Soy Derek Holland, junior en la empresa de mi padre y un desviado según la sociedad.
Creo que nozco a Sirius desde los 21... pero toda historia de amor, tiene un inicio y te contare el nuestro.
Era la mañana fe un viernes, habi cepillado mi cabello y peinado hacia un lado, puesto un traje negro qué no me gustaba pero tampoco odiaba. Escalas de grises en los muros y objetos de decoración en mi oficina guardando, tesoros de creatividad en mi mente.
- Derek, ya es hora de irnos a casa - sonó la voz de mi madre en la oficina.
- Hoy me quedaré aquí mamá, tengo que ver algunas cosas de inversiones - dije mientras me levantaba de mi silla.
- Derek, tu padre puede hacer eso - dijo mientras cruzaba los brazos.
- Oh, ese viejo necesita un descanso, no te preocupes, llegare para la cena - dije mientras le daba su suéter.
Así, pronto y con menos insistencia mi Madre dejo un beso en mi frente y salió de mi oficina con una sonrisa.
Por mi lado, después de un par de horas, salí de la oficina y camine a un bar en el subterráneo, si... Londres era algo mágico.
Cuando entre al bar, caminé con una sonrisa hacia la barra, pedi un whisky en las rocas... oh, un viejo confiable en mi corta vida.
Esa noche, aun después de un par de tragos, no quería irme de ahí. No quería salir y ver el mundo gris, aquí, entre personas vestidas escotadas o en pantalones cortos, otras con atuendos extravagantes y maquillaje llamativo, con hombres usando medias, con mujeres usando traje, con todos ellos, personas simples pero originales... era todo perfecto.
Mi padre, llamaría esto un insulto a la sociedad, pero yo lo no lo veo ni lo llamo así, es más bien, lo que tiene miedo la sociedad. A personas libres, a humanos con expresión única que no siguen modas ni estereotipos. Nada de eso.
Pronto mientras perdí mi mirada en dos mujeres bailando una canción lenta, me puse a pensar... ¿por qué yo no?
Una pregunta que he repetido más veces de las que quisiera... no me gusta ser o parecer melodramatico, pero... de alguna manera siempre termino... bueno, solo.
Y bueno, es que no importa cuanto te desgastes, cuantas veces tomes decisiones tontas por esa persona, no lo importa, es un completo baile de vueltas, jugar de ir y venir o incluso tararear la canción más pegajosa posible... Aunque la letra sea realmente mala.
Ese día, no planeaba conocer a nadie.
Entonces apareció, de la nada con una gabardina negra, pelo largo y ojos claros... desprendió un olor magnético o tal vez era el alcohol en mi cuerpo pero ese hombre, alto y atractivo, llamo mi atención apenas entro al bar.
Camino a la barra, justo a mi lado, un amigo iba con el, joven de ojos claros y castaño.
Me acerque, sin miedo, ya con el alcohol dándome confianza o tal vez, un poco de impulso estúpido.
- Hola. - Dije torpemente, con mi mano en la corbata, ¿que era? ¿Secretario?
- Hola. - Respondió su acompañante con una sonrisa amistosa.
-Hola. - Dijo pidiendo un trago con la mano después de su amigo.
Pasaron un par de horas, James, el hombre que era su acompañante estaba felizmente bailando entre las personas, música en vivo de una banda desde la ciudad creciente.
Reí ligeramente al ver los movimientos exagerados de James, era amistoso, incluso algo caballeroso con todos ahí.
- ¿De verdad sabe bailar o solo finge que sabe? - Hablé viendo a Sirius, el hombre del que estaba encantado.
- Solo es un completo disturbador, le gusta llamar la atención. - Respondió con su rostro sonriente y un trago en la mano. - Solo espera dos horas y unos traga más... lo veremos sin ropa.
Asentí y sonrei, divertido por su comentario y no pude no evitar prestar atención a su mirada, era completamente diferente a otras, estaba cansado, lo veía en su rostro pero sus ojos...
¿Conocen ese dicho en el que dicen que los ojos son las ventanas del alma?, bueno , este hombre tenía las ventanas completamente cerradas, cansadas, tal vez... incluso quebradas y aun así, estaba sonriendo ahí, resplandeciente como si adentro no se notará qué algo se había roto.
Solté un suspiro sin pensar, envuelto en sus ojos, su barba creciente, su ropa obscura y su sonrisa estúpida.
- ¿Te maquillas? - pregunto sorbiendo de su vaso.
- ¿Humm? - pregunté con sonido mientras regresaba a la realidad.
- Tus mejillas están rojas - Soltó con una sonrisa, esa sonrisa de nuevo, ¿no conocía otro gesto? ¿Algún otro que no me hiciera sentir tan... tonto?
Reí de nuevo, no pude soportar esta tensión estúpida y no sabia si solo era de mi parte pero... cuando existe tensión, como dice mi madre bella, es por que ambos lados están jalando.
- ¿Tienes algo que hacer hoy? - pregunte con valor.
- No. - Dijo viendo a James en la pista y suspirando, dando por perdida su noche.
Tome su mano, no dije nada, no sentía que había necesidad de hacerlo, corri a la puerta y antes de salir giñe el ojo a James, quien asintió y siguió bailando.
Salí del Bar con el, corri por las calles, era de noche, ni siquiera había notado la hora, corrí con el, riendo en las calles desoladas, como dos idiotas.
- Espera, espera. - Dijo sonriendo mientras tomaba aire y un no soltaba mi mano.
- ¿si? - Pregunte recuperando mi respiración poniendo mi mano libre s9hre mi pecho, sintiendo mi corazón acelerado, tal vez por correr, tal vez por el.
- ¿Por qué hacemos esto? - Pregunto sonriendo.
- Porque eres el único que... por primera vez me hace sentí que afuera, no es tan gris. - Dije viéndolo a los ojos, esperando tal vez una risa o un guiño, pero jamás una respuesta como la que me dio.
Sirius no dijo más, se congelo, maravillado con sus palabras, eran... pocas pero reales y hace mucho, demasiado en realidad no escuchaba algo tan... cálido.
- ¿Puedo verte de nuevo? - Pregunto Sirius, acercándose a mi, apretando sus dedos entrelazados con los míos.
- ¿En el bar? - Dije con los ojos brillantes.
- En cualquier lugar. - Dijo el, tomo mi mano del pecho, junto ambas acariciando el torso y beso mis nudillos, y por primera vez sentí que nunca me soltarían.
Hola, hace mucho no escribía.
ESTÁS LEYENDO
𝙃𝙖𝙧𝙧𝘺 𝘗𝘰𝙩𝙩𝘦𝘳 : ᵐᵃˡᵉʳᵉᵃᵈᵉʳ•
Fanfic𝙊𝙣 𝙎𝙝𝙤𝙩𝘴 𝘤𝘰𝘯 𝘱𝘦𝘳𝘴𝘰𝘯𝘢𝘫𝘦𝘴 𝘮𝘢𝘴𝘤𝘶𝘭𝘪𝘯𝘰𝘴 𝘥𝘦 𝘏𝘢𝘳𝘳𝘺 𝘗𝘰𝘵𝘵𝘦𝘳 𝘺 𝘶𝘯 𝘱𝘦𝘳𝘴𝘰𝘯𝘢𝘫𝘦 𝙈𝙖𝙡𝙚 𝙍𝙚𝙖𝙙𝙚𝙧. • 𝘏𝘢𝘳𝘳𝘺 𝘗𝘰𝘵𝘵𝘦𝘳. • 𝘋𝘳𝘢𝘤𝘰 𝘔𝘢𝘭𝘧𝘰𝘺. • 𝘊𝘦𝘥𝘳𝘪𝘤 𝘋𝘪𝘨𝘰𝘳𝘺. • 𝘍𝘳𝘦𝘥 𝘞𝘦𝘢𝘴𝘭�...
