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Esa noche Minho se la paso sumamente pegado a Jisung, mucho más de lo normal.
Todo el tiempo llenandolo de besos y recordándole lo mucho que lo amaba, el alfa estaba tan emocionado de saber que estaba por formar una familia con él.
Y Jisung ni hablar, en su estado demandaba mucho más cariño y vaya que el alfa tenía mucho de este para ofrecerle. Él y su lobo estaban disfrutando mucho de tenerle a su lado mimandoles tanto.
— ¿Qué te gustaría que fueran? — Pregunto de repente, Minho no detuvo las caricias al vientre del menor —.
— No importan que sean, con que nazcan bien yo voy a estar más que feliz — Jisung sonrió, acomodándose mejor entre sus brazos, Minho siguió acariciando su espalda baja por debajo de su camiseta —.
— Pero si tienes la oportunidad de elegir... ¿Qué sería Min? Por ejemplo, yo siempre quise tener un niño — Comentó —.
— Una niña... — Respondió luego de unos segundos, tomándose un momento para oler ese delicioso aroma natural de bebé que ahora formaba parte del omega —.
— Niño y niña entonces sería lo que ambos deseamos... Es una gran probabilidad, después de todo ya sabemos que dos bebés están en camino — Minho asintió, sonriendo ante sus palabras —.
— Aún no son bebés igualmente, están en proceso. Como las ranas, primero son huevos, luego embriones, le siguen los renacuajos. Nuestros lindos renacuajos —.
— Entonces ahora están en la etapa del embrión — Dijo divertido —.
— Exacto, luego renacuajos, después ranitas —.
— Dejemos el apodo de renacuajos. Me gusta — Minho sonrió y asintió —.
— Renacuajos... — Repitió, viéndole con cariño. Sus manos pasaron de estar en su abdomen a sus glúteos con tal de jalarlo hacia él —.
— No toques mi trasero —.
— Te estoy acomodando — Efectivamente, dejo que las piernas de Jisung le rodearan sus caderas y que pasara sus brazos alrededor de su cuello — Eso es, ahora te tengo más cerca—.
— Tus manos siguen en mi trasero — Minho rio y volvió a besar su cuello con suavidad —.
— ¿Las quito entonces? — El omega negó, acariciando la nuca del mayor —.
— No, ya me acomode bien — Minho río bajito para luego seguir repartiendo pequeños besos en la piel de su omega —.
Se quedaron así unos minutos, Jisung poco a poco fue invadido por el sueño, sus ojitos comenzaron a cerrarse y para cuando Minho quiso decirle algo lo vio profundamente dormido.
Sonrió al verle y dejo un beso sobre su frente, se estiró un poco para apagar la luz y tapo a ambos con las sábanas.