-Hola Alberto- le sonrió pero parece no dar crédito a que soy yo. -Parece que hayas visto un fantasma. -limpio los restos de lágrimas.
-Yo...-juego con el anillo en mi mano- disculpa estoy sorprendido.
-Lo sé
-Podemos hablar. -Asiento -. ¿Esperas a alguien?
-No. Acabo de despedir a mis amigos.
-¿Amigos?
-Si, acaban de volver a nuestro hogar.
Asiente -¿Quieres ir a tomar un café al Starbuck de acá? -inquiere pasando sus manos por el cuello.
-Yo invitó -bromeó para aligerar el momento incómodo que se ha formado entre nosotros y este ríe por primera vez.
Al entrar, la campanilla suena anunciando nuestra llegada, el lugar se encuentra casi vacío a excepción de unas adolescentes que gritan cuan emocionadas están por visitar Toronto. Rió al ver sus rostros todos rojos de tanto chillar, aunque no puedo criticarlas ya que a pesar de que mi viaje se dio por motivos no tan placenteros algo dentro mio gritaba de la emoción el poder viajar al país que tanta ilusión causaba en mi.
-Bienvenidos. ¿Que desean tomar? -pregunta la dependienta haciéndole ojitos a Alberto y matándome con la mirada a mi cuando este no lo notaba. Es muy guapa y se ve que no es mayor de los veinte, pero debe aprender a no ser tan ofrecida.
-Un mocca ¿Tú querido? -preguntó abrazándolo por el brazo ejerciendo un poco de fuerza. Muerdo mi mejilla para no reír al ver el rostro de la pobre niñata.
-Eh... ah un mocca igual -tartamudea y sonríe a la chica que deja escapar un suspiro de frustración.
-En seguida les entrego su pedido. -camina hacía la maquina con su cabeza gacha y me doy cuenta que le arruine las esperanzas a una pobre adolescente, esto en el pasado se sentía bien pero ahora no.
-Ve a sentarte, yo los espero -le sonrió y le entrego mi bolso.
-Ok -Alberto esta más confundido que nunca, toma mi bolso y toma asiento junto a la ventana que se encuentra casi al fondo.
-Aquí tienen su pedido-el rostro de la chica con nombre Karime -según su gafete que hasta ahorita noto- se volvió enojo puro.
-Gracias- le doy el dinero y espero a que me de el cambio, cuando me lo da le regalo una sonrisa pero no es recíproca. Dejo mi lado maldoso de lado y decido dejar de hacerla sufrir. -No es nada mió -susurro, una pequeña pero visible sonrisa se instala en su rostro. -bueno lo fue, pero ya no. Ahora es solo un conocido. -Esto antes era divertido, ahora simplemente no lo es. -Gracias - alzo los mocca. Camino hacia Alberto quien parecía nervioso.
Ni he terminado de sentarme cuando recibo una llamada.
-Disculpa- Alberto levanta la mano en muestra de comprender. - ¿Diga?
-Señorita Byondi, le hablamos de la Primaria Príncipes y Princesas. Le habla Marian, la maestra de Eisen y Leía
-Oh si dígame. ¿En que puedo servirle?
-Pues señorita, vera con lo que ha pasado con su hermano hemos tenido paciencia, pero no se han pagado la colegiatura de sus sobrinos, trate de comunicarme con su cuñada, pero el número manda a correo de voz, y el otro único número que Lunnise nos brindo fue el suyo. No se si usted seria tan amable de darle el mensaje a Lunnise o directamente cancelar ambas colegiatura usted.
Anonadada por las palabras de Marian, de mi boca salen solo balbuceos, hasta que me controlo y hablo como una persona normal.
-Hoy mismo estaré haciendo la transacción no se preocupe. Muchas gracias por el tiempo extra -digo apenada.
-No se preocupe señorita, normalmente este tema se trataba con su hermano o su padre pero dadas las circunstancias con ambos.
-Si tranquila comprendo. Todo lo que tenga que ver con Leía y Eisen no es un problema en lo mas mínimo.
-Muchas gracias señorita. Le estaremos enviando el número de cuenta vía mensaje.
-Ok. Buenas tardes
-Buenas tardes.
Cuelgo un poco atontada, cuando fue que mi vida cambio de esta manera tan caótica.
-Lo lamento
-Descuida. Vida atareada, ¡lo entiendo!
-Si, esto me supera, es mucho más de lo que alguna vez creí.
Tome de mi mocca y Alberto imitó mi acción, de nuevo se formo otro de esos tediosos silencios ensordecedores.
-By, yo... quisiera disculparme por todo el daño que te hice. -levantó la mano y este calla.
-Descuida. Ya perdone y olvide. Gracias a todas esas cosas que en su momento me debilitaron, me hicieron caer una y otra vez, me convirtieron en la persona que hoy soy. Yo olvide hace mucho tiempo atrás, deberías hacerlo tú igual. -sonrió- Es malo quedarse estancados en el pasado. Hay que vivir como si nada malo haya pasado.
-Entiendo pero...
-Olvida, hablemos de tu vida de ahora, no del pasado. De acuerdo. ¿Que estudiaste en la Universidad? -cuestiono
-Administración de empresas. ¿Tu?
Estaba por contestarle cuando el sonido de un teléfono nos alerto a ambos. Buscando el sonido descubrimos que era el mio.
El identificador mostraba un numero que en mi vida había visto.
-Disculpa. -descuelgo la llamada y hablo -¿Hola?
-Señorita Byondi, le habla Priscilla Hood, la directora de Príncipes y Princesas, lamentamos la molestia, pero necesitamos su presencia ahora mismo.
-Eh, si. ¿Pero dígame a sucedido algo?
-Si señorita, su sobrino agredió a uno de los estudiantes, pero preferiría hablar del tema en persona.
Asiento hasta que me doy cuenta que no puede verme y le contesto con un ''En cinco minutos estoy ahí''.
-Lamento mucho esto enserio, pero ahora debo irme.
-Si descuida entiendo. -la tristeza se hizo notoria en su rostro así que dije algo de lo que quizás luego pueda arrepentirme -¿Quieres venir?
***
Sorry. Se que dure mucho, pero entre la U, el cel malo y que wattpad me borrara el cap dos veces se me hizo la eternidad.
Wuajajajja ahora si, aparece Alberto, puede que para bien o puede que para mal.
+Vota
+Comenta
Natha......... comenta -.- y sube mis caps de my baby Hale <3
ESTÁS LEYENDO
True Love (S#2)
Roman d'amourSecuela de Secrets Puedes leerla sin necesidad de leer la anterior. Aunque es recomendable. *** Decidida a cambiar su vida Byondi decide viajar hacia Alemania con su nuevo amigo Kendall. Pero las cosas no son siempre blancas. Tras haber pasado 5 a...
