Un chupetón

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Prólogo: Jake llega del trabajo y ve que tienes una marca en el cuello que ni él ni los otros dos recuerdan haber hecho.

Ladybarness
Advertencia: La rayis les hace una broma.

Jake hace unos días te había hecho una broma de que tenía un beso de una mujer en una de sus camisas (que en realidad era tuyo desde hacía tiempo y nunca salió, sin embargo tu pensaste que habría tirado la camisa y te olvidaste del tema), es por eso que ahora era tu turno.

Antes de que llegara del trabajo te fuiste al baño donde tenías tu maquillaje y comenzaste a pintar lo más parecido que pudieras a las marcas que ellos te dejaban cuando te besaban, pero esta vez no habría podido ser ninguno de ellos ya que se fueron temprano y no habían hecho nada de ese estilo en un par de días.

Cuando escuchaste la puerta abrirse una sonrisita se formó en tu rostro y acomodaste el cuello de tu playera para que se viera la zona pintada, y luego saliste del baño apagando la luz.

Buenas noches mami, que bonita se ve.–Te dijo con una sonrisa pasando un brazo alrededor de tu cintura para pegarte a su cuerpo y entregándote una de tus flores favoritas.–Le hubiese traído un ramo completo pero es que al muy pendejo de la tienda no le quedaban más, pero le prometo que pa' la próxima se las traigo todas.

–Sabes que no es necesario, pero gracias.–Le dijiste con una risita dándole un rápido beso antes de alejarte de él para buscar un florero.–¿Cómo te fue?

Bien, fue un día tranquilo.–Dijo acercándose a la olla donde estaba su cena que era arroz con carne y unas cuantas verduras y comenzó a comer de ahí mismo.–Aunque aún así habría preferido quedarme con uste' .

–Para la próxima será.–Reíste dejando un beso en su mejilla y llevaste el florero a la mesa.

Jake llevó la olla y se sentó en una de las sillas dejando su comida encima y se volteó a verte por un segundo, sin embargo tuvo que volver su vista hacia ti al notar una marca morada en tu cuello.

¿Y esto oiga? No me diga que el parcito de pendejos empezó con su competencia otra vez.–Te dijo con una sonrisita bajando un poco más el cuello de tu playera.

–¿Qué dices? No tengo nada.–Reíste tomando tu teléfono y apartando su mano.

¿Entonces quien fue? Porque yo no he dejado ninguna marca... al menos no que sea visible.

Yo si pero no creo que se vea a menos que ande con shorts...–Murmuró en voz baja con un tono de voz orgulloso pero a la vez avergonzado.

¿Cómo que no tiene nada? Dama le estoy viendo tremendo chupetón en el cuello.–Dijo haciendo la olla a un lado viéndote con el ceño ligeramente fruncido.–Ni el pendejo británico ni el gringo se lo hicieron, y yo ni hablar, casi ni la he visto, había pensado en hacérselo ahora cuando llegara pero parece que alguien se me adelantó.

Dejaste tu teléfono a un lado viéndole con ambas cejas alzadas llevando una mano para cubrir tu boca evitando reír, mientras él se cruzaba de brazos y te veía con el ceño fruncido.

¿Qué? ¿De qué se ríe? ¿Tengo cata de payaso acaso? O quizás uste' se comió uno, el mismo que le anda dejando chupetones en el cuello. Chingada madre.–Se quejó levantándose de la mesa para alejarse pasando ambas manos por su rostro.

–Molesta, ¿verdad?–Le dijiste con una sonrisita dándote vuelta hacia él.

Esto es por la broma que le hiciste. ¿Viste que si eres tonto? ¿Para qué le haces bromas si después cuando ella te las devuelve te andas quejando y ya no te gusta?

Casi nos matas del susto Jake, culpa tuya tenía que ser.

¿Esto es por lo del otro día? ¡Pero dama si le pedí perdón! ¡Era una broma!–Se quejó volviendo a sentarse a tu lado.

–Y si, te perdoné, pero nunca dije que no te la iba a devolver. Esto es para que aprendas a no hacerme ese tipo de bromas.–Le dijiste dándole un pequeño apretón a su nariz.–Ahora cómete eso antes que se te enfríe.

Ya pero no haga esas cosas...–Murmuró en voz baja haciéndote reír mientras volvías a tomar tu teléfono.–¡Pero dama no se quede ahí! ¡Vaya a quitarse esa mamada del cuello! Uste' solo puede tener las marcas que NOSOTROS le hacemos. Así que vaya a quitárselo... por favor...

–Eres un tonto.–Reíste dejando un beso en su mejilla y luego te fuiste al baño a quitarte el maquillaje mientras él comía aún con su cara larga.

Moon Knight VIDonde viven las historias. Descúbrelo ahora