A la mañana siguiente, Samuel llega a París y va a la puerta del edificio donde vive Andrea, Andrea sale del edificio con Almita.
-Brujita y princesita lagartijita.-dice Samuel sonriendo.
-Bobito.-dice Andrea sorprendida y le pega una bofetada a Samuel.
-Papá bobito.-dice Almita abrazando a Samuel.
-Princesita lagartijita, te he echado mucho de menos.-dice Samuel abrazando a Almita y la toma.
-Samuel, ¿qué haces aquí?-pregunta Andrea sorprendida.
-He venido a buscarte a ti y a mis hijos. No me importa que me pegues.-responde Samuel.
-Ya puedes irte. Después, de lo que me hiciste no voy a dejar que estés cerca de ellos.-dice Andrea.
-Mamá, ¿por qué le hablas así a mi papá?-pregunta Almita.
-Porque tu papá nos ha echo mucho daño.-responde Andrea.
-Hace siete meses te dije que eso tenía una explicación.-dice Samuel.
-No me interesa escuchar tus mentiras.-dice Andrea.
-Mamá, yo quiero que mi papá viva con nosotras.-dice Almita.
-Eso no puede ser. Y ya nos tenemos que ir, se nos hace tarde.-dice Andrea.
-¿Cómo va tu embarazo?-pregunta Samuel.
-Bien.-responde Andrea.
-No pienses que me voy a ir de París, sin que os vengáis conmigo.-dice Samuel dejando a Almita en el suelo.
-Puedes hacer lo que quieras, yo contigo no me voy a ir.-dice Andrea.
-Eso ya lo veremos.-dice Samuel.
-Papá, te quiero.-dice Almita dándole un beso a Samuel.
Andrea y Almita se van y Samuel entra en el edificio, le dice al portero que es el esposo de la señora Andrea del Junco, sube, deja su maleta y se sienta en la puerta del departamento.
Andrea y Almita se encuentran con Horacio en la calle.
-Andrea, ¿qué haces en París?-pregunta Horacio sorprendido.
-Me he venido a vivir aquí.-responde Andrea.
-¿Y Samuel Gallardo?-pregunta Horacio.
-Es una larga historia.-responde Andrea.
-¿Es tu hija? ¿De quién es el hijo qué estás esperando?-pregunta Horacio.
-Sí, ella es Almita. La hija que estoy esperando es de Samuel.-dice Andrea.
-Hola, yo soy Alma María Gallardo del Junco.-dice Almita.
-Yo soy Horacio Luján.-dice Horacio.
-¿Eres amigo de mi mamá?-pregunta Almita.
-Sí, soy un amigo de Houston de tu mamá.-dice Horacio.
-¿Y qué haces en París?-pregunta Andrea.
-Estoy trabajando como jinete. Os invito a comer a ti y a Almita.-responde Horacio.
-Vale, vamos.-dice Andrea.
Cuando llegan al restaurante, piden de comer y el camarero les sirve.
-Ahora me puedes contar que te pasa con Samuel Gallardo.-dice Horacio.
-Cuando nos divorciamos, me fui detrás de él a España. Él había perdido la memoria, conseguí trabajo en la sucursal de su banco y nos enamoramos. Él se encariñó con Almita y le dio su apellido sin saber que era su hija. Después, me dejó y pasaron dos años, hicimos un viaje a México y nos reconciliamos. Cuando volvimos a España me pidió matrimonio y yo acepté. Nos casamos en Houston, me enteré que estaba embarazada y volvimos a vivir a España. Encontré a Samuel con una mujer y me dijo que estaban casados y que ella estaba embarazada. Hace siete meses decidí venirme a vivir con mi hija a París y nadie sabe que yo vivo aquí.-responde Andrea.