Sostuvo con fuerza desmedida aquellos papeles fotográficos, estaba molesto, no, más bien estaba furioso. Odiaba a la gente oportunista, no podía entender como había personas que buscaban beneficiarse a costa del dolor y sufrimiento de otros, aunque en ese aspecto él era parecido. Su malestar escaló tanto que sin pensarlo los rompió en mil pedazos y los arrojó a la basura.
¿Qué quieren a cambio? - le preguntó a su abogado.
No pidieron nada, pero aún no fueron publicadas, así que imagino que están esperando una oferta- Jugo había recibido en su correo aquellas imágenes, tan claras y nítidas que no cabía duda que las había capturado un fotógrafo profesional.
Hazla, ofréceles lo que pidan, no importa si lo publican después, para ese entonces ya no estaremos en Hawái, por lo menos que no salgan antes de nuestra boda- se dejó caer en el sofá de la amplia sala.
Recordó el penoso momento de las fotografías, el show que su rubio ebrio había dado apenas la tarde del día anterior, en aquellas imágenes se veía claramente cuando el ojiazul le daba una bofetada, en otra parecía que el pelinegro le había arrojado al suelo, cuando fue el rubio quien se jalo para ser soltado, y en la última se veía el rostro de Sasuke furioso cargando al omega de mala manera y subirlo a la camioneta.
Visto desde esa perspectiva o de lo que sucedió en realidad, aquello era sumamente penoso, decadente y vergonzoso. No le importaba lo que dijera la prensa, o lo que opinarán las personas, la única persona que le importaba su opinión estaba durmiendo arriba seguramente con una resaca fatal.
¿Qué haría el rubio si veía aquellas imágenes?, temió que se arrepintiera de la boda, que se hiciera ideas raras otra vez, el culpable de toda aquella situación era él mismo, Uchiha Sasuke. Él había destruido la autoestima del rubio hasta llegar a ese punto de quiebre orillándolo a actuar de aquella manera, presionándole para que desconfiara de sus buenas intenciones y del amor que ahora le profesaba, y este asunto del paparazzi solo le complicaría el solucionar la situación.
Fue a la cocina, y vio a las jóvenes que trabajan en esa área de la casa, ellas se sorprendieron al verlo ahí, ya que rara vez en todos los años que habían trabajado para él se había acercado a pedirles algo personalmente- podrían darme analgésicos, antiácidos y un suero hidratante por favor, también preparen el desayuno de mi prometido, cuando deban llevarlo se los avisaré.
Las chicas rápidamente consiguieron lo pedido y lo pusieron en una charola, subió las escaleras desganado y entro despacio a la habitación, no quería despertar al rubio si este aun no lo hacía por sí solo, si algo había aprendido de las resacas es que lo mejor era dormir todo lo que se pudiera, porque al despertar empezaban los malestares.
Sonrió al ver al rubio dormir tranquilamente, aunque río bajo pensando la cara que tendría al despertar, no le esperaba un día fácil a ese chiquillo, la habitación en la que durmieron juntos era la que usaba Sasuke, ya que la de Naruto se ensució el día anterior, y a pesar de ser limpiada de inmediato, debía ventilarse por aquello de que los aromas se conservaran dentro.
Tomó su computador portátil y se sentó en el sofá de la sala que tenía en su habitación, se quedaría al lado del rubio por si este despertaba, empezó a trabajar tranquilamente por un par de horas, durante ese tiempo la cara tranquila del rubio fue cambiando a una de aparente malestar, hasta que después de dar un par de vueltas en la cama al fin abrió los ojos.
No dijo nada y decidió quedarse ahí hasta que el rubio lo notara, pero fue imposible concentrarse mientras su rubio parecía que se caería de la cama de tanto que se removía en ella, vio como el rubio llevo una mano a su frente, debía sentirse mal.
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Indemnización
FanfictionEl mayor problema en la vida de un omega era su vulnerabilidad, al poseer el celo más fuerte que betas y alfas, eran víctimas de constantes abusos, ya fuera físicos, emocionales o en el peor de los casos sexuales. El mayor índice de abandonos infant...
