abordaron el avión y, aunque los separaban dieciocho horas de vuelo, los nervios de Jimin no lo dejaban en paz.
Su mente empezó a llenarse de dudas.
¿Había sido correcto regresar ahora para ver a Jungkook?
—¿Qué tienes, Mimi?
—Estoy preocupado, Kang...
—¿Por qué?
Jimin bajó la mirada.
—¿Y si Jungkook ya no me quiere? ¿Y si le parezco feo? No... ¿y si tiene otro omega? Kang... no puedo ir, mejor nos devolvemos... sí, es lo mejor.
—Ni lo pienses, Jimishi. Deja esas ideas. Nada de lo que estás pensando es verdad. Jeon te adora, no tiene omega... y tú eres el omega más sexy y hermoso que existe. ¿Crees que Jeon te va a rechazar? Ja... imposible. Y si te rechaza... te cojo para mí.
Kang soltó un gruñido fuerte mientras lo miraba.
Taehyung se dio cuenta de inmediato.
—Ven, mejor cálmate. La bebé está algo inquieta y es porque siente cómo estás.
Jimin abrazó a su hermanita con más cuidado, tratando de tranquilizarse.
Kang lo miró con seriedad.
—Mimi, a la primera que ese alfa te haga o te diga algo que no me guste... yo mismo te saco de ahí. Tranquilo, lindo.
Aunque por dentro a Kang le dolía todo, no podía ser egoísta. Jimin había sufrido demasiado en su vida... y ahora su corazón pertenecía a alguien más.
...
...
...
—¡Llegamos!
Jimin miró por la ventanilla del avión con los ojos abiertos, llenos de emoción y nervios.
—Dios... ¡Tete!...
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