Iba a morir.
No se en que coño me he metido, estoy escondida, en la casa del bosque, rezando porque no me encuentren.
Estoy metida en un gran follon, y para colmo no encuentro a mis amigos, y eso solo significa una de dos, una los han atrapado y posiblemente muertos, o dos, han conseguido escapar, espero que sea la segunda.
Estoy tratando de idear un maldito plan para salir de aqui, pero de repente se me eriza la piel.
- Es imposible que te escondas cariño.
No podia creerlo, era el todo este tiempo, me dirigi ambas manos a la boca cubriendo tambien la nariz, intentando de relentizar mi respiracion todo lo posible, para que no me encontrase.
El corazon me latia con fuerza en el pecho mientras me acurrucaba en un rincon oscuro de aquella casa abandonada. Las paredes viejas se sentian como una prisión, y cada sombra parecia cobrar vida. Sabia que me estaban buscando. La mano derecha del jefe de la mafia, un hombre abusto y despiadado, habia logrado infiltrarse y yo era uno de sus objetivos.
De repente el sonido metalico de una trampa para oso cerrándose rompió el silencio, seguido por un dolor punzante en mi tobillo. Grite, mordiendome los labios para no hacer demasiado ruido.
Mire hacia abajo y vi mi tobillo, lleno de sangre, atrapado en la cruel trampa. Senti que mi vision se nublaba por el dolor, pero no podia rendirme. Mi cuerpo estaba cubierto de arañazos y rasguños por haber intentado escapar a traves del bosque.
Mientras luchaba por liberarme, escuche unos pasos apresurados acercandose. Intente moverme, pero el dolor era insoportable. Entonces, de entre las sombras, apareció Vicky, mi mejor amiga, su rostro reflejaba la misma desesperación que sentía.
- Carol...- susurró, sus ojos llenos de lágrimas al ver mi estado.
- Vicky... No puedo... - las palabras salieron entrecortadas, el dolor y el miedo combatiendo por el control de mi voz.
Vicky, ignorando su propio miedo, se arrodilló a mi lado y comenzó a trabajar en la trampa. Con un esfuerzo titánico, logró abrirla lo suficiente como para poder sacar el tobillo. Me levantó con cuidado, soportando mi peso mientras yo cojeaba, incapaz de poner mucho peso en mi pie herido.
- Tenemos que salir de aquí- dijo Vicky, su voz debil pero decidida.
Asentí, apoyandome en ella mientras avanzabamos lentamente hacia la salida de la casa. Cada paso era una agonía, pero Vicky no me dejo caer. Justo cuando pensaba que no podriamos avanzar más, una figura emergió de las sombras. Me prepare para lo peor, pero para mi sorpresa, era alguien que nunca hubiera esperado ver.
- ¡Rapido, por aquí!- susurró la figura, con urgencia en su voz.
Con su ayuda, logramos salir de la casa. La brisa nocturna acarició mi rostro y sentí un alivio momentáneo. Mire a mi alrededor y vi a casi todos mis amigos esperando ansiosamente. Habian venido a rescatarme, arriesgando sus propias vidas.
Nos abrazamos, uniendo nuestras fuerzas. Aunque el peligro no habia pasado, sabia que ya no estaba sola. Con mis amigos a mi lado, teniamos nuestra oportunidad. La lucha continuaría, pero juntos, éramos más fuertes de lo que jamás habríamos sido por separado.
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The Torres Boarding School
Novela JuvenilCarolina, una niña de 16 años que entra en un internado junto a su pequeña sobrina, la hija de su prima mayor, por varios temas fue que se tuvieron que ir a el internado Torres para estar mas seguros, pero al parecer no todo fue como creían, en el i...
