Jack
Al abrir mis ojos por la mañana me sentí profundamente agradecido por la vista que tenía, Elsa descansaba profundamente a mi lado cubierta por las sábanas, su pecho subía y bajaba con calma mientras la luz del sol que entraba por las ventanas la bañaba. Yo mismo sentí como si también hubiera dormido mucho tiempo y que no había sido suficiente, después de una larga jornada laboral en la que había muerto y revivido por segunda vez, necesitaba más tiempo de sueño.
Miré el reloj de madera en la habitación, era medio día ya.
Con cuidado de no despertar a Elsa salí de la cama para cerrar lentamente las cortinas y no dejar que entrara la luz. Busqué entre todas las prendas tiradas en el suelo mi camisa de fondo y mis pantalones para vestirme con estos y salir de la habitación intentando no hacer nada de ruido con la puerta. Una vez afuera comencé a dirigirme escalera abajo hacia la cocina, pensando en que un desayuno normal seria la forma ideal para que Elsa comenzara su día. Mientras bajaba no podía dejar de sonreír, la sensación de sentirse vivo seguía tan latente que había olvidado que podía volar y llegar más rápido; no me sentía como un espíritu, estaba más vivo que nunca.
–¡Jack!– Kristoff me saludó en cuanto me vio bajar, él se dirigía también hacia la cocina.
–Hey, Kris– respondí al saludo –¿Dónde están los demás?– pregunté al recordar que nos habíamos ido sin decir nada
Kristoff sonrió –Bueno, no recuerdo mucho– se frotó la cabeza –Iba a ir a buscar algo para la resaca, Norte se excedió con el ponche de huevos–
Solté una carcajada –Sí, me di cuenta de eso–
–Y luego ustedes dos desaparecieron– movió las cejas de arriba a abajo.
Volví a recordar a Elsa –Kris, necesito que me ayudes, ¿podrías ayudarme a obtener algo de comer en la cocina?–
–Bueno... el personal no se reincorporará por ahora, todos seguimos reparando los estragos de la pelea, por eso me desperté, Anna ya se había ido junto con Nightlight, Katherine, Emily y Pit-Kozmotis– explicó –Pero puedes servirte lo que gustes... aunque pensé que no comías–
–Kris... voy a pedirle a Elsa que se case conmigo–
–¿QUÉ?– sus ojos se abrieron como platos, pero supuse que un dolor de cabeza lo hizo arrepentirse de haber hecho eso –Ouch...– se frotó la cabeza –Jack, ¿tú y Elsa han hablado de esto ya?–
–Bueno, llevamos un tiempo saliendo y después de lo que pasó...–
Kristoff se acercó más poniendo su mano sobre mi hombro –Jack, no me mal intérpretes, creme que nada me haría más feliz de verlos a ustedes dos casándose, ¿pero cómo funcionaría?, ¿los espíritus pueden casarse?–
Repasé en mi cabeza la lista de espíritus que conocía que estuvieran casados y para mi sorpresa no había nadie.
–Bueno, tal vez la burocracia es diferente, pero no creo que sea imposible– argumenté.
–¿Y te mudarías aquí?– preguntó.
–No, tengo que...– mis ánimos cayeron por los suelos al comprender lo que Kristoff intentaba hacerme ver.
Yo no podía usar los globos de nieve para ir y venir todos los días y Elsa no podría dejar el Bosque Encantado para venir conmigo y aunque lo hiciéramos, Emily dijo que estaba prohibido. Ni siquiera sabía si sería posible intentar tener una familia. Somos espíritus y no importa que tanto intente olvidarlo, eso nunca iba a cambiar... Nada nunca iba a cambiar realmente para nosotros dos.
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What Is Growing Up?
RomansaSecuela de What is Love? Jack ha dado un gran paso en el camino de la madurez ahora que tiene una relación formal con Elsa... Lamentablemente crecer trae consigo un montón de desastrosos cambios y ambos espíritus tendrán que aprender a lidiar con e...
