Narra Escritora
-Creo que deberiamos vernos otro dia- dijo By suspirando. No midio las consecuencias de sus palabras y ahora Jhon debe pensar lo peor de ella o eso es lo que su retorcida mente le decia.
-Desuida, tienes una vida que atender-. Murmuró Alberto un poco decepcionado por no poder hablar y sacar todo eso que atormentaba su interior. -No puedo pretender que lo dejes todo por hablar conmigo. -Sin saber como o porque esas palabras lograron enternecerla, tanto que volvia a pensar cosas que no debía.
-Podriamos vernos mañana para almorzar. ¿Te parece?
-Si -sonrio- Me parece.
Intercambiaron numeros y quedaron en verse en Bistro Leuh. By subio al auto con ayuda de Alberto quien caballerosamente le abrio la puerta, y sin poder evitarlo se sonrojo y tratando de no aparentarlo giro el rostro y agradeció.
By miro por el retrovisor a su sobrino que seguia sollozando y maldijo por lo bajo, nunca ni en sus peores sueños soportaba ver a una criatura llorar.
-Tranquilo Eisen, ya llegaremos a casa y hablaremos, no te voy a golpear si es lo que estas pensando. ¿De acuerdo?
Más tranquilo por las palabras de su tía asintio y dejo de sollozar para mirar por la ventana.
Suspiro cansada, esto era mucho para ella, esta no era su vida, volvia a sentirse una intrusa de nuevo.
Condujo a casa lo más tranquila posible, cantando canciones junto a su sobrino quien parecía muy hábil para los idiomas.
-Eisen-lo llamo suave. El pobre de tanto llorar quedo dormido y By no se creía capaz de poder llevarlo alzado hasta la habitación-Cariño despierta -trato de moverlo un poco pero nada. Se acomodo el bolso y a como pude lo llevo hasta la puerta, abrio con aún mayor dificultad y medio tropezando lo llevo hasta la sala. Inhalo una vez más y decidio que no sería cómodo si lo dejaba en el sofá.
Busco fuerza de donde no tenia y trato de subir las escaleras, no había llegado ni a la segunda cuando Jhon apareció sin camisa y solo unas bermudas grises. Sintió su boca secarse y sus pupilas dilatarse. Este al verla corrio a ayudarla y como si no pesará nada alzo al pequeño y lo llevo a su habitación. Pequeños grititos se escuchaban de la habitación continua y adustada corrio a ver que sucedía mientras él se ocupaba de arropar al niño.
Trastabillo por culpa de los tacones de diez centímetros y medio sobandose el tobillo llego asustada a la habitación para encontrar a la niña viendo un programa de princesas.
-¿Qué sucede cariño? -pregunto tratando de calmar su respiración.
-La bluja malvada, le dio un calamelo envenenado a la plincesa.
-Oh-suspiro aliviada- cariño pensé que algo de verdad malo te había ocurrido.- La cara de la niña se transformo a dolor puro y sin preverlo comenzó a llorar. -No, no llores por favor. -Sin hinco junto a la niña y limpio sus mejillas. -Perdoname ¿si? Es solo que tengo cosas iguales de importantes que me tienen con dolor de cabeza -trataba de razonar con la niña sintiendose una completa estúpida, algo que aprendió es que nunca debes decirle a una niña nada malo respecto a sus peliculas infantiles.
-Te peldono, pero debes jugar conmigo a las muñecas.
Asintió sin saber que más decir. -Pero debe ser en un rato después, ahora debo hablar con tu hermano por lo que ocurrió en la escuela.
La nena la ignoro y continuo viendo la pelicula causante de su ahora dolor de tobillo.
Decidió quitarse ambos tacones, después de todo le cansaban y sentía que le quedaban pequeños.
Abrió tranquila la puerta deseando que ese gran hombre no estuviera ya ahi, pero sus esperanzas se vieron truncadas al verlo sentado junto al menor custodiando su sueños.
-Podrías dejarme sola con él- pidió con la voz entrecortada. Hasta ese momento no habia notado la V que se le marcaba en la parte baja de su cadera. Suspiro y desvío la mirada, sus hormonas estaban jugandole una mala pasada.
Jhon quien estuvo esperando para hablar con ella, suspiro resignado. El poco avance que habían tenido lo retrocedieron en menos de una día por la aparición de ese Ficken goré (1)
Dios sabe cuanto deseaba golpearlo hasta que saliera de sus vidas otra vez, pero todo se complicaba. Ya no eran un par de críos, ahora sabian que toda acción tenia una reacción y el no estaba listo para la reacción de By si golpeaba a ese junior.
Camino hacia la puerta y se detuvo a su lado, inhalando su suave perfume con olor a naranja, ese que tanto lo enloqueció el día que por primera vez estuvieron juntos y el que aún lo enloquece de la misma forma. Sintió como su cuerpo se iba prendiendo con sólo aspirar ese perfume tan malditamente adictivo.
Negó y camino rápido hacia si habitacion y cerro dando un fuerte puertazo.
Se desnudo rápido y prendió el agua fría, debia bajar la temperatura de su cuerpo. Es imposible que con solo olerla ya tenía una erección que dolía como los mil demonios.
By miraba la puerta anonadada, las lágrimas mojaban sus mejillas, por más que las limpiaba más salían. El movimiento del cuerpo justo a su lado la alerto. Limpio las lagrimas y sonrió para el niño que ahora la miraba preocupado.
-Siéntate cariño- el asintió suave y fijo la vista en sus manos. -Ahora si, cuéntame que fue lo que sucedió.
-Solo si prometes no castigarme -las lágrimas volvieron a aparecer. Asintió y se acomodó junto al nino para escucharlo.
-De acuerdo.
-Fue por mi papi y mi mami.
Sintió que el mundo le caía sobre los homros y solo pudo suspirar y abrazar de nuevo al niño que lloraba inconsolable.
○●○
Aqui el otro cap, ojala lo disfurten.
Se que no son los mejores, ni tampoco los más largos, pero es que entre trabajos de la U no tengo tiempo ni para pensar.
(1) Ficken goré=maldito mocoso.
Besotes :* Jen bebé este cap es para ti ya que ahora casi que me pega por no dedicarte el amterior
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True Love (S#2)
RomanceSecuela de Secrets Puedes leerla sin necesidad de leer la anterior. Aunque es recomendable. *** Decidida a cambiar su vida Byondi decide viajar hacia Alemania con su nuevo amigo Kendall. Pero las cosas no son siempre blancas. Tras haber pasado 5 a...
