Capítulo 2: Armario

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Elena

Cuando me desperté levanté el celular para ver qué hora era, ya que mi mamá me estaba llamando para que bajase.

- ¡La puta madre! - dije viendo que eran las 10am, y yo me había dormido a las 8am, porque no podía parar de pensar, el día de hoy me iba a Fuerte Apache, y tampoco paraba de pensar en Danilo...

- ¡Dale Elena! ¡Baja de una vez! - dijo mi mamá desde abajo.

- ¡Ya voy! - dije mientras me vestía.

No dormí un carajo. Parecía un koala con las bolsas en mis ojos, pero no hay nada que no se solucione con maquillaje. Cuando me aliste bajé a la cocina, ya que mi mamá me llamaba para desayunar.

Cuando bajé lo vi.

- Hola hermanita, ¿cómo amaneciste? - dijo sonriéndome.

- ¿Qué haces vos acá? Cagón. - le dije.

- ¡Elena! - dijo mi mamá, se me había olvidado que ella estaba allá - vuelvo a escuchar una palabra parecida a la que le dijiste y te castigo, ¿oíste?.

Yo solo asentí con la cabeza, chasquee la lengua y miré mal a Danilo, que se estaba riendo de mí, qué asco me da este pibe.

Me senté enfrente de él para desayunar, ya que no quería ponerme a su lado. Mientras estaba comiendo mi cereal con leche, note una fuerte patada en mi tobillo.

- ¡Auch!- exclamé dolida.

Cuando me quise dar cuenta, le había metido un codazo a la taza de cereal, y me había caído todo encima, manchando mi ropa de marca.

- Uy, me parece que te manchaste un poco, hermanita - dijo riéndose.

Lo miré, no quería hablarle mal ya que sabía que mi mamá le iba a dar la razón a él, a si que pensé otra cosa.

- No te preocupes, hermanito. Solo lo limpio. - le dije, viendo como pegaba un sorbito en la leche, confundido con mi respuesta.

Fui a por un trapo para limpiar la mesa, cuando regresé limpié la leche. Mientras limpiaba vi como él se levantaba.

- Voy a agarrar unas galletas - le dijo a mi mamá.

- Dale, tenes de las que vos queras, están allá, en ese armario. - dijo mi mamá - yo me subo arriba a cambiarme.

Este era mi momento. Cuando él abrió las puertas de la despensa, entró y vio una cantidad de comida, se puso a buscar las galletitas. Y yo, le cerré la puerta con candado.

- ¡No me lo puedo creer! ¡Elene! ¡Sácame de acá! - me dijo, mientras yo reía.

- Es Elene, pero no, ahí te quedas, hermanito - dije riendo, quité su vaso y le dije a mi mamá desde abajo, para que Danilo escuchase.

- ¡Mamá! Danilo se fue con unos amigos de aca, dice que más tarde vuelve, en dos horas por ahí. - dije mirando en dirección a Danilo, que me estaba mirando con odio. - Más tarde vuelvo por ti, ¿si? - le dije en voz baja.

Subí a cambiarme de ropa y a ducharme, ya que Danilo me había llenado de cereal. Ya habían pasado 40 minutos, y Danilo seguía encerrado, por lo menos comida no le faltaba.

Cuando pasó un tiempo me había olvidado de Danilo por completo. Me puse mis cascos con música y me quedé en mi cama.

- Hija baja - escuché decir a mi mamá - ya nos vamos a Fuerte Apache.

Habían pasado 5 horas desde que yo había dejado a Danilo encerrado, pero no me acordaba de él.

Me subí al coche.

- ¿Estamos todos? - dijo Pablo, aunque no escuché exactamente lo que dijo porque estaba con los cascos, a si que yo solo asentí haciendo como que escuché.

30 minutos después, todavía de camino, noté que todo estaba muy tranquilo, y ahí fue cuando me acordé de algo, más bien dicho, de alguien.

- ¡Danilo! - Exclamé.

La cague la cague. Soy re tarada, lo dejé allá al pobre, solo, no me puede estar pasando esto, me van a cagar a piñas.

- ¿Qué te hizo ahora? - dijo Pablo.

- ¡No está! - dije, ¿yo ahora como les decía por qué estaba encerrado en un armario?

- ¿¡Cómo que no está!? - preguntó mi mamá, girándose hacia atrás en busca de él.- ¿Y lo decís ahora?

- Bueno, eso no es lo que importa ahora. Lo que importa ahora es dónde se metió el pibe - dijo Pablo, la re cague.

Nos dimos la vuelta, entramos a la casa en busca de Danilo.

Yo fui directa a la despensa, sin que nadie me viese.

- Danilo, ¿seguís vivo? - dije detrás de la puerta.

- Ah, ¿ya se dieron cuenta que no estaba? - dijo Danilo con voz enojada - ¿o lo dijiste vos? Nunca se acuerdan de mí, no se dieron cuenta que falte estás seis horas igual.

- Nos tenemos que ir a Fuerte Apache - le contesté, evitando el resto de preguntas.

- ¿Me tuviste seis horas acá metido y queres que salga tranquilo y decir, "ya volví"? Me da que no va a suceder, te lo tenes que ganar. - dijo Danilo.

- Dale Danilo, no puedo hacer giladas ahora, me van a cagar a trompadas, salí- le dije suplicando.

- A cambio de algo - me dijo acercandose a la puerta, que tenía como unos triangulitos con espacio y se podía ver que sucedía adentro.

Chasqueé la lengua.

- ¿Que queres? - le dije.

- Un beso - me dijo mirándome a los ojos.

- Ni en pedo, ¿tanto te afectó estar acá metido? - dije confundida, ¿un beso?, ni loca.

- Bien, entonces sácame, y le digo a tu mamá lo que hiciste - me dijo amenazándome, me iba a amenazar el a mí?

- Bueh, pero solo uno, y cortito - le dije, no quería que me chivatease - sos un chivato ¿sabías?.

Entonces me acerqué a él, queria besarle desde los triangulitos, a si apenas lo tocaba.

- Che boluda, pero abrime la puerta, como queres que te bese si no? - me dijo.

Yo asenti, el pibe en parte tenía razón, a si que abrí la puerta, cuando salió se puso enfrente mío.

- Ahora saliste del armario - dije riendo.

- Vos cállate - dijo acercándose a mi.

Cerré los ojos, lista para el beso, puse morritos, pero notaba que el beso nunca llegaba. Abrí los ojos y él no estaba, ¿cómo pude ser tan gila? Yo voy a ganar un premio a la más tarada del pueblo, la puta madre.














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HOLA CHICASSS!! ¿¿OS ESTÁ GUSTANDO LA HISTORIA?? SI TENÉIS IDEAS O ALGO DECIRMEE!

ACORDAROS QUE HAY OTRA HISTORIA FINALIZADA EN MI CUENTA, ES DE DANILO Y LUISANA LOPILATO (rebelde way).

UN BESO CHICAS 🫶🏻💋



UN BESO CHICAS 🫶🏻💋

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Medio hermanos Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora