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Las noches comenzaron a ser muy cortas para el alfa. Jisung ya iba siete meses y dos semanas de embarazo y era algo complicado.
— ¡Minho! ¡Minho! — Exclamó de golpe, levantando al alfa del susto —.
— ¡¿Jisung?! — Prendió las luces para verlo bien, el omega se sujetaba el pie como podía —.
— ¡Calambre! ¡Pie! ¡Calambre! — Lloriqueo, el alfa suspiro más tranquilo de que no sea algo de mayor gravedad, acomodándose en la esquina de la cama para sujetar el pie del omega y masajearlo — Oh mierda, dolió mucho —.
— ¿Ya pasó? — El menor asintió haciendo un puchero, Minho sonrió y bajo con cuidado el pie para acercarse a darle un beso en su frente —.
— Amor — El alfa lo miro — Me haces un favorcito, así de chiquito — Hizo un muy pequeño espacio entre su pulgar y su índice, Minho lo vio con ternura —.
— ¿Qué necesitas? —.
— Helado —.
— Creo que quedó algo en la neve... —.
— Pero no ese. Quiero uno de cono, con relleno de dulce bañado en chocolate amargo y otro que sea de maracuyá — Minho lo vio sorprendido, Jisung le pestañeo varias veces — Por favor... Es un antojo. No quieres que las niñas salgan con cara de helado de maracuyá —.
— Bien bien, iré por ese helado... — Jisung dejó un beso en su mejilla para después acostarse de nuevo para dormir — ¿Pero y el... —.
— Hasta que vengas voy a dormir para reponer energías — .
Minho se rio y se pegó a el para besarlo nuevamente, el omega acepto el gesto gustoso, encantado con la atención que su alfa le estaba brindando.
— No me tardo — Dijo levantandose, para despues arroparlo de nuevo con las sabanas —.
— Gracias Min, te amo —.
O también la vez en la que Jisung solo...
— ¡Minho! ¡Minho despierta! — Al no dar indicios de levantarse Jisung lo sacudió — ¡Min! ¡Es urgente! —.
El alfa se levantó exaltado, viendo a su alrededor, confundido. Se giro para ver al omega, este lo miraba atento, acariciando su vientre.
— ¿Sung? ¿Qué sucede cielo? ¿Te sientes mal? — Enseguida se preocupó, tomándolo de las mejillas y revisándolo —.
— No no, es solo que... Tenía ganas de algo —.
— ¿Otro antojo? — El omega hizo un puchero y asintió. Minho suspiro — ¿Qué se te antoja cariño? —.
—... Pasta —.
— ¿Pasta? —.
— Más en específico ravioles con salsa blanca pero que sean de verduras — Minho se quedó mudo unos segundos, procesando esa información — ¿Puedes? —.