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Jisung se había levantado cuando sintió la luz del sol pegarle en la cara.
Abrió los ojitos de a poco, notando la situación en la que estaba.
Desnudo, rodeado de ropa de alfa.
Su alfa. Pensó inevitablemente.
—Que carajo—Murmuro, sin notar la presencia de Seungmin entrando a la habitación—.
—Buenos días, ¿cómo te sientes?—.
—Oh mierda—Dio un pequeño salto—¿Quién eres tu?—.
—Vine a traerte un supresor y la ropa de Minho anoche, soy Seungmin—Se presento—Soy pareja del hermano de Minho, el nos llamó porque necesitaban ayuda—.
—Entiendo—.
—Ya me voy si quieres, es que anoche no me dejabas ir... Igual no te preocupes, se te ve mejor y eso me alegra—Le sonrio—.
—L-lo lamento... No tengo idea de que me pasó, mí lobo enloqueció—Seungmin le escucho atento—Se supone que mí celo ya había pasado, yo solo estaba viendo el regalo que Minho me había hecho, inevitablemente sentí las feromonas que esté traía consigo y... Explote—.
—¿Te paso esto antes con algún otro alfa?—.
—Nunca—El mayor se quedó pensativo—Dejame que te invite el desayuno, es lo mínimo que puedo hacer por tu ayuda—.
—No te hagas problema, hice lo que cualquiera haría—.
—Igual, deja me visto y prepararé café para ambos—.
—De acuerdo... Te espero fuera—Jisung asistió y el mayor salió de la habitación—.
Jisung se quedó quieto unos segundos, analizando la situación.
Luego se levantó y agarró unos boxers suyos, se los puso y luego miro toda la ropa sobre la cama.
Con cierta timidez agarró una sudadera azul que había allí, se la puso. Claramente olía a Minho, sonrió.
Está le cubría hasta la mitad de ellos muslos así que solo con eso salió y fue directo a la cocina.
—Gracias por quedarte y traerme el supresor anoche Seungmin—Le dijo cuando lo vio sentado esperándole—.
—No es nada, ¿Te sientes mejor ahora? ¿Quieres que busque algo?—.
—No hace falta estoy bien, gracias...—Puso a calentar agua para preparar el café, mientras esperaba a que esté siguió hablando—Creo que mí mejor amigo podría tener razón—.
—¿Acerca de qué?—.
—Me dijo que quizá, Minho y yo estábamos destinados... S-se que es loco pero es la única razón que le encuentro a todo esto. Perdón, te estoy hablando con mucha confianza y quizá tu...—.
—Descuida, puedes confiar, escucharé todo lo que digas sin problema, de verdad—Jisung le sonrio—Y no creo que estés loco, yo también soy muy creyente de esas cosas... Tengo el mio—.
—¿Chan y tu son..?—Seungmin asintió con una sonrisita—Oh dios—.
—El me contó un poco de su historia y la verdad también lo supuse, ahora con todo esto último lo creo con seguridad—.
—No quiero hacerle daño—.
—¿Daño?—.
—Nuestros lobos se buscan, tienen la necesidad de verse... Minho no puede salir, es difícil para el y yo solo estoy complicandolo todo—.
Sus ojitos se pusieron vidriosos, el agua soltó humo al ya estar lista. La apagó y tomo dos tazas. Comenzando a preparar el café.
—Quiza el destino se equivocó esta vez—.
—No digas eso...—.
—¿Pero y si es así?—.
—Yo creo que el destino eligió bien. Y que por algo terminaste llegando a Minho. Quizá el necesitaba ese algo para dar el paso que le haga salir nuevamente. Y ese algo eres tú—.
Jisung le extendió la taza de café y se quedó mirando un punto fijo. Luego noto la caja de galletas sobre la mesa que le había llevado Minho. No tardó en agarrar una.
—Come las que quieras, Minho las preparo, me las trajo ayer...—El mayor asintió y tomo una galleta—Yo quiero ayudarlo. Quiero estar ahí para el—.
—¿Entonces?—.
—No quiero hacerle sentir presionado. Quiero que salga de el mismo el querer avanzar—.
—Siento que si lo está queriendo Jisung... Ayer se animó a venir hasta aqui por voluntad propia, el Minho que yo conozco no podría haber hecho algo como eso—.
—¿Sabes más sobre el? P-perdon estoy siendo muy entrometido—.
—Chan no me lo dijo todo pero te diré lo poco que se—Jisung le puso suma atención—Minho y el no son hermanos de sangre, Minho fue adoptado a los seis. Chan me dijo que quizá el era como era por ese lugar—.
—¿A qué te refieres?—.
—Minho estaba demasiado mal, apenas era un pequeño pero se llamaba fenómeno y lloraba muchísimo por las noches, trataron de llevarlo a muchos lugares para ayudarle pero nunca pudieron, pues, Minho no se dejaba. El nunca quiso hablar de ese lugar dijo que no pasaba nada pero Chan nunca le creyo.—.
Jisung no podía creer lo que estaba oyendo, no pudo no llorar al escuchar aquello. Su lobo estaba igual o peor.
— Cuando cumplió la mayoría de edad le pidió a Chan que lo dejara vivir solo y alejado ya que era lo único que parecía calmarle, porque si no sufría de ataques de pánico constantes y demás—.
Hizo una pausa para darle un sorbo al café.
—Yo mismo pude presenciar varios de ellos... Créeme, desde que llegaste y por lo que yo estoy enterado el está mucho mejor Jisung—.
— ¿Pero y sus padres? Es decir, los que lo adoptaron —.
— Fallecieron —.
Jisung se quedó en silencio, sintiendo un nudo formarse en su garganta.
¿Cuántas cosas no sabía sobre Minho aún? ¿Por qué situaciones habrá pasado? Le dolía mucho la situación.
—¿Qué hago entonces?—.
—Se como siempre, Minho parece cada vez entrar más en confianza contigo, es solo cuestión de tiempo—.
Jisung seco sus lágrimas y comió otra galleta. Dejo la taza sobre la mesa y se abrazo a si mismo, buscando consuelo.
Seungmin lo noto y se levantó para abrazarle.
El menor se aferró a su cuerpo y soltó todo ese llanto que estaba reteniendo. Su lobo salió a flote nuevamente, tan triste por su alfa y toda la situación que estaba desbordado.
Seungmin palmeaba su espalda con cariño, dejando que se desahogara. Le haría bien.
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