Jungkook abrió los ojos de golpe, desorientado, con la vista nublada y la cabeza latiéndole con fuerza.
—Tú... tú... ¿quién eres?
La mujer frente a él soltó una risa suave, acercándose sin vergüenza
—¿Qué pasa, guapo?
Jungkook se incorporó de inmediato, apartándola con brusquedad
—¿Quién mierda eres? ¿Qué hago acá?
—Tú nos trajiste —respondió ella, señalando a las otras dos—. A mí y a mis amigas.
Antes de que pudiera reaccionar, la puerta se abrió de un solo golpe.
—¿Quién carajos eres tú y qué haces acá? —gruñó una de las mujeres—. Estamos ocupadas, respeta.
—Sí, sí... lo que digas —respondió Yoongi con total frialdad—. Tomen esto y lárguense.
—No —replicó otra, desafiante—. Hasta que no terminemos, no nos vamos.
Yoongi ladeó la cabeza, su expresión volviéndose peligrosa
—O se van por las buenas... o simplemente no salen de esta habitación. Ustedes deciden.
—Mira, idiota —bufó una de ellas—, si quieres puedes unirte... pero yo me quedo con él.
Un silencio pesado cayó en el lugar.
—¿En serio? —murmuró Yoongi, casi divertido—. Entonces ya decidieron.
Todo pasó en cuestión de segundos.
Cuando el eco de los disparos se apagó, el cuarto quedó en un silencio aterrador. Solo quedaba una. La mujer, temblando, reaccionó rápido: tomó el arma que Jungkook tenía cerca y la apuntó directo a su cabeza.
—Lárgate... o lo mato.
Yoongi chasqueó la lengua
—Grave error.
En un movimiento rápido, Jungkook reaccionó. Su mano encontró el cinturón y, antes de que ella pudiera disparar, la neutralizó. Todo quedó en silencio otra vez.
Jungkook se quedó unos segundos inmóvil, respirando agitado, mirando el vacío.
—Ay, Jeon... eres un completo imbécil —murmuró Yoongi, guardando su arma.
Jungkook pasó una mano por su rostro, aún aturdido
—No sé qué me pasó... solo tomé dos tragos... estuve horas ahí, pero no tomé tanto...
Yoongi lo miró fijamente
—Entonces tendremos que tener una pequeña charla con el barman.
Jungkook se levantó con dificultad
—Arréglate... das asco.
Minutos después, Yoongi regresó al bar. Se sentó en la barra con total calma
—Un trago.
—Claro, señor —respondió el barman, algo nervioso.
—¿Está bien? —preguntó, intentando sonar casual.
—No... mi novia me dejó —respondió Yoongi, sin emoción—.
—Lo siento... este va por la casa.
Yoongi tomó el vaso, observándolo
—Qué amable... ¿y si jugamos a algo mejor?
El barman frunció el ceño
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AléatoireEn un orfanato fue dejado un pequeño de 5 años , simplemete porque era una omega, su familia lo rechazo madre superiora dejaron un pequeño Dios y no tenemos espacio, pero tiene cinco años , no podemos dejarlo afuera esta bien nos ar...
