Pov valentina
Habiamos alquilado un departamento amueblado. Muy cerca del Corcovado, hablé con un lachero y la idea es irnos de aquí una vez los vientos bajarán. Era la única forma de salir desapersivirdas de esta ciudad, no podíamos confiar en nadie o colocar a alguien en peligro por pedir ayuda. El señor nos dijo que la salida sería entre dos o tres días.
Íbamos caminando por la playa sostenidas de la mano.
- ¡Mira valen!
Me giré a mirar donde me indicaba y era el amanecer, la vista era preciosa. Sentí como Lu se acercaba más a mi y recostaba su cabeza en la mía. Está mujer me tenía sorprendida, parecía una de esas actrices que ves en películas que son feliz con cosas simples y sencillas.
- ¿has visto alguna vez un amanecer así de lindo?
Volvi la vista a ella, que parecía estar serena en medio de este caos que estábamos viviendo.
Miré hacia el mar y el sol hacia su entrada muy lentamente, se iluminaba las montañas a nuestro alrededor.
- la verdad jamás me detuve a ver algo tan magnífico.
Acaricio mi brazo y apretó mi mano que estaba entrelazada con la suya. De repente sentí una sensación que nunca había podido sentir antes. Estaba plena. .
- ¡¡mira!!
Dijo eufórica mire para su cara y me dió un beso en los labios y salió a correr. Me dió mucha gracia así que le salió a correr, era bastante difícil hacerlo en la arena y ella parecía hacerlo muy fácil.
Le atrapé y levanté, girando con ella en mis brazos. Se reia mucho y amaba sentir esto en mi estómago.
La coloqué en el suelo y me abrazo.
- me encanta estar contigo.
La distancie para ver si lo que me decía era cierto, acomode un mechón de su cabello detrás de la oreja izquierda y acaricie sutilmente su mejilla.
Sus ojos brillaban y estaban colorados, sabía que estaba muy cansada, había Sido un día realmente duro.
- ¿vamos a descansar quieres?
Me miró enojada, se sacó de mi agarré y se cruzó de brazos.
- eres increíble.
Camino unos pasos hacia delante y la tomé de la cintura, la giré para que me mirara y sin decir nada le di un beso. El beso era profundo, su manera de besarme me dejaban sin aliento. Luiza tenía unos labios preciosos y sabía muy bien como utilizarlos.
La apreté más contra mi y ella gimió en mi boca. No podía creer lo exitada que estaba con tan poco. Está mujer me dejaba al límite, Mordí sus labios y ella tiro para atrás su cabeza y los lambio.
Su respiración estaba tan agitada como la mía.
No sabía si me besaba porque realmente le atraía o porque no tenía otra opción. Ella me habia dicho no le gustan las mujeres y no se que pensar.
- ¿que sucedió?
Me agarró con ambas manos la cara para que la mirara. Sus ojos eran súper expresivos, ella se comunicaba a través de ellos.
- comparte conmigo lo que sientes. Por favor
Me produjo una ternura increíble esa frase. Definitivamente Luiza no era de este planeta. Me devolvió la sonrisa y
ecostó su frente en la mia.
Acaricie su espalda, por debajo de la campera.
- veo que estás muy cansada ¿quieres ir a descansar?
Me miró sonriente y asintió como una niña.
- muero por dormir un rato.
Ahora entendía, ella no había relacionado mal cuando se lo pedí, quizás siempre fui muy poco comunicativa y no respetaba los tiempos. Beso mi mano y camino llevándome abrazada, movía su caderas al caminar de una manera muy sexy, era sensual por naturaleza...
Llegamos al departamento, estaba amueblado y era todo en blanco y gris la verdad es que me gusta demasiado lo simple e impoluto que se veía. La cama era de dos plazas. así lo decido luiza cuando hablamos con la dueña.
En el camino habiamos comprado algunas cosas para desayunar, luego me dijo para ir a un supermercado que había visto cerca de este lugar.
- me daré un baño, no estes muy lejos, por favor.
Asenti... Al oír el agua solo podía imaginarme lo bien que se sentiría poder bañarme con ella. ¡¡Basta!! me dije a mi misma, no podía estar viéndola solo como un objeto sexual.
Debía dejar de pensar en ella, fui a hacer un café. Me acerqué a la ventana y miré que se veía desde cada una.
Me preocupa que zanin este detrás de todo esto, fue una emboscada enviarme aquí, porque quería mis papeles. Lo que el no sabía que todo lo más importante tenía guardado en un pendrive y estaba en un lugar muy bien escondido en Washington. Me preocupa ahora fabricia, solo espero pueda vivir sin problemas por mi causa.
-¿que paso?
Di un salto, me asusté al escucharla de repente detrás mío.
- me asustaste
Ella rio y me abrazo. Olía rico.
- había jabón en la mochila. La dejé en el baño. Wou hiciste café.
Asentí y me gané un beso en la mejilla.
- Linda que eres
Tomó su taza y acercó a sus perfectos labios carnosos, tomo un poco y yo quede hipnotizada en su manera tan delicada de tomar café.
Me miró, volví en mi...
- ¿está rico?
Sonrió pícara y se acercó a mi, mi corazón empezó a latir muy rápido, me miró de esa manera tan sensual, se acomodo el cabello aun húmedo hacia un lado. No podía dejar de mirarla toda ella era un arte magnetico.
- tus besos son ricos. Bueno aunque adoró también un buen café.
Paso su lengua de manera tortuosa sobre sus labios, dejó caer la toallas y estaba con una ropa interior baja dejando ver su perfecto abdomen plano y sus largas piernas.
- ¿no te molesta duerma así verdad?. Porque en la cama no puedo dormir con mucha ropa.
Puso la taza sobre la mesada y mi mente se había nublado, la tomé de la cintura, la llevé contra el aparador y mesada, la bese, coloqué una pierna entre las suyas, no soportaba más este insendio en mi interior. Sabía debía ser más pensante pero la deseaba demasiado. Apreté su trasero, sus gemidos ahogados salían fuertes, mi mano tenía vida propia recorría y apretaba su cuerpo con fuerza, sentís mucho deseo por ella, jamás había sentido esto por nadie, despertaba un instinto en mi desconocido, la tomé del cabello, abrio su boca y chupe su cuello, sentí movió su pelvis contra mi pierna.
- Me vuelves loca.
Mordió su labio inferior y la volví a besar, el beso era apasionada ella metió su lengua e hizo que fuera muy placentero, me besaba delicioso.
Golpearon la puerta y ambas saltamos del susto, llevé intuitivamente mi mano en mi cadera en busca de mi arma y no estaba. La había sacado, Luiza se quedó atrás mío prendida a mi camisa.
- y si no atendemos? Tengo miedo.
Sentí como temblaba.
- quédate tranquila, yo iré a ver. Ven.
La baje de la mesada, volvieron a golpear, fui hasta la mochila y coloque mi arma en mi cintura.
- quédate aquí.
Recorri su cuerpo con mi mirada y fui hasta la puerta.
Abrí y había una señora muy mayor.
- hola hija disculpa la moleste, solo me dió curiosidad saber si había alguien en este departamento, porque iba a pedir para cambiarme.
- buen día señora. Si hoy nos mudamos. Pero en pocos días nos iremos.
- bueno gracias, me da para hablar con la dueña. No te quito más tiempo.
Me saludó con la mano y se marcho, saqué la cabeza y no había nadie alrededor, solo unos niños jugando un poco lejos.
Cerré la puerta y fui hasta luiza.
- ¿Esta todo bien lu?
Dejé un beso casto en sus labios, ella ya tenía puesta la remera y su pantalón.
fui hasta la mesa de luz y dejé el arma.
- ven vamos a terminar de desayunar. Y luego dormiremos un rato.
- deberíamos colocar un cartel de no molestar en la puerta.
Me reí, su cara de enojo me encantaba, le di un beso en su mejilla.
Termino el café y se fue mala hacia la cama, se sacó el short y subió de una manera tan sensual. Su trasero era un poema y la manera sensual... Debía darme una ducha fría., dejé mi café y fui al baño...
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INDIGO
Fantasiuna agente de la CIA se encubre en una misión para poder descubrir una red de narcotráfico. pero se ve envuelta en una situación que le lleva a conocer a Luisa quien hace ver nuevas realidades y replantearse si ofició.
