Hailey.
Puedo sentir como el auto se detiene y mis ojos se abren casi de manera instantánea, Caleb, quien descansaba con su cabeza sobre mis muslos también despierta y se incorpora con dificultad.
Veo por las ventanas, la luz de el atardecer resplandece en el exterior y se cuela entre la sombra de todos los árboles que nos rodean.
— ¡Despierten todos! — grita Abel sobresaltando a quienes aún dormían. Sal despierta entre quejas empujando a Luke quien descansaba la cabeza en su hombro y despierta sobresaltado. — Es hora de dejar esta chatarra.
Una sensación extraña se instala en mi estomago cuando me doy cuenta de que estamos cerca de los reinos de la Luna otra vez. Caleb me da una mirada que logra tranquilizarme un poco. Toma mi mano en un gesto cariñoso.
— ¿Estás lista? — pregunta mientras con su mano libre acomoda un mechón de mi cabello detrás de mi oreja. Sonríe. — Eres muy bonita.
Las mariposas revolotean con fuerza en mi estomago mientras no puedo evitar sonreír. Caleb ríe un poco y besa mi frente.
— No te rías de mi — exijo en un susurro. El vuelve a reír y yo ruedo los ojos. — . Yo estoy lista. ¿Tu lo estás?.
El asiente con firmeza. Pero puedo ver cómo aún sostiene su costado como si este fuera a caerse en pedazos de pronto.
Suspiro mientras lo veo bajar de la camioneta con ayuda de Abel y Luke. Bajo también para verlo de pie, puede sostenerse sin duda, pero no podrá por mucho. Y sin duda las caminatas largas no le vendrán bien.
¿Por qué su lobo desapareció ahora que más lo necesita?.
Me acerco sonriendo para ocultar la tristeza que me invade al verlo de esa manera, me coloco a su lado y tomó uno de sus brazos con gentileza para pasármelo sobre los hombros.
— No necesito ayuda — susurra sonriendo apenado. Lo miro a los ojos.
— Pero quiero abrazarte — respondo haciendo un puchero. Su sonrisa cambia y él suelta una pequeña risa. Paso mi brazo por su espalda y lo abrazo con suavidad, el besa mi cabello repetidas veces.
Todos comienzan a tomar sus pertenencias, cuando comienzo a preguntarme cómo haré con mis cosas y las de Caleb, veo como Luke y Abel se las reparten. Sonrió un poco.
Han pasado dos días desde que Caleb despertó.
En estos días no hemos parado de avanzar en la misma dirección que planeamos desde el hotel, hemos bajado poco de el vehículo y Caleb ha mejorado muy poco y demasiado lento.
Sin duda el plan cambiará, pero aún no se de qué manera.
Una vez que todo está fuera de el auto Abel deja las llaves pegadas en su interior y nos mira a todos.
— Debemos comenzar a caminar — anuncia. Entonces su vista se centra en mi y Caleb. — . Como Caleb no puede hacerlo solo, cambiaremos los planes hasta que pueda. Viajaremos en grupo...
— Es peligroso — interrumpe Jo.
— Lo se — responde Abel. — . Pero no tenemos otra opción por ahora. Así que tomemos todo y comencemos a adentrarnos en el bosque antes de que sea más tarde.
ESTÁS LEYENDO
Desterrada.
FantasiHailey jamás imaginó que un accidente marcaría su destino. Declarada culpable por su propio Alfa y desterrada de la manada, ahora huye, perseguida por aquellos que una vez llamó familia. Sin refugio y marcada como traidora, su única esperanza yace e...
