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5 meses antes

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5 meses antes.


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Paul: Carol, te voy a ser muy sincero yo a ti te quiero y llevo intentando un montón de tiempo estar contigo y no es el caso por qué tu no quieres pues ya está, no voy a seguir intentándolo, losiento pero olvídate de mi, lo nuestro ya es historia ✔️✔️

Paul, no me puedes hacer esto, por favor... ✔️✔️

Carol:


Estaba devastada por la noticia, Paul había sido mi primer amor, la persona la cual más he querido, y de repente me deja, de un día para otro, y estando encima en uno de mis peores momento. Unos treinta minutos después de haberme estado lamentando por aquello me llegó una llamada, una llamada de mi madre, que solo podía significar una cosa, tener cuidado.

-Dime mamá - dijo Carol preocupada por lo que le podría llegar a decir.

-Tu tío Fernando va a ir a dejarte a Anna en casa, no le habrás la puerta a nadie, ya sabes como esta todo.

-Vale, ¿y la tata María donde se queda? -Preguntó intrigada y asustada por la respuesta que pudiera recibir.

-La tata María se quedara en casa de abuela Rosa, están aporreando las puertas asique ten cuidado y mantén a la niña entretenida y que no se entere de lo que esta pasando por favor. - dijo con un toque de preocupación.

-Vale mamá - dijo Carol justo antes de colgar por haber escuchado a su tío Fernando llamándola para dejar a Anna.

-Hola tito, hola Anna- dijo con un toque de dulzura al hablar con la pequeña Anna.

-Te dejo aquí a Anna, supongo que tu madre ya habrá hablado contigo ¿No?- dijo insinuando la respuesta.

-Si ya ha hablado conmigo.

-Bueno pues me voy, cuida de la peque- dijo Fernando sabiendo que la estaba dejando en buenas manos.

-Siempre tito, ten cuidado y cualquier cosa me avisas- dijo Carol moviendo la mano a modo de despedida..

Seguido, cerré la puerta y nos adentramos a la casa, decidí poner los dibujitos, Bluy en concreto, era una serie la cual le flipaba a la pequeña Anna, aunque para que mentir, yo también me embobaba con esa serie, me parecía interesante por así decirlo.

Llego el día, hoy por fin nos íbamos a la playa, hoy por fin podría olvidar y podría disfrutar de nuevo, hoy por fin volvería a ser yo, eso creía.
Llegamos a la playa, el camino la verdad no se me hizo muy largo, he estado escuchando música, y tampoco han hablado mucho, no había ánimos al parecer, por fin llegamos y lo primero que hicimos fue descargar las maletas y organizar TODO, y cuando digo todo es todo, no dejamos nada por medio, ese día no salí, mi hermano mayor, Iván, de 17 años si salió, el claramente lo dejó a medias todo, yo acabe cerca de las 22:00 asique cene y me acosté con el móvil un rato, no hice mucho la verdad,
rendida ante la llamada del descanso, me dejé caer en los brazos del sueño, donde encontré refugio y paz.
Al día siguiente tampoco hice nada extraordinario o fuera de lo normal, me desperté, desayuné, baje a la playa con mis padres y mis amigas de allí, subimos a comer, descansamos, me fui a la piscina con mis amigas, ceno en casa y después me voy a los soportales, y esa es la rutina diaria de la playa, solo que de vez en cuando cambiamos piscina por playa o viceversa, o salgo con otras amigas al centro a tomar un helado, lo típico que se hace en verano.
Estos son mis días, uno tras otro, igual o más aburrido que el anterior, intentando de arreglar las cosas con Paul, pero me ha dejado claro que no hay nada que salvar de la relación, que lo nuestro ya es historia.
Estábamos almorzando como de costumbre cuando empieza a vibrar el teléfono de mi madre

-bip, bip, bip...

-Mamaa, te llaman- le dije con un tono elevado ya que ella se encontraba en la cocina y nosotros en la terraza preparando la mesa.

-Voy.

-¿Quien es?- preguntó.

- Amelia hija, soy yo, necesito que vengáis, se quieren llevar a Anna otra vez, no sabemos que hacer- dijo mi abuela Rosa con un toque de desesperación que se le podía notar en la voz a mil kilómetros.

- Mamá, relájate, llamad a la policía, ahora en 45 minutos estamos allí- dijo mi madre mientras tenía un semblante bastante serie, algo que no era extraño en ella, pero esta vez era diferente, era un semblante serio con una mezcla de preocupación.

- Coged lo que os haga falta, nos vamos para el pueblo, volveremos de noche seguramente asique preparaos, salimos en 10 minutos- dijo, y empezó a recoger y organizar la cocina.

Llegamos al pueblo no mucho mas tarde de las 17:00, llegamos y como siempre yo me quede a cargo de Anna, ella disfruta estando conmigo y yo con ella la verdad, no me quejo, con ella se me olvidan los problemas y todo, con ella soy feliz.
Estuvimos 3 horas jugando, corriendo, patinando, bailando, cantando, haciendo miles y miles de cosas, nos dieron las 20:05 cuando Anna me llamo.

- Carolina, tengo hambre, quiero un bocadillo de salami, porfa- me dijo mientras juntaba las manos a modo de suplica y ponía cara de cachorrito, como me podía negar yo a esa carita tan mona, siempre sabe que hacer y en que momento, aunque es demasiado lista algunas veces.

- Vale, pero tu te vienes conmigo a la cocina chiquitina- le dije con un tono un poco burlón lo último, siempre la suelo llamar por un mote, rara vez la llamo Anna, si la llamo es porque estoy enfadado o algo por el estilo.

Y ahí estábamos otra vez las dos, eran las 20:15 y estábamos cenando mientras veíamos Bluy, la verdad estábamos cenando bastante temprano comparado con la mayoría de veces, escuche las llaves de la puerta principal, y los pasos, y pude deducir que estaba entrando mi madre, y seguida de ella mi padre, mi hermano y mi abuela Rosa.

- Titaa!!!- grito emocionada de verla la pequeña Anna.

- Que pasa renacuaja- le dijo mi madre con un toque de dulzura en su voz mientras le abría los brazos para recibirla en un cálido abrazo.

- ¿Cuándo volvemos a la playa?- pregunté temiendo un poco por la respuesta, aunque si no tuviéramos que quedar no me pensaría, pero por saberlo.

- Ahora en un rato nos vamos, ya esta todo "en orden"- dijo mientras hacia comillas con los dedos en las últimas dos palabras, claro que no había nada en orden, por eso hemos tenido que venir, que iba a ser sino.
Subí a mi cuarto a recoger todo, y preparar lo que me iba a llevar de vuelta, no eran muchas cosas, era solo el cargador y los cascos, nada más.
Salimos ya por fin para la playa otra vez, eran las 21:00 aproximadamente, íbamos a mediado de camino, cuando mi madre por fin habla.

- Os tenemos que dar una noticia, en especial a ti, Carol- dijo con un nerviosismo que pude notar en su voz.
Ya sabía yo que no todo iba bien, seguro sería una mal noticia por el tono en el que había elaborado la frase.

- Dime mamá- dije dudando de la respuesta que podría darme.

- Os vamos a tener que meter en un internado a ti y a Anna, es por vuestra seguridad- soltó de una, suspiró apenada, como si se hubiera quitado un gran peso de encima al decir eso.

-...- no tenía nada que decir, no me agradaba la idea, pero tampoco se lo podía discutir, era por nuestra seguridad.

The Torres Boarding SchoolDonde viven las historias. Descúbrelo ahora