Lo hice lo más rápido q pudeeeeee, sorry si hay muchos errores. Lo historia la voy a corregir cuando ya la termine.
No soy muy buena haciendo historias, les pido paciencia JAJAJAJAJ a veces se me olvidan cosas de los personajes y lo cambio sin darme cuenta😭😭😭
gracias por leerme💞💞💞💞
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Victoria pov's.
—¡¿Porqué le dijiste eso a Carolina?!
—Miko, no me grites así...Yo solo quería... No fue mi intención.—Su voz salió entrecortada. Nunca me había enojado tanto con ella como ahora. Sentía mi sangre hervir, y me frustraba que Carolina no respondiera mis llamadas.
Odiaba que hiciera eso. Por mas enojada que estuviera, no la ignoraría como ella lo está haciendo conmigo.
Habíamos llegado a mi casa apenas, estábamos gritando a mitad de la sala. Llamando la atención de mi familia, la cual nos veía desde la sala, pero eso no me importaba ahora.
—¡YA NO ESTOY ENAMORADA DE TI!.—Escupí molesta, ¿porqué me pasaba esto a mí?.—¡Toda esa mierda que le dijiste a mi novia es mentira!
—Me lástimas con eso, ¿Sabes? ¡Yo aún te amo, no es justo que me trates así!.—Se hizo la ofendida y solté un bufido.—Tuvimos una relación tan linda , no puedes decirme que ya la superaste.—Intentó tomar mis manos, pero las aparté.
—¡Pasaron dos malditos años! Te fuiste y ni siquiera llamabas para saber si estaba bien, obviamente ya lo superé. Tú deberías hacer lo mismo.—Quise caminar hacia mi habitación, pero me detuvo. Miré su agarre en mi brazo y un par de flashes llegaron a mi mente.
Flashbacks.
(...)
—¡Dame el maldito teléfono! ¿Con quien puñeta' estás hablando ?
—¡Acho, Andy, cálmate! ¡Estoy hablando con Mauro!.—Esquivé el balón que tomó de un cesto en mi cuarto. Esta mujer está loca. Pero ya estaba acostumbrada.—¡Suelta eso!
—¡QUE ME DES EL PUTO CELULAR! ¡O TE JURO QUE TE LANZO LO PRIMERO QUE ENCUENTRE!
—¡Revísalo, no estoy haciendo nada malo!
Me arrebató el teléfono de la mano y comenzó a revisarlo. Suspiré cansada y me senté sobre la cama, esperando.
—Ay, perdóname, amor. Sabes que te amo mucho, ¿verdad? Pero esque no puedo evitar sentirme celosa.—Hizo un puchero con sus labios y se me trepó encima. Puse los ojos en blanco. Era la quinta vez esta semana.—La enojada soy yo eh, y tengo derecho, tú eres mía y no puedes andar por ahí hablándole a no se quien.
—Era Mauro, Andy.—La miré mal.
—¿Y? Ni me cae tan bien como para que le hables tanto. Mañana ni un mensaje con él, porque me voy a enojar, Victoria.