Capitulo 22

2.9K 122 0
                                        

Días Después 

Alessia y yo desayunamos todas las mañanas juntos solo porque yo la hago ahuevo. Después de desayunar, estoy a punto de irme cuando Alessia me llama. 

—Iván ¿vas a salir hoy? 

—Que te importa!!!

Ella mira hacia abajo, se da vuelta y sigue jugando con su comida. Me acerco a ella y le arrebato el plato y lo tiro por la habitación haciendo que el plato se rompa en pedazos y la comida quede por todo el suelo. Ella solo me mira sin decir nada. La agarro por su rosotro con fuerza y me acerco a ella. 

—¿Cuántas putas veces tengo que decirte que dejes de jugar con tu puta comida? 

—Lo siento, solo... no sé, es un hábito, me estas lastimando Iván por favor sueltame.

—Tu no me das ordenes, y será mejor que hagas que ese estúpido hábito pare, me escuchas??

—Sss...si.

—Ahora levántate y limpia todo tu maldito desastre. 

—Sss...si

Ivan me suelta la cara y me acaricia mi mejilla y se va, yo solo sobo donde me tenía agarrada y escucho la puerta de su oficina cerrarse de golpe. Doña Lety viene y aprieta mi mano ligeramente dándome seguridad que todo estará bien. Empiezo a limpiar todos los pedazos rotos del plato y toda la comida que había por todo el piso. 

—Deja te ayudo mija.

—Gracias Doña Lety.

—De nada, mija si quieres puedo cocinar tu plato italiano favorito. Estoy a punto de ir al supermercado. Dime qué ingredientes comprar para poder traerlos. 

—Sí, eso suena muy bien, ¿cree que puedo ir con usted al supermercado? 

—Ay mija no sé si Iván lo permitiría. 

—Le pediré permiso espere aquí. 

Camino nervioso a la oficina de Ivan. Nunca vengo aquí porque él no me lo permite. Antes de llegar me paro justo en frente de la puerta caminando de un lado a otro. Estoy nerviosa por hacer la pregunta más simple porque se enoja por todo. Finalmente toco la puerta y él grita. 

—Que quieres Alessia?? 

¿Cómo sabe que soy yo? ¿Tendra cámaras?

—¿Puedo entrar? 

—Pues ya que, pasa!!!

Alessia entra y comienza a mirar alrededor de mi oficina, parece curiosa, se queda justo al lado de la puerta y casi parece temerosa de acercarse más. Ella lleva una falda que le queda muy, muy bien y se mira demasiado antojable. Sería un crimen no aprovechar de ese cuerpesito y esa carita. Me muerdo los labios mientras la miro de arriba a abajo. 

—Que chingados se te perdio o que?? Por qué carajo estás mirando a todos lados como si estuvieras a punto de robar algo. 

—Yo...no, no, es porque nunca había visto este lugar eso es todo.

—Que quieres?

—Bueno, se me antoja algo de comida italiana. 

—¿Y? 

—Bueno esque Lety va a ir al supermercado  y pensé que podría ir a comprar algunos ingredientes para poder cocinar yo misma. Pero quiero pedirte permiso para ver si me dejas ir.

—A si mira nomas......oye segun tu muy adinerada a la verga y como chingados vaz a pagar tus ingredientes segun tu?? porque tu no tienes ni un cinco.

—Oh mmmm yo este no se......ya mejor olvídalo lamento molestarte, disculpa me iré ahora compermiso.

A Los Ojos Del MafiosoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora