14

918 118 7
                                        

Mientras Jungkook y Jimin disfrutaban de la canaleta de aguas saladas, Taehyung había puesto en marcha sus "planes de conquista". Después de asegurarse de que su primo y su esposo estaban ocupados con su caminata, Taehyung se dirigió hacia los jardines de la casa, donde esperaba encontrar a Min Yoongi.

Y como si el destino estuviera de su lado, allí estaba el muchacho palido aparentemente supervisando algunos preparativos para la tarde.

Taehyung se acercó casualmente, fingiendo un interés distraído en las flores cercanas antes de finalmente dirigirse a Yoongi.

—Vaya, parece que estás ocupado —comentó —. Espero no interrumpir.

El dueño del hostel levantó la vista y, al verlo, asintió cortésmente, aunque sin dejar de lado su expresión neutral.

—No te preocupes, su excelencia. Estoy solo asegurándome de que todo esté en orden para su agrado.

Sabiendo que no podía lanzarse de lleno con preguntas demasiado obvias. El noble decidió comenzar con algo discreto,

—Debes conocer muy bien este lugar —dijo Taehyung mientras se acercaba más, observando las flores—. ¿Llevas mucho tiempo viviendo aquí con tu madre?

Yoongi asintió ligeramente.

—He vivido aquí la mayor parte de mi vida. Es un lugar tranquilo, lejos del bullicio de los pueblerinos... solo es mi familia y el oasis.

—Lo puedo notar —respondió Taehyung, girando para mirarlo directamente—. Debe ser interesante estar rodeado de tanta paz, pero también... un poco solitario, ¿no crees?

—Es lo que conozco, excelencia. No me quejo. La paz tiene su encanto, aunque la soledad, a veces, puede ser un compañero constante.

—¿Y qué haces en tu tiempo libre? —preguntó con un aire casual—. Cuando no estás organizando eventos y asegurándote de que todo esté perfecto, claro. ¿Tienes algún pasatiempo?

Solo en ese momento, y por primera vez Min Yoongi giro su rostro para conectar sus ojos con el noble que le hacia preguntas.

— Créame excelencia, se aburriría si le contase sobre mi vida.

Taehyung, lejos de desanimarse por la respuesta de Yoongi, sintió que había logrado una pequeña victoria al captar su atención, incluso si solo fue por un momento. La forma en que Yoongi giró el rostro para mirarlo directamente, aunque breve, le reveló un brillo de curiosidad en sus ojos que el joven noble no dejó pasar.

Había algo en el muchacho pálido, en su forma de hablar con ese tono tranquilo y misterioso, que Taehyung encontraba fascinante.

—Oh, no estoy tan seguro de eso —respondió Taehyung —. Creo que la vida de alguien tan misterioso como tú podría ser todo menos aburrida. Y, sinceramente, a veces lo que parece monótono para uno es fascinante para otro.

Yoongi sostuvo la mirada de Taehyung por un momento más, como evaluándolo. Era evidente que no estaba acostumbrado a la atención directa de alguien como Taehyung, y mucho menos a su estilo desenfadado y juguetón.

—Quizás, algún día —respondió Yoongi con una pequeña inclinación de la cabeza, manteniendo su tono neutral—. Pero por ahora, mis responsabilidades son asegurarme de que ustedes estén bien atendidos.

Estaba claro que Yoongi no era fácil de leer ni de convencer, pero eso solo hacía que el reto fuera más atractivo para él.

—Pues entonces, creo que tendrás que soportar que te siga molestando de vez en cuando —dijo Taehyung en tono juguetón—. No puedo evitarlo, es mi naturaleza preguntar demasiado.

Destino Flechado ↑Kookmin↓Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora