JUICIO DE SANGRE

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—Traigan la rueda.

El ambiente se volvió pesado al instante.

Namjoon, Zico y Soobin intercambiaron miradas tensas. Sabían perfectamente lo que significaba esa orden.

Era una de las peores.

Los hombres salieron y regresaron minutos después con la rueda de madera. Antiguamente usada en carruajes... ahora convertida en un instrumento de castigo. En sus bordes, navajas afiladas brillaban bajo la luz.

Jungkook se sentó con calma, remangándose la camisa.

Un simple movimiento de cabeza bastó.

Todo comenzó.

Kai fue soltado y obligado a ponerse de pie. Sin dignidad. Sin control. Lo tiraron en el suelo, atándolo con firmeza en el patíbulo, brazos y piernas extendidos, en estacas de hierro completamente inmovilizado., debajo de las muñecas, codos, rodillas y caderas colocaron trozos de vidrio. Jungkook sería el verdugo en está ocasión, muchas veces dejaba que sus hermanos o sus hombres se hicieran cargo, pero está vez quería ser él, quien acabara con esa basura.

Jungkook se levantó.

Lo observó.

En silencio.

Con una sonrisa que no tenía nada de humana.

Aquella vez no delegaría.,Aquella vez... lo haría él.

El primer golpe fue seco.

Luego otro. Y otro, Los gritos comenzaron a llenar la bodega, desgarradores, imposibles de ignorar.

Pero Jungkook no se detuvo, No había duda en sus movimientos.

No había compasión.

Solo una furia contenida que por fin estaba siendo liberada.

Jungkook entonces tomó la rueda y comenzó a propinar golpes violentos hasta machacar cada hueso primero de la pierna izquierda y luego de la derecha, lo único que se escuchaba en aquella habitación eran los gritos desgarradores de kai

—Jajajaja...

La risa quebrada de Kai resonó entre los gritos.

Eso fue suficiente, Los ojos de Jungkook se oscurecieron aún más.

Continuó...Sin pausa.

La maldita risa de aquel sujeto no hizo más que endurecerlo por lo que comenzó a machacar sus brazos con toda su fuerza, el alfa estaba desangrándose pero aquello le importaba un carajo.kai se estaba quebrando y el pelinegro lo sabía, estaba seguro de que no aguantaría mucho más, así que le dió un par de golpes en la cabeza y fue entonces cuándo aquel hombre llegó a su límite.El pelinegro le dió otro par de golpes en la cabeza, rompiéndole el cráneo poco a poco- kai se desangro ya muerto -Jungkook aventó la rueda al piso.

Hasta que el cuerpo frente a él dejó de resistirse.

El silencio llegó de golpe.

Pesado.

Final.

Jungkook dejó caer la rueda al suelo.

Su respiración era lenta.

Controlada.

—Tráiganlos.

La voz volvió a ser fría-Los hombres trajeron al otro alfa.

Este temblaba.

—¡No... no! ¡Espere! —gritó desesperado—. ¡Escúcheme!

Jungkook lo miró.

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