Hailey.
— Llegamos — anunció Kath, su voz estaba tensa y lucía cansada mientras señalaba a lo lejos, donde Sal y Luke se acercaban a nuestro encuentro.
— Al fin — susurré para mi misma.
El sol comenzaba a asomarse, arrojando un resplandor pálido sobre el paisaje, mientras el aire se llenaba de una mezcla de alivio e inquietud. El frío de la mañana me hacia permanecer despierta, y el vampiro con nosotras, por supuesto ayudaba también.
Había sido una caminata exhaustiva y el tener que estar escuchando la voz de esa horrible criatura durante toda la noche había sido una tortura.
Sal y Luke llegaron hasta nosotros con expresiones de sorpresa y confusión. La pregunta de Sal fue directa y clara:
— ¿No se supone que llegarían hace una hora? — se cuestionó, su mirada saltando del vampiro a nosotros. — Más importante aún, ¿por qué traen un vampiro con ustedes?
— Nos atacó — expliqué, lanzándole una mirada fría al "Príncipe Eterno".
El levantó la mirada y me miro a los ojos con una sonrisa.
— ¿No puedes dejar de verme verdad? — pregunto sonriéndome de manera atrevida.
Las reacciones de Sal y Luke cambiaron de inmediato, reflejando una mezcla de shock y preocupación. Rodé los ojos molesta y apreté la cadena entre mis manos. Kath se acercó y me extendió la mano.
— ¿Cómo que los atacó? — insistió Luke, mientras Kath tomaba la cadena y se acercaba a un árbol. Su hermano le echó un vistazo rápido y con evidente preocupación.— ¿Estás bien? ¿Te hirió? ¿Te toco un solo cabello? ¡Dímelo y lo mataré en este instante!
— ¡Cierra la boca idiota! — respondió Kath avergonzada ante la evidente actitud protectora de su hermano. Negó con la cabeza antes de volverse hacia mí. — Hailey casi lo mata.
La sonrisa divertida de mi rostro se borró instantáneamente. Kath me sonríe.
— ¿Qué hiciste que? — La voz de Caleb, tensa y llena de incredulidad, llegó a mis oídos.
Me giré para encontrarlo a él apoyado en Jo acercándose frunciendo el ceño en señal de desagrado. Caleb luce adolorido y cansado, sin duda debe estarlo después de toda la noche esforzándose por caminar con sus heridas. Él suelta a Jo y veo como ya puede ponerse de pie por sí mismo.
— Yo no lo hice — repliqué rápidamente, buscando la mirada de Jo y luego la de Caleb. — Kath lo capturó y lo trajo aquí.
— Sí, yo lo capturé y lo traje aquí — confirmó Kath, acercándose nuevamente al grupo. Caleb, aún desconcertado, me observaba mientras ella se acercaba. — Pero ella quería matarlo.
— ¡Oye! — regañé, mi tono exasperado mientras Kath sonreía de manera burlona antes de alejarse a terminar su tarea y dejarme frente a las miradas inquisitivas.
— ¿Qué diablos pasó? — preguntó Sal, su tono cargado de preocupación. — ¿Estás bien?
Asentí, mi mirada volviendo a Caleb. Sus ojos, llenos de interrogantes, se dirigieron a Abel, quien llegó al lugar con paso firme y una expresión de descontento.
— ¿Creen que esto es un picnic? — preguntó Abel, molesto, mientras sus ojos recorrían el campamento desordenado. — La comida debería estar lista y el campamento al menos a la mitad. En lugar de eso, encuentro que trajeron un asqueroso chupa sangre con ustedes.
El silencio que siguió dejó claro el nivel de autoridad que Abel ejercía sobre todos nosotros. Luke, sin perder tiempo, comenzó a trabajar, su expresión concentrada mientras organizaba todo a su alrededor.
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Desterrada.
FantasíaHailey jamás imaginó que un accidente marcaría su destino. Declarada culpable por su propio Alfa y desterrada de la manada, ahora huye, perseguida por aquellos que una vez llamó familia. Sin refugio y marcada como traidora, su única esperanza yace e...
