Capítulo 23.

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Hailey.

El sol comienza a ocultarse, tiñendo el cielo de un cálido naranja mientras respiro hondo y termino de empacar los sándwiches que en esta ocasión me tocó preparar para todos. Mi mente vuelve a los últimos días, recordando cómo, a pesar de todo, hemos logrado sobrevivir.

Me acerco a Caleb, quien está terminando de empacar la última carpa del campamento con ayuda de Abel. Abel apenas me nota cerca y me sonríe un poco, algo bastante extraño en él. Le devuelvo la sonrisa, algo confundida, pero agradecida por cualquier gesto de amabilidad en estos tiempos difíciles.

— Aquí tienen — les extiendo sus respectivos sándwiches. Ambos los toman y los guardan rápidamente en sus mochilas.

— Espero que les gusten — murmuro mientras me alejo de ellos para seguir repartiéndolos. El sonido de las risas de Sal y Jo me llama la atención. Me acerco a ellas y les entrego sus sándwiches. Aún riendo, los toman sin siquiera saber qué hay dentro, simplemente los meten en sus mochilas. Luke, por su parte, sonríe y murmura un pequeño "gracias" cuando le entrego el suyo.

Busco a Kath con la mirada. La chica se encuentra quitando su carpa. Me acerco a ella en silencio, observando cómo batalla un poco para desenterrar una estaca de el suelo.

— ¿Necesitas ayuda? — pregunto. Kath se gira, algo asustada, y al ver que soy yo, se relaja.

— No — responde antes de volver a darme la espalda y seguir forcejeando con la estaca hasta lograr sacarla.

Me quedo en silencio unos segundos, consciente de que no soy su persona favorita, especialmente después de que noto la marca de Caleb en mi.

— Te hice un sándwich — digo sin más. Kath se gira nuevamente. — El conejo asado no es tan malo después de todo.

Su mirada se mantiene en la mía. Puedo ver la lucha interna en sus ojos, la tensión en sus labios, y la forma en que desvía la vista, incapaz de sostenerla mucho tiempo. Hay algo en mi que capta su atención, haciendo que se acerque un poco más.

— ¿Me hiciste uno a mí? — grita el vampiro, quien está a algunos metros de nosotras, encadenado aún. Ruedo los ojos y decido ignorarlo.

Extiendo el sándwich hacia Kath, quien niega con la cabeza.

— Cazaré algo hoy — responde antes de darme la espalda y alejarse hacia la siguiente bandera.

Mientras se aleja, veo la rigidez en sus hombros, la forma en que lucha por mantener la compostura. Es un intento desesperado de esconder su dolor, pero es obvio que está sufriendo.

— Si ella no lo quiere, ¿me lo puedo quedar? — pregunta el vampiro, haciéndome rodar los ojos nuevamente y girarme para comenzar a alejarme de él.

No puedo evitar echar un último vistazo a Kath, sintiendo una punzada de culpa por ser la causa de su tristeza.

Llego hasta la fogata donde todos se reúnen ya con sus mochilas para saber con quiénes viajarán hoy.

Abel suspira antes de hablar.

— Luke y Kath, llevan la primera ruta — dice el hombre. Los chicos asienten. — Caleb, Sal y Jo, llevarán la segunda — los nombra, entonces su mirada conecta con la mía y una pequeña sonrisa ladeada aparece en sus labios. — Hailey, hoy viajarás conmigo y con nuestro querido prisionero.

Siento un nudo en el estómago ante la idea de estar cerca del vampiro durante el viaje. La tensión entre todos nosotros y el vampiro ha sido palpable desde el primer momento. Él es una amenaza constante, y su actitud desafiante solo aumenta nuestro odio colectivo hacia él.

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⏰ Última actualización: Apr 24, 2025 ⏰

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