Después de preparar todo para Oliver, fui, me duché y me preparé para Ivan asi como a el le gustaba. No tenía muchas opciones, el iba a tener sexo de cualquier manera. Sería peor si no cooperara, me golpearía y así conseguiría lo que quiere.
Le gustaba que usara lenceria, pero yo era un poco tímida para usar eso, pero a él le encanta verme asi. Era un conjunto de lencería negra.
Respiré hondo entre a su habitación y me senté en su cama y lo esperé. Me siento como una qualquiera, me esta tratando como a una prostituta. Odiaba la sensación de sentirme utilizada, él me compró muchas cosas pero todo tenía un precio y yo lo pagaba con mi cuerpo.Escuché pasos acercándose y supe que era él. La puerta de mi habitación se abrió y tan pronto como me vio tenía una sonrisa en su rostro.
—Vaya, te ves divina chiquita, ven aquí con papi.
Me agarró por la cintura y me atrajo hacia él, luego chocó sus labios con los míos en un beso desesperado, era imposible no continuar el beso, así que lo hice. Se me escaparon jadeos mientras sus manos recorrían mi cuerpo de arriba abajo. Apretó mi trasero y mis pechos con tanta desesperacion que me dolia pero a el no le importaba.
La empujé a mi cama con fuerza e inmediatamente me quité la ropa. Necesitaba sentir su piel suave hacer contacto y frotarse con la mía. Mientras mis besos llegaban a su cuello, su mano recorrió mi espalda y mis hombros y brazos, ella estaba portandose bien simplemente dejando que hiciera con ella lo que me de gana.
—Dime mami quieres sentir mi verga muy dentro de ti?? Quieres que te haga gritar y reclamar tu cuerpo como mío una vez más, eh, quieres eso chula??
—Sss...si
Empecé a chuparle los pechos mordiéndolos y jugando con sus pezones con mi lengua. Una de mis manos bajó hasta su intimidad, sus bragas ya estaban mojadas para mí. Froté el exterior del material de encaje, ella gimió y cerró los ojos. Puse sus bragas a un lado y dos de mis dedos entraron en ella inmediatamente siendo rodeados por su calidez interior.
—Ahhhmmmm
—Te gusta cariño, quiero que te corras en mis dedos.
—Sss...si me gusta.
Comencé a entrar y salir de ella con mis dedos al mismo tiempo con mi mano libre frotaba su clítoris con movimientos circulares. Ella gemía tan fuerte y sus caras que hacía me hacían sentir más excitado por ella. Me agarró del brazo y suspiró y sentí que sus paredes internas se tensaban cada segundo mas hasta que se chorreó en mis dedos. Fue la sensación más deliciosa, su orgasmo la había dejado temblando.
—Mmmm.......aaaaahh
—Eres una niña sucia mira que mojada te pongo chiquita, nomas que te haces del rogar.
Saco los dedos que tenía dentro de ella y los lamo, luego empiezo a masajear mi pene frente a ella, me mira y voy a su entrada y froto la cabeza de mi pene a lo largo de su clítoris haciéndola gemir. Toda la lencería que llevaba desapareció en cuestión de segundos se la arranqué pieza por pieza.
—Quieres mi verga dentro de ti.
—Sss si.
Entre de golpe haciéndola gritar, me atrajo hacia ella y comenzó a besarme mientras la embestía.
—Mmmm.....aaahh...ahhhh
El siguió embistiendo mientras me miraba con esa mirada oscura que antes me intimidaba ahora me excitaba. Me odiaba a mi misma por ceder y tener sexo con él otra vez, pero en ese momento lo anhelaba tanto como él. Necesitaba sentir la satisfacción de él reclamara mi cuerpo como suyo.
—Grrrmmm..... por qué estás tan apretada Dios mío, estás tan deliciosa miamor.
Podía sentir sus entrañas apretándo mi verga de la manera mas deliciosa. Me hizo sentir la necesidad de correrme por lo rico que se sentía, pero necesito disfrutarla un poco más.
En un movimiento rápido la puse de lado y entre en ella una vez mas. La agarré por la cadera, mientras embisto a gran velocidad. Nuestras pieles chocando entre sí mezcladas con sus gemidos eran los mejores sonidos sonando en mi habitacion.
Le di una nalgada tan fuerte como pude, que la hizo gritar. Una de mis manos se dirigió a sus senos y apreté con fuerza mientras seguía moviéndome.—Ivannn...voy correrme.......aahhhhmmmm.
Rápidamente la puse en 4 y enterre mi verga profundamente en ella, un grito salió de esa boquita que tanto me encanta. Le di una palmada en el trasero muy fuerte dejando mis manos marcadas en su piel suave y pálida. La agarré por el cabello y lo jalé, me moví tan rápido como pude, no queria parar no podia controlarme seguí entrando profundamente en ella hasta que finalmente exploté dentro dejando todo mi esperma en ella. La embistí unas cuantas veces más y me desplomé sobre su espalda donde deje varios besitos humedos. Pude sentir su respiración agitada.
Dios, ¿por qué es tan bueno en esto? Estoy satisfecha, la forma en que nuestros cuerpos se mueven juntos es pura perfeccion. Me siento estúpida por caer en su trampa.
Me siento decepcionada conmigo misma porque me está tratando como a una puta. Es como si le estuviera pagando con sexo, pero sé que me lastimará si peleo con él y, para ser honesta, necesito sentir el placer que él me hace sentir. Tengo que estar jodidamente enferma para pensar de esta manera sobre este hombre que me ha lastimado de maneras inimaginables, pero lo hago.—Eres buena mami de todas eres mi favorita.
—No soy una prostituta.
—JAJAJAJA nunca dije que lo fueras, pero al final del día eres lo que se me de la chingada gana que seas.
—Ya me voy a mi habitacion.
—Tu no vas a ir a ningún lado, tu dormiras aqui conmigo. Todavía me debes mucho dinero asi que te acustas a la chingada y si no ya sabes lo que te pasara. Entendido??
—Si.
Ella se envuelve con la fina sábana y se acuesta y me da la espalda. Me acerco a ella y la abrazo por detrás y le deje un beso en su hombro. Alessia se tensa ya que nunca soy cariñoso con ella cuando estamos solos. Siempre es sexo y hago lo que quiero con ella. No le he puesto la mano encima desde hace unos días. Ella se ha portado bien y tambien tenemos un evento importante en unos días no quiero que tenga moretones.
—Te estas portando muy bien asi me gustan que sean obedientes. Sigue así y te comprare lo que quieras chiquita.
—¿Un viaje a Italia?
—No te pases Alessia, nunca te dare eso es demasiado arriesgado.
La giro para que pueda mirarme, sus hermosos ojos brillan, es tan impresionante y es mía.
—¿Qué parte de que nunca obtendrás tu libertad no entiendes? Alessia Lombardi, eres mía para siempre entendido?
—Si.
Le doy un beso y muerdo sus labios hasta saborear el sabor metálico de su sangre en mi boca. Ya no hablamos más ella finalmente se quedó dormida en mis brazos y tiempo después yo también.
