—Jeon, te tendré los datos lo antes posible —dijo Nam con seriedad.
—Confío en ustedes. Ni una palabra a Jimin. No se habla más de este tema —respondió Jungkook con firmeza.
Hubo un pequeño silencio antes de que Yoongi levantara una ceja.
—Jeon... o sea que el que te curó fue Jimin.
—Sí —respondió Jungkook sin dudar—. Él posee todos los dones. Desde curar heridas... hasta revivir a una persona.
Algunos intercambiaron miradas sorprendidas.
—Entonces —continuó Jungkook—, ¿cuento con ustedes?
Yoongi suspiró y se recargó en la silla.
—Tranquilo, Jeon. Tu pato va a estar protegido.
Jungkook frunció el ceño.
—Maldita sea, Yoongi... no es pato, es pollito. ¿Cuántas veces lo tengo que repetir?
Algunos soltaron una pequeña risa.
—Muévanse ya. Dejen de perder el tiempo.
La reunión terminó y cada uno salió a cumplir su tarea.
Jungkook subió las escaleras hasta la habitación de Jimin. Tocó la puerta con suavidad, pero no hubo respuesta. Esperó unos segundos antes de abrir con cuidado.
La escena que encontró lo dejó inmóvil.
Jimin dormía profundamente en la cama, usando una de sus camisas. La prenda le quedaba grande, cayendo suavemente sobre su cuerpo. Se veía adorable, tranquilo, casi demasiado frágil.
A su lado estaba la pequeña, sosteniendo uno de los dedos de Jimin con su diminuta manita.
Jungkook sonrió sin darse cuenta.
Bajó de nuevo a la cocina y pidió a una de las mucamas que preparara su habitación para que Jimin y la bebé pudieran dormir allí con él. No pasó mucho tiempo antes de que todo estuviera listo.
Cuando regresó al cuarto, se acercó con cuidado a la cama.
Primero tomó a Jimin entre sus brazos con delicadeza, acomodándolo en su propia cama. Luego levantó a la pequeña. La bebé abrió los ojitos y lo miró fijamente.
Aquello hizo que Jungkook sonriera.
La niña levantó su manita y tocó su rostro, explorando su nariz, sus mejillas.
Jungkook simplemente dejó que lo hiciera.
—Bueno, princesa... a dormir —susurró—. Tu papi ya está dormido, así que vamos a hacerle compañía.
La bebé respondió con pequeños balbuceos, sin entender realmente.
Jungkook se acostó junto a Jimin y dejó a la pequeña en medio de los dos. Durante un momento se quedó observando el rostro de Jimin.
Sus labios.
Sus pestañas.
La forma en que respiraba mientras dormía.
Tragó saliva cuando Jimin, aún dormido, movió una pierna y la dejó caer sobre él. Su piel era cálida y suave. Jungkook pasó la mano con cuidado por su pierna, subiendo lentamente... pero se detuvo antes de ir más allá.
La bebé seguía despierta, mirándolo con sus grandes ojos.
Jungkook soltó una pequeña risa.
—Está bien, está bien... ya entendí.
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TE ENCONTRARE
RandomEn un orfanato fue dejado un pequeño de 5 años , simplemete porque era una omega, su familia lo rechazo madre superiora dejaron un pequeño Dios y no tenemos espacio, pero tiene cinco años , no podemos dejarlo afuera esta bien nos ar...
